Un aspecto de las Ramblas de Barcelona, esta semana
Un aspecto de las Ramblas de Barcelona, esta semana - INÉS BAUCELLS

Barcelona se conjura ante el examen decisivo del MWC

La ciudad quiere recuperar su reputación y prepara un gran acto el jueves para relanzarse como capital turística

La turismofobia, el atentado de las Ramblas y la inestabilidad política han disparado todas las alarmas

BARCELONAActualizado:

A falta de menos de un mes para la edición más esperada del Mobile World Congress (MWC), Barcelona está conjurándose para que la próxima cita, la duodécima que la ciudad acoge, sea perfecta y borre todos los fantasmas que en los últimos meses han empañado su exitosa cara. Tras los atentados yihadistas, el conflicto político y el varapalo por no acoger la Agencia Europea del Medicamento (EMA), Barcelona volverá a centrar todas las miradas y se juega mucho en ello.

La apuesta pasa por fortalecer todavía más la reputación como capital tecnológica. La propia alcaldesa anunció recientemente un gran acto de ciudad con agentes económicos para reforzar la marca Barcelona a nivel internacional. Según ha sabido ABC, el acto se celebrará el próximo jueves, estará organizado por el Ayuntamiento y contará con representantes del mundo empresarial y económico a nivel local, autonómico y estatal.

Además, aún sin estar cerrado, se espera que a la cita acudan representantes de las tres administraciones, para que, igual que hicieron por la EMA, transmitan un mensaje unánime en favor de Barcelona. El acto será liderado por la alcaldesa Ada Colau que, tras acciones contra el sector turístico, ahora quiere conseguir recuperar a los visitantes perdidos.

La intención de esta cita es poner de relieve que el MWC, que suele tener un impacto de 465 millones de euros en la ciudad, afecta a muchos sectores y ámbitos, como la innovación, el desarrollo, el mundo empresarial o las universidades. Paralelamente, pretende reivindicar Barcelona como capital del móvil, y por ese motivo los organizadores del congreso mundial serán uno de los presentes en el acto.

Capital de negocios

Si existe una necesidad acuciante de restablecer la normalidad turística en la ciudad es en parte para proteger la capital catalana de la fuga del turismo de negocios, que es una importante fuente de ingresos dentro del sector. Su visitante frecuenta hoteles de lujo y deja un buen gasto también en restauración, transportes y comercio. Esta misma semana, la Cámara de Comercio de Barcelona recordaba que, a pesar de la bajada de cifras, la ciudad se mantenía como la tercera del mundo en organización de congresos y número de delegados acogidos, solo por detrás de Berlín y París, según la Asociación Internacional de Congresos y Convenciones (ICCA).

La Cámara, que presentó junto al Ayuntamiento el «Observatori Barcelona» sobre el posicionamiento internacional de la ciudad, destacaba que según el Reputation Institute, Barcelona era la octava ciudad del mundo con mejor reputación, frente a la posición 14 del año anterior. Además, la capital es la octava área receptora de proyectos de inversión extranjera. Por el contrario, constataba que Barcelona perdía cuatro puestos en el «ranking» de competitividad del The Mori Memorial Foundation, pasando a ser la número 24.

El sector sabe que el último trimestre ha pasado factura a este sector de negocio. En salones recientes como el Fitur de Madrid o los organizados por el World Trade Market o la ICCA se ha hecho patente la mayor preocupación o desgana por venir a Barcelona. De ahí que la excelente imagen que se muestre durante el Mobile puede ser un calmante de la situación.

Es por eso que también desde el Gremio de Hoteles de la ciudad están reclamando volver a la normalidad turística. «Necesitamos trabajar para reposicionar la marca Barcelona y para garantizar su destinabilidad», incide el presidente del Gremio, Joan Clos. Los hoteleros, que acarrean una complicada relación con el gobierno municipal después de la afectación sufrida por los planes de restricción hotelera de Colau, están convencidos ahora de que la alcaldesa tiene clara su apuesta por la marca Barcelona.

A pesar de la buenas intenciones, el Gremio es exigente ante la complicada situación. Tras presentar esta semana las últimas cifras hoteleras de la ciudad –con una bajada del 18% de la ocupación y del 8% de facturación entre octubre y diciembre–, Clos reclamó de manera urgente a las administraciones medidas para frenar el descenso del turismo en Barcelona.

El Gremio está trabajando por su cuenta y está invitando a operadores para que se conciencien de la normalidad en la Ciudad Condal. Además, de cara al MWC están preparando estrategias para que los congresistas reciban la mejor atención y actos de arraigo con los organizadores. Desde el Gobierno también se están preparando acciones de promoción. Clos avanzó que se hará una campaña a través de Turespaña, aunque todavía no está concretada. Los hoteleros esperan lo mismo por parte de la Generalitat una vez se desencalle la constitución del nuevo gobierno autonómico.