MTV EMA 2016 Green Day brilla en unos premios MTV sin divas

Las «beliebers» coronan de nuevo a Justin Bieber con tres premios, incluyendo mejor canción, en una gala marcada por la ausencia de las grandes reinas del pop y el brillo de los talentos emergentes

Green Day, durante un momento de su actuación en los premios MTV europeos - AFP
JAVIER ESCARTÍN Enviado Especial A Rotterdam - Actualizado: Guardado en: Cultura , Música

Mil barras de labios, cuarenta kilos de brillantina, doscientos botes de laca, quinientas pelucas y extensiones de cabello suficientes como para cubrir dos veces la longitud de la alfombra roja. En los premios MTV de Europa, celebrados anoche en Rotterdam (Países Bajos), el boato y la exageración volvieron a triunfar en una gala musical que apostó por el talento emergente ante la ausencia de las grandes celebridades del pop. No estuvieron Rihanna, Adele, Lady Gaga, Justin Bieber o Beyoncé, todos ellos nominados en algunas de las casi cincuenta categorías que conforman estos galardones, y ese hambre de glamour lo aprovechó la mítica banda punk Green Day para adueñarse del show y agitar el fantasma de una posible victoria de Donald Trump en las elecciones presidenciales en Estados Unidos a poco más de 24 horas de la gran cita electoral.

El grupo cerró la deslumbrante ceremonia rescatando de forma nada casual «American idiot», uno de los mayores éxitos de su carrera que nació como protesta al gobierno de George Bush tras la guerra de Irak, y que ahora el trío de California devuelve a la actualidad ante el «horror» que les infunde un triunfo del candidato republicano. Billie Joe Armstrong, cantante y guitarrista de la banda, llegó a comparar hace escasas semanas a Trump con Hitler al considerar que ambos han empleado «tácticas del miedo contra las minorías». «Es estupendo estar fuera de EE.UU., aunque sea por un rato, con las horribles elecciones que tenemos enseguida. Mi país está a punto de tener un ataque de corazón colectivo», señaló también en el show de anoche. «American idiot», donde el grupo denuncia no querer formar parte de «la agenda de un paleto» y «bailarle el agua a la era de la paranoia», fue la actuación más ovacionada de la noche y la banda también recibió de manos del actor Idris Elba el premio honorífico a toda una carrera como ya ocurrió en años anteriores con Queen o Bon Jovi.

En el resto de galardones, Justin Bieber volvió a coronarse como el gran vencedor de la noche al obtener tres de los cinco premios a los que aspiraba, incluyendo la mención a mejor canción por su hit «Sorry». El joven canadiense, ausente en la ceremonia como tantos otros, consiguió derrotar a Beyoncé en la particular batalla que ambos mantenían al partir con el mismo número de candidaturas. Sin embargo, el éxito de Bieber quedó empañado al perder por primera vez en seis años en la categoría de mejor artista masculino. Y es que el jovencísimo Shawn Mendes, también canadiense y cuatro años más joven que Bieber, se impuso en la votación popular desplazando al gran ídolo teen. Una victoria que vuelve a dejar en evidencia las tremendas similitudes de ambos artistas (los dos alcanzaron la fama a una temprana edad colgando sus propias versiones en internet) y la irrupción de un serio aspirante al trono que Bieber lleva ocupando desde hace mucho tiempo como fenómeno mediático y musical. Mendes, muy agradecido por el premio, deleitó al público con una versión íntima y cercana de su hit «Mercy» envuelto en un juego de hologramas muy espectacular que recibió el grito atronador de sus fans. En la nueva hornada de jóvenes promesas también destacó la sueca Zara Larsson, premio a la mejor revelación del año y una de las más ovacionadas por el público tras granjearse su estatus de diva colaborando con estrellas de la talla de David Guetta.

El gran año de Lady Gaga

El excelso despliegue de celebrities que siempre ofrece una gala así, vista en más de 160 países y con 23 años de historia y grandes momentazos a sus espaldas, quedó salvado en esta ocasión con el portentoso magnetismo de Bruno Mars presentando por primera vez sobre un escenario «24K Magic», el tema que da nombre a su inminente nuevo disco. Faltó a la cita, sin embargo, Lady Gaga. La excéntrica cantante, que arrastraba dos años consecutivos de rotundo fracaso, vuelve a emerger como el ave fénix en un 2016 que arrancó con el Globo de Oro y que concluye con el premio a mejor artista femenina en estos MTV europeos.

En la categoría de mejor artista español, Bunbury hizo valer su condición de mito para llevarse el premio por encima de Álvaro Soler, Corizonas, Leiva y los también aragoneses Amaral. Bebe Rexha, una explosiva cantante neoyorquina de origen albanés, fue la encargada de presentar esta gran fiesta musical con una audiencia estimada en más de cien millones de espectadores. La artista, que aún no cuenta con ningún álbum en el mercado y que en sus primeros pasos en el mundo de la música modificó su nombre original al traducirse como «nido de abejas», se cambió de vestuario quince veces en las dos horas de gala mostrando escotes de infarto que subieron la temperatura en una noche fría en Rotterdam. A ella, sin duda, fue destinada buena parte del ingente cargamento de brillantina, laca y extensiones que la organización previó para una ceremonia con mucho brillo pero pocas estrellas.

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