Kazuo Ishiguro, premio Nobel de Literatura 2017
Kazuo Ishiguro, premio Nobel de Literatura 2017 - EFE

Kazuo Ishiguro, siete novelas para explorar la memoria

El Nobel de Literatura 2017 se ha ganado el reconocimiento de la crítica y el público a través de una obra con más calidad que extensión

Actualizado:1234567
  1. «Pálida luz en las colinas»

    Detalle de la portada de «Pálida luz en las colinas», de Kazuo Ishiguro
    Detalle de la portada de «Pálida luz en las colinas», de Kazuo Ishiguro

    Kazuo Ishiguro, Nobel de Literatura 2017, nació en Nagasaki en 1954, pero se crió en Londres. Es autor de siete novelas, una producción corta en número pero que ha tenido un gran reconocimiento por parte de la crítica y el público (su obra ha sido traducida a 28 idiomas y llevada a la pantalla en dos ocasiones).

    Con «Pálida luz en las colinas», su debut literario, Ishiguro ganó el premio Winifred Holtby en 1982. En ella, el autor contaba la historia de Etsuko, una mujer japonesa de 50 años que, tras el suicidio de su hija mayor, rememora su vida para tratar de explicarse la tragedia familiar. En este viaje al pasado, a ese Japón de los años cincuenta todavía herido por la guerra, aparece de forma obsesiva la imagen de Sachiko, su vecina, con la que entabla una relación tan enigmática y ambigua como interesante.

  2. «Un artista del mundo flotante»

    Detalle de la portada de «Un artista del mundo flotante», de Kazuo Ishiguro
    Detalle de la portada de «Un artista del mundo flotante», de Kazuo Ishiguro

    En su segunda novela, publicada en 1986, Ishiguro regresaba al mismo Japón de los años cincuenta. En contreto, «Un artista del mundo flotante» transcurre entre octubre de 1948 y junio de 1950, un periodo especial para Ono, un anciano artista que recuerda su vida y su carrera artística en un intento de comprender el presente. Otra vez, Ishiguro ahonda en su país natal a través del recuerdo, esta vez a través de una mirada nostálgica que descubre que el mundo que pintó una vez ya solo existe en el recuerdo.

  3. «Los restos del día»

    Detalle de la portada de «Los restos del día», de Kazuo Ishiguro
    Detalle de la portada de «Los restos del día», de Kazuo Ishiguro

    Con «Los restos del día» (1989), Kazuo Ishiguro se convirtió en ganador del premio Booker, el equivalente británico al Premio Nacional de Literatura en España. En 1993 James Ivory llevo esta historia a la gran pantalla bajo el título «Lo que queda del día», que protagonizaron Anthony Hopkins y Emma Thompson.

    Ahora, el escritor abandona Japón pero no los años cincuenta: en esta novela explora las relaciones de poder de la sociedad inglesa del siglo XX a través de Stevens, el mayordomo de un noble británico conocido como Lord Darlington. Durante sus vacaciones, cruzará durante días Inglaterra rumbo a Weymouth, donde vive la señora Benn, antigua ama de llaves de Darlington Hall. Día a día, vamos viendo cómo Stevens descubre una realidad (pasada) llena de claroscuros, en la que Lord Darlington fue un miembro de la clase dirigente inglesa que se dejó seducir por el fascismo y conspiró activamente para conseguir una alianza entre Inglaterra y Alemania.

  4. «Los inconsolables»

    Detalle de la portada de «Los inconsolables», de Kazuo Ishiguro
    Detalle de la portada de «Los inconsolables», de Kazuo Ishiguro

    «Los inconsolables» es una novela difícil de clasificar, enigmática en el tono y el contenido, onírica y naturalista a un tiempo. Narra la historia de Ryder, un famoso y reconocido pianista, que llega a una ciudad de la Europa Central donde todos los habitantes adoran la música, o eso parece. Allí, el protagonsita es recibido como un salvador que ha de ofrecer un concierto apoteósico que reconduzca a la población por el camino del arte y la verdad. Sin embargo, pronto queda patente que de un salvador siempre se espera más de lo que puede dar.

  5. «Cuando fuimos huérfanos»

    Detalle de la portada de «Cuando fuimos huérfanos», de Kazuo Ishiguro
    Detalle de la portada de «Cuando fuimos huérfanos», de Kazuo Ishiguro

    «Cuando fuimos huérfanos» aprovecha la figura del detective más célebre del Londres de los años 30, Christopher Banks (un personaje que huele a Sherlock Holmes), para volver a mirar al pasado. El protagonista siempre ha sido incapaz de resolver el enigma de su infancia: la desaparición de sus padres cuando vivían en Shanghái , una tragedia que no deja de atormentarle. Así, decide partir de una Europa que está viviendo la emergencia del fascismo para sumergirse en una ciudad donde los chinos comunistas y los invasores japoneses se enfrentan a muerte.

    Con esta obra, Ishiguro dejó patente que había logrado crear un universo propio, desasosegante, donde los recuerdos y el pasado nunca dejan atormentar el presente.

  6. «Nunca me abandones»

    Detalle de la portada de «Nunca me abandones», de Kazuo Ishiguro
    Detalle de la portada de «Nunca me abandones», de Kazuo Ishiguro

    El internado de Hailsham es un mundo hermético, una internado victoriano donde los pupilos solo conocen el mundo exterior a través de Madame, la mujer que va periódicamente a llevarse las mejores obras que producen los estudiantes. Kathy, Ruth y Tommy estuvieron en Hailsham, donde vivieron un triángulo amoroso. Ahora, Kathy recuerda (otra vez, el recuerdo) cómo poco a poco descubrieron la realidad de aquel lugar.

    «Nunca me abandones» (2005) fue llevada al cine un lustro después de su publicación de la mano del director británico Mark Romanek.

  7. «El gigante enterrado»

    Detalle de la portada de «El gigante enterrado», de Kazuo Ishiguro
    Detalle de la portada de «El gigante enterrado», de Kazuo Ishiguro

    «El gigante enterrado» se traslada a la Inglaterra de la Edad Media, un lugar de ruinas romanas, cubierto por una broma donde todavía habitan ogros. Tal y como contó Rodrigo Fresán en ABC, «Ishiguro ha dado su golpe de timón más audaz: la leyenda post-arturiana y tolkienística con ogros y castillos y monjes y barqueros que te cruzan a la isla de los muertos y, sí, un espeso manto de niebla exhalada por un dragón de nombre Querig que ha borrado buena parte de las reminiscencias de los habitantes de un aldea inolvidable».

    Los británicos y los sajones viven en pequeñas aldeas. En una de ellas habitan Axl y Beatriz, una pareja de ancianos que toma la decisión de partir en busca de su hijo, excusa perfecta para que el autor explore el misterioso mundo que los rodea. Su viaje, lleno de encuentros inesperados, está narrado con el pulso de la fábula y de la épica, donde Ishuiguro encuentra belleza mientras reflexiona sobre la memoria y el olvido necesario (temas siempre presentes en su obra, casi obsesiones).