Juan Carlos Navarro, con Sergio Scariolo
Juan Carlos Navarro, con Sergio Scariolo - EFE

Eurobasket 2017Un epílogo de oro para Navarro

El capitán de la selección dirá adiós tras este torneo en el que España busca repetir el oro de 2015 y prolongar su propia era en el baloncesto europeo

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En la habitación de Juan Carlos Navarro y Pau Gasol reina la tranquilidad. Hay libros sobre la mesilla de noche, alguna película en la televisión y muchas horas de conversación sobre la familia y el futuro. Atrás quedan los años de energía desenfrenada soñando con alcanzar la cima y tocar la gloria. Sueños que se hicieron realidad y que buscan un epílogo dorado en este Europeo, el último en el que compartirán confidencias como jugadores de la selección.

Su amistad se remonta a las concentraciones con España en las categorías inferiores. Desde entonces han sido compañeros de habitación en cada verano que han coincidido en el equipo nacional y de eso hace ya más de veinte años. Dos décadas largas en las que han forjado una amistad que va más allá del baloncesto.

Para ambos, este será el último Eurobasket y por eso lo están viviendo de un modo especial. El azulgrana se retirará de la selección cuando acabe el campeonato y para Pau sería una proeza llegar hasta 2021, fecha del siguiente Europeo, en el que tendría ya 41 años. Por eso, este Eurobasket de 2017 no es uno más. «Quiero dejar la selección en lo más alto», aseguraba hace unos días el capitán en estas páginas. Después de nueve medallas y quince campeonatos, Navarro quiere decir adiós con una alegría. Junto a Pau formó la esencia de este equipo de leyenda que comenzó en Lisboa en 1999 con el oro en el Mundial júnior, que alcanzó la gloria en el Mundial absoluto de Japón 2006 y que ha regado de alegrías al baloncesto nacional durante estos años. Los dos son la cabeza visible de esos «Chicos de Oro» que conquistaron Lisboa y a cuyo lado fueron creciendo las nuevas generaciones que hoy tratan de darles el relevo.

«Creo que es en los momentos de tensión donde ellos dos son realmente buenos. Son únicos en mantener las manos sobre el volante cuando vienen curvas, y creo que volverán a ser fundamentales en este campeonato para nosotros cuando lleguen esos momentos malos, que llegarán», señala Sergio Scariolo sobre el papel que ambos cumplirán en este torneo. El italiano sabe que Navarro ya no es el jugador imprevisible que desequilibraba a la defensa rival en cada ataque, pero aún confía en su liderazgo y su instinto asesino. «Juan Carlos sabe que unos días jugará más y otros menos, pero eso no quiere decir que no pueda ser importante dentro del equipo. Si nuestro capitán es capaz de dar ejemplo, sin bajar la cabeza al entrar o salir del banquillo, eso será un impulso tremendo para el resto del equipo», apuntaba el técnico sobre el rol del «7» de la selección en su última aparición con España en un gran campeonato.

Junto a él, la estrella de Pau se apaga, pero lo hace más lentamente. El pívot ha mimado su físico tanto en los últimos años que puede disfrutar de una prórroga con su talento. «Pau es una referencia fundamental para nuestro ataque, pero además este año está muy bien en defensa», reconocía Scariolo antes de viajar a Rumanía, donde la selección debutará en el Europeo mañana ante Montenegro.

El regreso de Marc Gasol

Si hay un jugador de la selección que ha vivido en primera persona esa amistad entre Navarro y Pau es Marc Gasol. El pívot de los Grizzlies creció absorbiendo los valores que emanaban de esa relación y los hizo suyos. Aprendió de su hermano y después lo hizo con Juan Carlos al lado. Hace unos días, durante uno de los descansos de la gira, los tres aprovecharon para pasar unos días juntos con sus familias. Presente y futuro de la selección.

Tras dos veranos sin enfundarse la elástica nacional -descansó en el Europeo 2015 y no fue a los Juegos de Río por lesión-, Marc vuelve para disfrutar de esta última experiencia europea junto a su hermano y a Navarro. Contar con los dos Gasol -a pesar de la baja de Llull, Felipe Reyes o Rudy Navarro- es una garantía para Scariolo, aunque también un arma de doble filo que hay que saber manejar. La amenaza ofensiva de ambos no tiene parangón en este Europeo, pero al italiano le preocupa el equilibrio. Es ahí donde ha centrado sus esfuerzos durante la preparación, en la que ha buscado dar protagonismo a la defensa.

España encara este Europeo como un punto de inflexión entre la renovación que lideran hombres como Marc, Ricky Rubio o Sergio Rodríguez y el paso adelante que están obligados a dar los jóvenes. Jugadores como Abrines o los Hernangómez, a los que este Eurobasket pondrá por primera vez bajo la lupa.

España, favorita para repetir el título logrado hace dos años, quiere instaurar su propia era dentro del baloncesto europeo -al igual que hicieron anteriormente la URSS en la década de los 60 o Yugoslavia a final de los 80- y sumar su cuarto título en cinco años para darle así un epílogo de oro a Navarro.