Las poblaciones de la Sierra de Cádiz han disfrutado de la llegada de numerosos turistas.
Las poblaciones de la Sierra de Cádiz han disfrutado de la llegada de numerosos turistas. - Francis Jiménez
TURISMO EN CÁDIZ

El puente de diciembre cuelga el cartel de «completo» en Grazalema

Zahara de la Sierra, El Gastor, Grazalema, Arcos, Medina Sidonia y Prado del Rey son las localidades que registran mayor demanda para pernoctar

CádizActualizado:

El sol calienta de una forma especial en invierno. Los miles de turistas que llegan a la Sierra de Cádiz conocen bien la sensación de abandonarse en una terraza, una despejada mañana de cielos azules, y dejar que los tibios rayos del sol templen el cuerpo. «Estos días de invierno son un gustazo para disfrutar de Grazalema».

«No hemos planificado demasiadas actividades pero seguro que desayunaremos en la cafetería Rumores porque tenemos muy buen recuerdo. Está en la plaza del pueblo y tiene una terraza grande. Los molletes son espectaculares y la pastelería es casera y está muy rica. Aparte de eso, lo que surja, porque nos encanta recorrer el pueblo, pararnos en los bares y tomar unas ‘cañitas’ a mediodía. Sin más. Descansar y desconectar, a fin de cuentas. Aprovecharemos el viaje para comprar lotería de Navidad y miel de pinsapo», explica Manuel Carlón, uno de los muchos turistas que se desplazarán a la Sierra de Cádiz estos días.

Este malagueño repetirá visita. «El año pasado fue la primera vez que estuvimos porque nos lo recomendaron unos amigos y acertaron. Nos encantaría poder subir al puerto del Boyar y ver todo nevado., aunque no creo que tengamos esa suerte», apunta.

Poder disfrutar de la Sierra de Cádiz es un privilegio pero hacerlo cuando la nieve ha cuajado y tejados, calles y árboles amanecen blancos, es vivir una auténtica estampa navideña. La primera nevada del año siempre se espera con ilusión, sin embargo no parece que vaya a nevar en este puente de la Inmaculada ya que hasta el sábado los cielos estarán poco nubosos.

Según el pronóstico de la Agencia Estatal de Meteorología, la probabilidad de lluvia es baja hasta el domingo cuando habrá intervalos nubosos con lluvias escasas. El lunes, lloverá con seguridad. En cuanto a las temperaturas, el día más frío será el jueves y después las mínimas subirán respecto a la primera mitad de la semana ya que el termómetro no descenderá de los cuatro grados centígrados.

Carlos Javier García, alcalde de Grazalema, avanza que, en principio, hay buenas expectativas basadas fundamentalmente en el pronóstico meteorológico. «La previsión de buen tiempo suele ser un indicativo de alta ocupación», explica. Tras ponerse en contacto con hoteles y propietarios de las casas rurales, el alcalde de Grazalema confirma que está todo prácticamente ocupado. Los hoteles están casi al cien por cien y la situación de los alojamientos rurales es similar: lleno.

Grazalema cuenta siete hoteles y unas 60 casas rurales. Es decir, tiene capacidad para hospedar a 1200 turistas en el pueblo y, aunque siempre puede caerse alguna reserva de última hora, colgará el cartel de completo. La ocupación se produce fundamentalmente en la segunda mitad de la semana, entre el 6 y 10 de diciembre.

«Hemos salido de un mes de noviembre que ha sido el mejor de los que se recuerdan en los últimos años ya que hemos tenido un mayor volumen de visitas y de reservas en alojamientos. Los restaurantes también confirman que han registrado un mes muy bueno». Estos datos tan positivos se explican, en parte, por el buen tiempo. «Hace falta que llueva, pero la ausencia de precipitaciones ha propiciado una gran afluencia de turistas y visitantes. No hay mejores expectativas porque no hay más capacidad en el pueblo», indica García.

Turismo todo el año

El mayor desafío al que se enfrentan las localidades de la Sierra de Cádiz es la estacionalidad ya que, hasta hace poco, se las ha considerado como destino de puentes preferentemente. Para luchar contra esta rémora se ha apostado por fidelizar al turista. Se empezó enganchando a los visitantes de los fines de semana (vinculados principalmente al otoño porque era el puente del Pilar es el que marcaba la temporada fuerte de turismo) y se está logrando que la Sierra sea un destino atractivo para todo el año. «Hemos conseguido una buena ocupación en verano y también en otros meses donde no era tan habitual decantarse por Grazalema», explica el alcalde.

Pero, además de las 1200 personas que tienen reserva para pernoctar en el pueblo este puente, hay que tener en cuenta los cientos de visitantes que se desplazarán en escapadas de un día y que a buen seguro ambientarán calles y plazas. Grazalema está a 90 minutos de Cádiz; 100 minutos de Sevilla y a dos horas de Málaga.

Para hacernos una idea, desde el 1 de enero hasta el 31 octubre, han pasado por la oficina de Turismo de Grazalema 30.000 personas y no todo el que visita la localidad pasa por esta oficina. El incremento con respecto al año anterior es del 35 % y corrobora que el año turístico está siendo muy bueno.

Alta ocupación en toda la Sierra

El Gastor, EL Bosque, Zahara de la Sierra y Setenil de las Bodegas también se llenarán. Incluso en poblaciones más grandes como Olvera y Arcos esperan una afluencia de turistas muy alta.

José Antonio, responsable del portal Turismo Rural en Cádiz, gestiona cerca de 70 alojamientos rurales en la provincia. Indica que las expectativas son buenas pero hace un inciso para explicar que hay que tener en cuenta la capacidad de los pueblos para dar cobijo a los visitantes. Así, Grazalema suele colgar el cartel de completo pero tiene menos alojamientos rurales. Por eso, José Antonio quiere destacar la ocupación de El Gastor que «tiene más alojamientos y está entre 95% o 100%» y El Bosque que se distingue porque suele ofrecer casas más económicas»,

José Antonio cree que los datos serán positivos y avanza que para fin de año empieza a ser complicado encontrar alojamiento. «Está muy saturado, sobre todo las casas más grandes porque lo normal es que vengan familias numerosas de 15 o 20 personas o varios grupos de amigos. La demanda es muy fuerte».

El Ayuntamiento de El Gastor, con 75 establecimientos rurales, confirma los datos. «Está todo completo. Hay una gran demanda de alojamientos rurales y no quedan casas ni apartamentos». Las temperaturas cálidas y la ausencia de lluvias sin duda han empujado el turismo. Con el objetivo de dinamizar el ambiente y de proponer alternativas de ocio, para el puente se han organizado varias actividades entre las que destacan una exposición de pintura que homenajea al pantano de Zahara y El Gastor y la Ruta de la Tapa. Una iniciativa está teniendo bastante expectación porque se celebra este año por primera vez. La Ruta de la Tapa se prolongará desde el viernes hasta el domingo y ofrece la posibilidad de degustar una tapa y la bebida por 2 euros.

La Sierra de Cádiz, un lugar privilegiado para el turista.
La Sierra de Cádiz, un lugar privilegiado para el turista.-F. J.

En El Bosque se repiten las sensaciones. «Llevamos cuatro o cinco años muy buenos y parece que ya se han superado lmomentos más duros de la crisis cuando si que hubo un estancamiento. Ahora la gente dice que El Bosque está de moda. Ttodos los fines de semana tenemos gran afluencia de turistas», explican desde el Consistorio bosqueño. El Ayuntamiento lleva varios años peleando por enamorar al turista. Prueba de ello es la Recreación Histórica que se ha convertido en uno de los principales atractivos de la Sierra y que ya suma ocho años representándose. Para este puente hay organizado un mercadillo de artesanos locales en la Plaza de la Constitución y, el sábado, hay prevista una suelta de reses bravas para recortadores valencianos. «Es un evento solidario y toda la recaudación irá destinada a comprar juguetes para niños. Será a las 17 horas y es la primera vez que vienen a la Sierra de Cádiz».

Dulces y quesos

La gastronomía es otro de los alicientes que ofrece el turismo de interior. Medina es una de las localidades donde el visitante debe hacer parada para aprovisionarse alfajores, polvorones, amarguillos y torta parda. Recetas con reminiscencias árabes y que se elaboran de forma artesanal. «La Inmaculada es cuando se dispara la venta porque hay muchos turistas que aprovechan para llevarse dulces», apunta el maestro pastelero Fermín Mesa.

El Bosque, Villaluenga y Benaocaz destacan por la calidad de sus quesos y por su gastronomía. Mención especial merece el «payoyo», un queso elaborado de forma artesanal con leche de cabra payoya, una raza autóctona de la Sierra de Grazalema. Este queso cuenta con innumerables premios. Y, en estas fechas tan dadas al buen comer y tan próximas a la Navidad, ¿quién puede escapar a la tentación de comprar algún queso, embutido o un dulce tradicional en su visita a la Sierra?