GALICIA

El caso Quer: 37 agentes, cientos de interrogatorios y 1.500 matrículas investigadas

Un mes después de la desaparición de Diana Quer, los encargados de las pesquisas vuelven sobre sus pasos ante la falta de novedades

Vídeo: Se Se cumple un mes de la desaparición de Diana Quer - ATLAS

Un mes después de la desaparición de la joven Diana Quer, todo siguen siendo hipótesis. Pese al arduo trabajo de los investigadores —37 agentes están dedicados al caso— poco se sabe de lo que le pasó con la joven de Pozuelo aquella madrugada más allá de que regresó a casa a cambiarse al filo de las 3 de la mañana y volvió a salir. La falta de pruebas de peso que ayuden a avanzar la investigación obligó ayer a la madre de Diana a improvisar una rueda de prensa desde la puerta de su vivienda. Visiblemente afectada por el paso de los días y la falta de noticias, Diana López pidió ayuda a quien en la madrugada del suceso pudiese haber visto algo. «Hago un llamamiento a quien haya podido verla subirse un coche o hablado con alguien», solicitó la madre en clara relación con la última pista que se tiene de su hija, que debió montarse en un vehículo en el que recorrió, al menos, 20 kilómetros.

En una breve declaración y después de aclarar que se necesitan nuevos datos «para encauzar las pesquisas», Diana López subrayó que «nadie debe tener miedo por decir si vio algo» y garantizó que la Guardia Civil «mantendrá su anonimato». A modo de despedida, la progenitora quiso lanzar un mensaje a su hija «por si me puede ver o sentir». «Mamá te ama, mamá te espera, y mamá te busca y te va a buscar hasta que aparezcas», le dirigió.

Lo único claro es que Diana Quer regresó a su casa de madrugada para cambiarse al filo de las 3 de la mañana

Acerca de los efectivos que trabajan en el caso, el ministro del Interior en funciones aclaró ayer que además de la treintena de agentes dedicados de forma plena a la investigación ha llegado a haber 70 efectivos consignados a las labores de búsqueda. Las más de 15.000 matrículas analizadas y las miles de comunicaciones telefónicas rastreadas dan cuenta de la complejidad de un caso que amenaza con enquistarse sin que por el momento se sepa quién o quiénes están implicados en una investigación que todos entienden ya como forzosa.

Más de 200 entrevistas

Hasta el momento, y transcurrido un mes, han sido cerca de 200 las entrevistas realizadas y cientos los testimonios que los agentes del Instituto Armado han debido verificar. Pero muy pocos de ellos han resultado de utilidad, tan solo los de una testigo que dijo ver a la joven de camino a su casa a las 2.30 de la mañana. Ni las conversaciones con los amigos de A Pobra, ni con su pandilla de Madrid, ni con los asistentes a la verbena, ni siquiera con camareros o taxistas de la zona han servido para arrojar luz sobre esta enigmática desaparición.

Fuentes cercanas al caso explicaron a ABC que la estrategia en este punto de la investigación pasa por «remachar» los datos que ya se conocen para intentar encajar piezas. De ahí la relevancia que un nuevo testimonio podría tener para dar el impulso al caso y ayudar a localizar a la muchacha. El día de su desaparición Diana salió sin apenas dinero —solo llevaba 20 euros— y sin su DNI. Solo llevaba encima el teléfono móvil, cuya señal se pierde en una zona poco transitada de Taragoña, y su copia de las llaves de casa.

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