CASO QUER

El padre admite que las posibilidades de encontrar a Diana con vida son escasas

La hermana menor de la desaparecida fue sometida ayer a estricto examen forense físico y psiquiátrico

El padre de Diana Quer, en su «última declaración» - EFE

El padre de Diana Quer, la joven desaparecida en A Pobra do Caramiñal el pasado agosto, rompió ayer su silencio para realizar una «última declaración» ante los medios. Cumplidos veinticuatro días desde la enigmática marcha de su hija, Juan Carlos Quer dejó entrever que las esperanzas de que Diana aparezca viva se agotan. «No soy un ingenuo y sé que las expectativas de poder encontrar a mi hija con vida no son las mayores», afirmó el progenitor para, unas palabras más adelante, insistir por primera vez en esta idea. «Desafortunadamente y salvo un milagro, no creo que pueda llegar a proteger a mi hija Diana», apuntó ante la falta de novedades en una compleja investigación que amenaza con enquistarse con el paso de los días.

La comparecencia de Quer ante los periodistas coincidió con la citación en los juzgados de su hija pequeña, que ayer prestó testimonio ante la misma magistrada que hace diez días le retiró la custodia a su madre. Durante más de cuatro horas Valeria Quer fue sometida a una exploración física y a un examen psiquiátrico por parte de un forense para comprobar cuál es su estado de salud actual. Además, la joven declaró a puerta cerrada ante la juez acerca de la relación que mantiene con su madre. Sobre la polémica por la patria potestad de la menor, de 16 años, el padre aseguró que la recuperación de Valeria «va a ser larga» y deslizó que parte de este proceso pasa por no ver ni comunicarse con su madre. «Estoy observando de un modo escrupuloso las indicaciones que recibí del facultativo que atendió a Valeria en urgencias en lo tocante a su alimentación y a las personas con las que sí y con las que no puede relacionarse», señaló.

En segundo plano

Y la cosa fue más allá. Porque el padre de Diana Quer llegó a referirse a su proceso de divorcio para indicar que en 24 años de matrimonio nunca había sido denunciado por su esposa y que tras la separación recibió «nueva o diez denuncias que quedaron archivadas y con todos los cargos sobreseídos». Muy duro con su expareja, Quer apuntó que ayer depositó en los juzgados tres archivadores en los que desde diciembre de 2013 ha estado acumulando documentación «sobre lo que estaba aconteciendo», para revelar que «yo dejé constancia de la manipulación a la que estaban siendo sometidas mis hijas en nueve denuncias penales». Con la desaparición de Diana Quer eclipsada por el cruce de acusaciones entre los progenitores, el padre confirmó ayer que no volverá a hablar y recordó, como despedida, el último regalo que le hizo a su hija mayor. Se trata, según refirió, de un vídeo emotivo en el que «le trasladé a Diana un mensaje de reacción que acababa con una frase, la de que la verdad en la vida lo redime todo».

A propósito de las pesquisas para dar con el paradero de Diana Quer, fuentes cercanas a la investigación indicaron a ABC que no se han producido novedades significativas y que no está previsto por el momento que se realicen nuevas batidas. A falta de rematar los análisis de las matrículas y los vehículos grabados por las cámaras de seguridad de las carreteras por las que Diana transitó aquella madrugada, la hipótesis de una desaparición forzosa es la que ahora ocupa casi plenamente a los investigadores.

Interrogatorios anulados

A propósito de los trámites pendientes en el marco de la investigación, ayer trascendió que el interrogatorio al que la madre iba a ser sometida mañana en los juzgados de Ribeira quedó suspendido. Así, Diana López solo deberá declarar en el caso por la custodia de su hija. También se canceló la toma de testimonio de Valeria sobre la desaparición de su hermana.

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