'El Ojos' llega a la Audiencia entre fuertes medidas de seguridad. F. J. VÍDEO: M. A.
TRIBUNALES

«Los perros y las liebres están ahí»

El juicio a la banda del 'Ojos' arranca entre extremas medidas de seguridad y se centra en su primera jornada en el robo a un empresario extremeño

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El juicio a la banda del 'Ojos' arrancaba este viernes en la Audiencia Provincial de manera bastante inusual. En primer lugar por la forma, las extremas medidas de seguridad que se han adoptado –más habituales en una causa de la Audiencia Nacional–, y en segundo lugar por el fondo, poco se ha hablado en sala de la muerte del 'Pelón', la causa de mayor peso que ha llevado a la celebración de este juicio. Pero ambas circunstancias tienen su debida explicación.

Pasadas las nueve de la mañana una treintena de agentes de la Guardia Civil y la Policía Nacional empezaban a tomar posición en la sede judicial de la Cuesta de las Calesas. Para la celebración de la vista contra la banda de Ismael López, alias 'El Ojos', se ha organizado para estas semanas un dispositivo de seguridad especial debido a la peligrosidad de los acusados y a las exigencias legales sobre la ausencia de contacto que debe de haber entre ellos. Los procesados llegaban en un autobús con celdas independientes y un furgón desde Puerto II y Puerto III y eran bajados con cautela uno a uno para conducirlos directamente a la SecciónCuarta. En la sala también eran custodiados de cerca por una veintena de policías que han vigilado cada uno de sus movimientos.

Otra cuestión ha sido el fondo. Es decir, lo estrictamente jurídico. Y en eso poco se ha hablado de la víctima, del chiclanero de El Marquesado que fue torturado y machacado porque le quisieron robar los 400.000 euros que supuestamente guardaba tras habérselos robado a unos narcos de la zona. El foco se ha desviado hacia otra de las piezas que forman parte de esta compleja investigación relativa al robo a un empresario extremeño en Navalmoral de la Mata. Según el Ministerio Fiscal, hasta allí se trasladó parte de la banda poco después de matar al 'Pelón' para dar otro golpe aunque les salió finalmente mal.

Escuchas, admitidas

La magistrada aceptaba comenzar por este asunto a solicitud del fiscal en cuestiones previas para así liberar del resto del juicio a las cuatro personas que están encausadas solo por este delito. No admitía sin embargo la petición de una de las letradas que solicitaba la nulidad de las escuchas telefónicas amparándose a su entender en la falta de competencia territorial del juez instructor. El tribunal descartaba su solicitud entendiendo que, aunque la causa se instruyó en un principio en Chiclana donde se denunció la desaparición del Pelón, terminó inhibiéndose de manera correcta a Puerto Real debido a que fue allí donde se encontró el cadáver. Por otro lado, dos letrados aportaban documentación sobre la drogodependencia que tienen sus representados.

Tras estas cuestiones declaraban tres de los cuatro procesados por el robo en Extremadura. Según la acusación fiscal, en los días previos al 26 de septiembre de 2014 los acusados Daniel Díaz y Alfredo González contactaron con Facundo José Alba «al objeto de organizar una acción criminal» sobre dicho empresario, un industrial del sector de la piel, al cual retendrían hasta conseguir una importante cantidad de dinero.

Así, según el fiscal, varios de los componentes de la banda entre los que se encontraban Ismael López, su 'lugarteniente' Facundo, y otros cuatro miembros más, se desplazaron a la localidad extremeña. Allí tras reunirse con Daniel Díaz y Alfredo González todos se dirigieron al polígono Campo Arañuelu donde estaba su objetivo. «Los perros (empresario) y las liebres (el dinero) están ahí», se pudo oír en una de las escuchas que se pusieron como prueba de la investigación en la sala.

A las 18.30 horas los acusados «armados con pistolas , cubriendo sus rostros con caretas y gritando ‘¡esto es un atraco!’», entraron en la nave, donde se encontraba el empresario. Le apuntaron con un arma y le amenazaron para que les dijera donde estaba el dinero, mantiene el fiscal. A continuación se dirigieron a la casa familiar pero finalmente no entraron. «¿El dinero dónde está?», exclamaba enfadado otro de los procesados en una de las cintas oídas en sala.

Pues sobre este relato dieron muchas vueltas los tres declarantes de la primera jornada aunque ninguno de ellos señaló directamente al líder de la banda Ismael López. Alfredo Gonzalez admitió que ayudó a planear el robo porque era del pueblo y conocía a ese empresario que «le iba bien». Por eso contactó con Facundo y 'Bibi' y les dijo dónde estaba la nave pero aseguró que su función se limitó a eso.

Por su parte Daniel Díaz también admitió su participación en los hechos aunque del mismo modo explicó que su papel se limitó a dar información. Además relató cómo miembros de la banda comieron horas antes en su finca aunque además de Facu y 'Bibi' (sus contactos) no quiso precisar quienes fueron los que llegaron a su casa. Tan solo habló de «un marroquí alto».

En cuanto a David 'El Bibi', que trabajaba en un taller en Vallecas, no quiso declarar respecto al asunto del «trabajo» de Cádiz asegurando no tener nada que ver. Sin embargo en declaraciones ante la Guardia Civil sí dio información sobre el secuestro y la muerte del Pelón. Durante el juicio afirmó que dichas manifestaciones las hizo «estando coaccionado» por los agentes. Según manifestó de lo de Navalmoral se enteró poco antes de los hechos porque realmente él viajó hasta allí «a vender una furgoneta».

El juicio continuará el próximo lunes con las declaraciones del resto de acusados.

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