Economía

Inquietud entre los banqueros por la fusión entre Bankia y BMN

El sector reclama una subasta transparente y pública de la antigua Caja Murcia y alerta del riesgo de que se perpetúe la banca pública

Sede de BMN en Granada
Sede de BMN en Granada - ABC
MARÍA CUESTA Madrid - Actualizado: Guardado en:

La fusión de Bankia y BMN ha destapado una nueva caja de Pandora en el sector financiero español. Varias fuentes financieras consultadas por este diario han confirmado que la activación por parte Frob de los trámites necesarios para esta unión ha hecho saltar las alarmas entre algunos banqueros, que reclaman que se haga una subasta «transparente y pública» y no se adjudique «a dedo» una entidad que fue rescatada con dinero de los contribuyentes.

Otras fuentes, además, ven con temor cómo la operación puede alargar la vida de la banca pública en nuestro país: "Con el pretexto de maximizar el volumen de las ayudas recuperadas, se está alargando el proceso de privatización de las entidades sin que tengamos la certeza de que el futuro vaya a deparar un escenario mas favorable que el actual para la banca", asegura un directivo de una entidad. "¿Saben mas las autoridades que los inversores de como va a evolucionar el mercado?", se pregunta. Además, y según denuncia el sector, esta situación no sólo distorsiona gravemente la competencia en el mercado, sino que resulta especialmente peligrosa por la inestabilidad política que actualmente se vive en España.

«La venta de una entidad pública debería pasar previamente por una subasta en abierto buscando siempre respetar la disciplina del mercado», aseguran desde otra de las entidades consultadas. «Lo contrario no tendría precedentes», aseveran. Lo cierto es que el Frob, dependiente del Ministerio de Economía, anunció en el momento de la publicación del inicio de los trámites para fusionar ambas entidades su intención de explorar paralelamente otras alternativas de cara a la privatización final de los dos bancos. Si bien, el sector insiste en reclamar luz y taquígrafos en el proceso.

Lo cierto es que fusionar las entidades rescatadas es quizá la única baza con que juega el Frob para intentar recuperar el mayor volumen posible de los fondos públicos invertidos. «Cualquier posible operación de integración se realizará con la finalidad de maximizar el valor de los accionistas del grupo BFA-Bankia y, por tanto, optimizar la capacidad de recuperación de las ayudas públicas», rezaba el comunicado hecho público por el Frob. Y todos los analistas coinciden en que el valor de mercado del agregado de Bankia y BMN acabaría incrementándose en una cifra claramente superior a lo que la entidad que preside Carlos Egea podría valer por separado.

El Frob se comprometió a enajenar Bankia y sacar BMN a Bolsa antes de diciembre de 2017. Ante la dificultad de culminar esos planes en ese plazo y sacando el máximo valor posible, Economía y el fondo replantearon su estrategia, que ahora pasaría por una fusión previa a la venta conjunta de ambas entidades, alargando ese límite temporal más allá de 2017.

«La banca pública podría tener un sentido si la banca privada no estuviese cumpliendo con su función de financiar a la economía, pero esto no está siendo así», aseguran desde una entidad. «El problema es que un banco público debe desarrollar su actividad en igualdad de condiciones que los bancos privados, para evitar una competencia desleal», explica. «No hay que olvidar que estamos pagando con impuestos darle alas a nuestros competidores», concluye.

Las suspicacias entre parte del sector crecen, además, por la complejidad del momento que vive actualmente el sector financiero, ya no sólo en España, sino en toda Europa. Con los tipos de interés en mínimos históricos y la demanda de crédito sin despegar aún con fuerza, los márgenes de las entidades son cada vez más estrechos. Y lo cierto es que Bankia ha conseguido hacerse un hueco en el sector y es un competidor que ha empezado a «hacer daño». De hecho, Bankia es hoy la entidad financiera española con mejor ratio de eficiencia, está saneada y tiene una holgada ratio de capital. «Al final, estamos pagando con nuestros impuestos darle alas a nuestros competidores», ironiza otra de las fuentes consultadas.

La situación de BMN es bien distinta. Los planes iniciales pasaban por que BMN saliera a Bolsa, pero la compleja situación de los mercados terminó por imponerse y obligó a descartar esta posibilidad. De hecho, esta ha sido la principal razón por la que en Bruselas han dado el visto bueno a una fusión que anteriormente ya fue planteada desde el Ministerio de Economía aunque no llegó a recibir la luz verde comunitario. En aquel momento, Bruselas rechazó la posibilidad de una fusión porque podía ofrecer una ventaja competitiva a las entidades que habían recibido ayudas públicas frente a las que habían conseguido capear el temporal con sus propios fondos. La misma razón que aluden ahora los banqueros.

Cabe recordar además que la antigua Caja Murcia estuvo muy cerca de cotizar en el mercado, aunque finalmente se optó por paralizar la operación para obtener un mejor precio en el futuro. Estrategia que no resultó como se esperaba. Ahora la valoración de BMN es otro de los aspectos clave de su eventual fusión con Bankia. El banco de inversión N+1 calculó recientemente que Bankia debería pagar 1.000 millones de euros por BMN, lo que supondría un descuento del 50 por ciento con respecto al valor en libros. Una valoración excesiva en opinión de otros analistas, que recuerdan que la banca comparable está cotizando actualmente con descuentos de hasta el 70 por ciento de su valor en libros. Por otra parte, algunos analistas alertan de que el Gobierno podría verse tentado de presionar a Bankia para que llegue a ofrecer un sobreprecio por BMN y así no deshacer su inversión en la entidad con demasiadas pérdidas.

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