Carla Bruni
Carla Bruni - ABC

Carla Bruni: «La canción más triste de mi disco es la favorita de mi marido»

La ex primera dama francesa presenta su nuevo disco, «French Touch», con concierto un concierto hoy en Madrid

MadridActualizado:

Tras cuatro años alejada de los estudios de grabación (salvando una breve sesión para el single benéfico «Vole», el año pasado), Carla Bruni regresa con el álbum «French Touch», un nuevo trabajo en el que reinterpreta clásicos de mitos de la música contemporánea como The Rolling Stones («Miss you»), Depeche Mode («Enjoy the silence»), AC/DC («Highway to hell»), Lou Reed («A perfect day») o ABBA («The winner takes it all»), entre otros.

Guiada por el legendario músico, productor y compositor David Foster, Bruni afronta estas versiones inspirada en el concepto que da título al disco, el toque francés. Un toque sentimental, cálido, íntimo y acústico. Antes de presentarlo en Madrid (10 de enero, Teatro Nuevo Apolo) y Barcelona (12 de enero, Palau de la Música Catalana dentro del Festival del Mil·lenni), la exprimera dama francesa nos concede diez estrictos minutos en los que se nos pide que nos ciñamos a su lanzamiento discográfico y no hablemos de política.

¿Cómo surgió la idea de reinterpretar estos temas, en principio alejados de su sonoridad habitual?

La idea fue de mi productor David Foster. Vine a verme a un concierto en Los Ángeles, y mi voz le encantó. Él además era el jefe de mi compañía discográfica en Estados Unidos en ese momento, y creo que estaba buscando a una artista para hacer un proyecto de este tipo. Al gustarle mi voz, y saber que ya pertenecía a su compañía, todo le cuadró.

Suena usted muy natural en todas las grabaciones. ¿La idea era evitar la sobreproducción?

Sí, David Foster es uno de los productores que mejor trabajan con la voz en todo el mundo, Ha trabajado con Céline Dion, Whitney Houston, Barbra Streisand, Donna Summer… ¡Por eso me hizo muy feliz que yo le gustara! En el estudio, David intentó sacar el sonido más puro posible a mi voz, mantener la sencillez, y a mí me encantó ese enfoque. Ha sido un placer inmenso trabajar con él.

El «toque francés» fue también un concepto de punto de partida a nivel instrumental, ¿no es así?

Sí, la idea es que se transmitiese ese «feeling» de la chanson. Por eso no podría haberse titulado «Italian Touch», aunque yo sea italiana de nacimiento ¡jajaja!

Creo que ha elegido canciones por las que sintió un amor a primera vista.

Sí, la gran mayoría del repertorio lo componen temas que me dejaron alucinada la primera vez que los escuché, que fueron amor a primer oído, ¡jaja! Algunos llevo mucho tiempo cantándolos en directo, antes incluso de que empezara a escribir mis propias canciones. Creo que fue muy importante cómo las trabajé en el estudio, ya que intenté imaginar que yo había escrito las canciones, para interpretarlas a mi manera olvidándome de quién era el autor.

Lo más difícil de hacer versiones es llevarlas al territorio propio, y ese parece un buen método.

Sí, eso es lo que creo. Lo mejor fue que nos salió así de forma natural, no requirió mucha premeditación ni mucho trabajo previo. Estoy muy contenta de haber conseguido esa naturalidad.

¿Hay más canciones que le hubiera gustado incluir, y no pudo por falta de espacio?

Sí, quizá unas doscientas (risas). Grabé veintidós demos, de las que diecisiete pasaron la criba para llevarlas al estudio. De esas, nos quedamos con once. Y, si le digo la verdad, no sé por qué no entraron las otras seis. Fue una selección muy difícil.

Ha hecho un videoclip precioso para «Miss You». ¿Disfrutó el rodaje?

Muchísimo. Lo dirigió un maestro del medio audiovisual al que admiro muchísimo, Jean-Baptiste Monino. Creo que hizo un trabajo soberbio. Y a mí me hizo muy feliz poder trabajar con él, cumplí un sueño que tenía desde hacía muchos años.

Supongo que conoce en persona a los autores del tema, los Rolling Stones.

Sí, los conozco desde hace mucho tiempo. Y de hecho estuve con ellos hace sólo unas semanas en París. Mick Jagger y yo somos buenos amigos.

¿Cómo fue interpretar una pieza tan delicada como «Perfect Day» de Lou Reed?

Oh, qué canción tan maravillosa. Llevo esperando toda la vida para grabar esta versión, se lo aseguro. Para mí es el perfecto vals moderno. Es difícil de cantar.

La versión más sorprendente es probablemente la de AC/DC. ¿Es fan del grupo?

Me gusta mucho el rock, por eso también he incluido «Jimmy Jazz» de The Clash. Habrá más rock si hago otro disco de versiones. No me atrevería a decir que soy una gran fan de AC/DC, pero sí soy muy, muy fan de ese tema. Es la perfecta canción ruidosa, para celebrar a lo grande con tus amigos. ¡Ha sido arriesgado hacerla en clave de jazz!

En el disco hay una participación estelar de Willie Nelson. ¿Grabaron juntos, o envió su parte por internet?

¡Nooo, no estuvimos juntos, qué pena! No pudimos encontrar tiempo y nos envió su parte. No tuvimos otra manera de hacerlo, pero aun así creo que ha quedado fantástico. Espero tener la ocasión de compartir una sesión de estudio con él algún día. Tiene que ser un personaje divertidísimo, ademas de una leyenda del country, claro.

¿Su marido tiene una canción favorita del disco?

Sí, es «The winner takes it all». Lo cierto es que es una canción muy triste y oscura, y aun así es la que más le gusta…

¿Cómo serán sus conciertos en España? ¿Mantendrán el espíritu íntimo del disco o serán más moviditos?

Los vamos a mantener fieles al espíritu del disco, sí. Íntimo y cercano, pero también habrá momentos diferentes en los que interpretaré otros temas antiguos de mi repertorio.

Habrá seguido las noticias sobre Cataluña, claro.

Sí, por supuesto. Pero prefiero no hacer ningún comentario al respecto. Es un tema demasiado delicado como para que yo me manifieste. No es asunto mío.

¿Tiene planes de volver a componer sus propias canciones?

¡Sí! Y de hecho ya lo estoy haciendo, estoy muy inspirada y estoy escribiendo casi todos los días. En cuanto termine esta gira quiero volver al estudio para grabar un nuevo disco de material propio, me apetece muchísimo.