Carla Bruni en julio de este año
Carla Bruni en julio de este año - MARECHAL AURORE/ABACA

Carla Bruni: «Mi marido es una bomba. El Elíseo fue un horror»

La esposa de Nicolas Sarkozy recuerda con gran franqueza sus años como primera dama

ParísActualizado:

Diez años después de su primera cita amorosa, Carla Bruni considera «intacta» la pasión de su esposo, Nicolas Sarkozy: «Es una bomba». Cinco años después de su salida del Elíseo, la exmodelo, cantante y esposa del expresidente de Francia, termina confesando: «Fue un alivio abandonar aquel infierno».

Carla Bruni publicará dentro de unas semanas su nuevo disco, French Touch. Y, en ese marco promocional, ha concedido una gran entrevista exclusiva a la edición francesa de «Vanity Fair». Con un desparpajo y franqueza inusual, Bruni habla de su vida íntima y su vida «política», como esposa de un jefe de Estado, en un tono apasionado no exento de cierta franqueza aparente.

En el terreno de lo íntimo, la cantante no duda en evocar la larga historia de los hombres de su vida, para terminar declarando: «La verdad… Nicolas ha sido el único hombre de mi vida. El resto… no hay comparación. Cuando nos conocimos, descubrí inmediatamente algo nuevo y apasionante. Nicolas despedía un magnetismo único. Con los años, ese magnetismo sigue intacto. Mi marido es una bomba. Encantador. Como hombre de mi vida, solo está él».

Primera dama

Tras esta apasionada defensa del hombre de su vida, Bruni no duda en evocar su vida de primera dama, en el Elíseo, durante cinco años, entre finales de 2007 y 2012. Tras conocer a su futuro marido en casa de un conocido publicista, Carla Bruni frecuentó el Elíseo a finales del 2007, antes de contraer matrimonio la primavera del 2008. A partir de entonces, la exmodelo se convirtió en la más brillante de las primeras damas de la historia de la V República. Nueve años después, Carla recuerda aquellos años con una brizna de amargura sofocada declarando: «Aquellos años fueron apasionantes. Los recuerdo emocionada. Estar junto a mi esposo fue una aventura única, excepcional, algo maravilloso. Pero… abandonar el Elíseo, finalmente, fue un alivio».

Carla Bruni tiene una visión muy cruda de la vida política en la cúspide del Estado: «Estoy contenta de que mi hombre haya salido de aquella guerra. Nicolas, en acción, era algo maravilloso y fascinante. Al mismo tiempo, la guerra política sin cuartel, en el corazón del Elíseo, puede ser algo muy duro, cruel. Finalmente, fui feliz estando junto a él. Poner fin a aquella batalla, tan brutal, fue un alivio».

Abandonado el Elíseo, tras las elecciones presidenciales del 2012, Nicolas Sarkozy coqueteó, durante un tiempo, con su posible vuelta a la jefatura del Estado. Eliminado en las elecciones primarias del centro y la derecha, de finales del 2016, Sarkozy dio por «enterrada» su vida política, comenzando una nueva vida de hombre de negocios.

Hace semanas, Sarkozy terminó confesando que, en verdad, su nueva vida pasa por «ganar dinero, mucho dinero». A pocas semanas del lanzamiento de su nuevo disco, Carla Bruni se sincera parcialmente, con una franqueza aparentemente atractiva: el triunfo del amor, el horror de la política. La guerra política continúa sin cuartel. Sarkozy seguirá observando ese campo de minas desde lejos. Carla Bruni anuncia, con apasionada elegancia, que su matrimonio, la gran historia de amor de su vida, es algo mucho más importante y profundo.