Ana Belén Hungría ha sido becada por L'oreal-Unesco
Ana Belén Hungría ha sido becada por L'oreal-Unesco - antonio vázquez
Mujeres en la ciencia

«Cuanto más invierte en ciencia e investigación, más rico es un país»

Ana Belén Hungría, investigadora de la UCA, acaba de recibir una beca del programa L'oreal-UNESCO para desarrollar un proyecto de combustible alternativo

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Es madre de dos hijos, gaditanos, de 5 y 3 años. Vive desde 2008 en la provincia de Cádiz, donde recaló después de dos años y medio de estudio en Cambridge. Aquí, trabaja como investigadora Ramón y Cajal en el Departamento de Ciencia de Materiales, Ingeniería Metalúrgica y Química Inorgánica de la Facultad de Ciencias, en la Universidad de Cádiz.

Doctora en Ciencias Químicas por la Universidad Autónoma de Madrid, realizó su tesis en el Instituto de Catálisis y Petroleoquímica del CSIC. Hace apenas unos días, el nombre de Ana Belén Hungría empezó a escucharse, junto al de otras cuatro jóvenes científicas españolas, por obtener una beca 'For Women in Sciencie' del Programa L’oreal-Unesco. En su caso, los 15.000 euros de la beca irán destinado a un proyecto de investigación desarrollado en la UCA –en el que trabajan seis hombres y tres mujeres– que pretende facilitar el uso de hidrógeno como combustible alternativo, más limpio y sostenible que los derivados del petróleo.

–Le han dado una beca para un proyecto que se está desarrollando desde hace mucho y en muchos lugares.

–Claro, este tipo de proyecto lo están realizando varias personas a la vez. Es novedoso porque se plantea una composición distinta. Lo que hay que atender es que se está trabajando en algo parecido en varios laboratorios del mundo, lo que estamos consiguiendo es un cambio en el modelo energético y es un proceso que lleva mucho tiempo. Es algo que no puede conseguir un sólo grupo o investigador. Así es como avanza la ciencia: alguien hace algo, se publica en una revista científica y luego viene otro que lo modifica para ir avanzando.

–Es conocido el recorte en investigación en este país pero, y los investigadores, ¿están lo suficientemente enterados de este tipo de ayudas no gubernamentales?

–Hay muchas cosas de las que no nos enteramos, convocatorias que pasan sin que nos hayamos dado cuenta siquiera. Por eso tengo que agradecer al Vicerrectorado de Investigación de la Universidad de Cádiz, desde donde nos informaron de esta beca. Sin embargo, hay otro tipo de ayudas que no se publicitan de forma adecuada y se pierde una financiación que es tan necesaria...

–El programa L'oréal Unesco pretende dar visibilidad a las mujeres que se dedican a la ciencia. ¿Hay mucho que recorrer aún por lograr la paridad en este campo?

–Tengo que decir que en España no estamos tan mal como en otros sitios. Hay un 50% de hombres y otro 50%’ de mujeres que eligen ciencias en el instituto. Hasta el doctorado se mantiene más o menos la proporción, pero a la hora de desarrollar la carrera científica sólo hay un 35% de mujeres investigadoras. Este número va disminuyendo a medida que vamos subiendo en el escalafón. Es decir, cuando ya hablamos de catedráticas o de jefas de grupos los números son mucho más bajos. Estas ayudas pretender dar visibilidad a la presencia femenina en ciencia, para que haya jóvenes que se planteen que es posible dedicarse a la profesión científica y dejen atrás los prejuicios.

–Y de la tan nombrada fuga de cerebros, ¿es verdad que se está produciendo?

–Hay que entender bien lo que es la fuga de cerebros. No es que alguien decida irse a EEUU porque quiere hacer carrera allí, sino gente que quisiera trabajar en España pero que se tiene que ir porque aquí no hay trabajo. El problema es que están formándose fuera, algo que es absolutamente necesario, pero después no pueden volver. Se lo estamos regalando a esos países que sí le dan oportunidades. Claro que existe la fuga de cerebros y es consecuencia de la falta de financiación y trabajo, como ocurre con un camarero u otra profesión.

–Los investigadores deben de sufrirlo incluso más que cualquier otro trabajador...

–Claro porque es un trabajo muy especializado. Estás sobrecualificado y sólo sabes hacer eso. Desde que has acabado la carrera llevas trabajando 15 años exclusivamente en esto. Y si ahora no puedes poner en práctica tu conocimiento aquí tienes que irte fuera.

–La Universidad de Cádiz es noticia constantemente por las investigaciones desarrolladas en su seno.

–En la Universidad de Cádiz hay grandes grupos de investigación. En Ciencias, por ejemplo, hay varios de reconocido nivel internacional. Es muy importante este tipo de noticias para que la gente sea consciente de que en la Universidad no sólo se enseña, sino que también se investiga. Muchas veces ni los propios alumnos son conscientes de ello.

–Y también la UCAes reconocida por ser fuente de ideas, son varios los spin off de éxito surgidos de ella.

–Por supuesto. Hay gente que trabaja en la Universidad, que hace la tesis y sigue la carrera docente e investigadora en la universidad, y también hay gente que tiene ideas y pega el salto con spin off y crea empresas que funcionan perfectamente y dan empleo a 40 o 50 personas de manera continuada en el tiempo.

–¿Cree que el ciudadano de a pie está concienciado en la fórmula del I+D+I?

–Con esto de la crisis, una cosa que me ha sorprendido bastante es que la gente, los medios de comunicación, son conscientes de que se están perdiendo muchos investigadores y de que está muy bien valorada la ciencia en España. Eso es la teoría, pero no sé hasta qué punto ha calado en la ciudadanía que para que un país sea culto y crezca se necesita investigar. Hay que ver cuál es la proporción entre el PIB y el dinero que se destina a investigación. Cuanto más rico es un país, más dinero da para la ciencia y cuanto más se invierte en investigación más rico es un país. Hay que entender que es un fenómeno que se produce a medio-largo plazo, no de hoy para mañana. Tenemos que recordar la cultura es literatura y arte, pero también ciencia. Un país que tiene muchas empresas que avanzan y que innovan es un país rico. Si te dedicas a fabricar los coches que diseñan en otro sitio y te cierran tu fábrica, pues se acabó todo. Un país que invierte en investigación invierte en creación de riqueza.