El escritor Ken Follett, en el teatro Infanta Isabel de Madrid, donde ha presentado «Una colunna de fuego»
El escritor Ken Follett, en el teatro Infanta Isabel de Madrid, donde ha presentado «Una colunna de fuego» - EFE

Ken Follett: «El futuro está en la integración entre países, no en la independencia»

El escritor galés no ha evitado pronunciarse sobre el Brexit y el desafío secesionista en Cataluña duranta la presentación en España de «Una columna de fuego», su última novela

MadridActualizado:

«¡Aquí, aquí, aquí, mire aquí!». Eran los reclamos de la nube de fotógrafos que, apostados en varias filas del teatro Infanta Isabel de Madrid, solicitaban la mirada de la estrella que brillaba encima dlel escenario: Ken Follett (Cardiff, Reino Unido, 1949). Tras conceder una entrevista exclusiva a ABC Cultural, el escritor galés ha visitado Madrid para presentar en España su última novela, «Una columna de fuego» (Plaza & Janés), continuación de la serie que comenzó con «Los pilares de la Tierra». Una historia ambientada en el siglo XVI que comienza con la creación, por parte de la reina Isabel I, del primer servicio secreto de Inglaterra.

«El tema de mi libro es la libertad. Nadie debería morir por sus ideas. Y esa es una idea que ya entonces era revolucionaria», ha asegurado Follett, que no ha dudado en posar, dentro de un cuadro viviente, junto con algunos de los protagonistas del libro, entre ellos la mencionada monarca y Felipe II. «Espero que este libro se convierta en una serie de unas doce horas y me encantaría actuar como el jefe de los espías», ha revelado el escritor, en un tono bromista y desenfadado que ha mantenido durante toda la comparecencia ante los medios. No sería la primera vez que se enfunda el traje de actor, ya que no tuvo ningún reparo en hacer dos pequeños papeles en sendas adaptaciones televisivas de sus novelas «El tercer gemelo» y «Los pilares de la Tierra».

Tras rememorar cómo Shakespeare e Ian Fleming («Yo quería ser James Bond», dijo) sembraron en él la semilla de la escritura, el galés ha confesado que siempre tuvo claro qué objetivo perseguía: dar a los lectores la misma intensidad que él sentía leyendo. «Me gusta observar a la gente en las librerías y siempre me he preguntado qué espera esa gente encontrar en un libro, qué busca». Y lo que todos buscamos es «esa fascinacinación, que tiene algo de mágico». Por eso empezó a escribir obras de suspense, hasta que se dio cuenta de que «necesitababcomprender la historia».

Fue el comienzo de un trayecto cuya senda dura ya cuarenta años y que le ha llevado a escribir «sobre cómo la gente lucha por la libertad». «La libertad es excepcional. Ahora incluso hay gente que vive en tiranía. Eso hace Putin en Rusia. En todas mis novelas he tratado de explicar cómo ha llegado la libertad en distintos momentos de la humanidad», ha defendido.

Nacionalismo

Una libertad que, en ocasiones, también ha caído en las manos equivocadas. En su opinión, «sin duda hay ejemplos modernos de cómo la acción encubierta puede alterar la vida. Lo hemos visto en las elecciones estadounidenses con Rusia y lo vimos cuando la CIA puso al sah de Irán o cuando en Chile mató a Allende. Es posible cambiar el curso de la historia a través del espionaje».

Pero, él que está «especializado en escribir sobre los grandes cismas de la Historia, ¿cree que vivimos ahora un cataclismo en Europa? Aunque Follett ha bromeado asegurando que «lo bueno de escribir sobre el pasado es que sabemos cómo acabó», no ha querido obviar la pregunta sobre la tumultuosa actualidad que nos rodea. «Tengo todas las respuestas sobre el siglo XVI, pero ninguna del XXI. El Brexit ha sido muy malo para mi país. Dentro de veinte años, los ingleses se darán cuenta de que es la peor decisión que han tomado». El británico considera que «el nacionalismo no es la ideología del siglo XXI, es obsoleta, anticuada», y por eso le «sorprende» que ascienda en diferentes lugares, como en Cataluña. «Desde mi punto de vista, el futuro es la integración entre países, no la independencia», ha sentenciado.

Con 160 millones de ejemplares vendidos en todo el mundo, Follett es, sin duda, el rey del best seller histórico. Un término que suele asociarse a la cultura popular y, por ende, distanciarse de la intelectualidad con cierto desdén. «No creo que las novelas tengan que ser muy intelectuales. Es necesario tener gran inteligencia para la física, pero al hablar de cultura lo importante son las emociones, no la intelectualidad. La cultura tiene que llegar al corazón. Cuando la gente dice que los best sellers no pertenecen a la cultura intelectual... pues seguramente tengan razón», ha rematado, sin perder la sonrisa.