NutriciónSiete alimentos de primavera que no pueden faltar en tu dieta

Las frutas y verduras aportan todos los nutrientes y sabor cuando se cogen en su punto

C. GARRIDO
MadridActualizado:
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  1. Alimentos, mejor de temporada

    Decía la canción de Danza Invisible que «Besarte es como comer naranjas en agosto y uvas en abril». Una misión imposible en la época de nuestros padres y abuelos, cuando aún tenían que esperar a cada estación del año para poder degustar determinadas frutas y verduras. Hoy en día, la agricultura moderna y la globalización permiten que encontremos las mismas frutas casi todo el año. Pero los expertos en nutrición coinciden en que la mejor manera de disfrutar de todo el sabor y los nutrientes de los alimentos, y llevar una dieta variada, es respetar su estacionalidad.

    La composición nutricional de los alimentos de temporada, «sobre todo de las frutas y las verduras, parece ser distinta en cuanto a vitaminas y minerales. Se sabe que factores como el clima, las condiciones de cultivo, el estado de maduración y el tiempo que el alimento permanece almacenado, puede modificar su composición nutricional. También sus cualidades organolépticas, es decir, su textura, apariencia y sabor, son mucho mejores», señala la doctora Dolores del Olmo, del servicio de Endocrinología y Nutrición del Hospital Universitario Severo Ochoa y miembro del Área de Nutrición de la Seen.

  2. Tomate

    Da color y sabor a cualquier plato. Es la base del gazpacho, salmorejo y sofrito. Podríamos decir que es una de las hortalizas estrella de la gastronomía española. Rico en un antioxidante llamano licopeno, ha demostrado ser un aliado en la prevención del cáncer de próstata, el más frecuente entre los hombres españoles.

    El sofrito de tomate es la salsa perfecta para cuidar el corazón, con al menos 40 tipos de polifenoles, de acuerdo con los resultados de una investigación española publicada en «Food Chemistry». Y triturado o en zumo, ayuda a combatir el colesterol malo, según un estudio de la Universidad de Adelaida, en Australia.

  3. Fresas/Fresones

    Son ricas en vitamina C y antocianinas, dos potentes antioxidantes. Pocos se resisten a su delicioso sabor. Comer tres o más porciones de fresas a la semana ayuda a las mujeres a reducir su riesgo de sufrir un ataque al corazón hasta en un tercio, según una investigación publicada en la revista «Circulation». Otro estudio más reciente, con participación española, confirmó su poder anticolesterol. El mismo equipo de investigadores había confirmado en otros estudios que comer fresas también protege frente a la radiación ultravioleta, reduce los daños que produce el alcohol en la mucosa gástrica, fortalece los glóbulos rojos y mejora la capacidad antioxidante de la sangre.

    Su alto contenido en xylitol las convierte en perfectas aliadas de la salud dental, ya que protege de las bacterias que forman la placa y ayuda a remineralizar los dientes.

  4. Cerezas

    Esta fruta tiene entre sus propiedades reconocidas la de favorecer el sueño. Su consumo, según un estudio de la Universidad de Northumbria publicado en «European Journal of Nutrition», incrementa significativamente los niveles de melatonina en el cuerpo, la hormona que regula el sueño. Los participantes que consumeron el zumo de cerezas dormían 25 minutos más y disfrutaban de un sueño más eficiente.

    Contienen también flavonas y antocianinas, dos tipos de antioxidantes que se asocian con una menor resistencia a la insulina y una mejor regulación de la glucosa en sangre. O, lo que es lo mismo, con un menor riesgo de desarrollar diabetes tipo 2.

  5. Pimientos

    Son ricos en vitamina C, vitamina A, folatos y potasio. Su variedad roja es una una buena fuente de licopeno, antioxidante que ayuda a ralentizar el envejecimiento.

    Se ha relacionado su ingesta con un efecto protector frente al párkinson, de acuerdo con una investigación publicada en «Annals of Neurology»

  6. Aguacate

    Su mejor época de consumo empieza a finales de la primavera, en junio. Esta sabrosa fruta es rica en vitaminas, minerales, aminoácidos esenciales y proteínas de alta calidad, y ácido oleico, el ácido graso característico del aceite de oliva. Tiene un poderoso efecto saciante, que ayuda a reducir el deseo de seguir picando después del almuerzo, según confirmó un estudio de la Universidad de Loma Linda (California), publicado en la revista «Nutrition Journal».

    La introducción del aguacate en nuestra dieta también puede ayudar a mejorar los niveles de colesterol, de acuerdo con una investigación publicada en «Journal of the American Heart Association».

  7. Zanahorias

    Como guarnición, en ensalada, en bizcocho o de sano picoteo. Las zanahorias, muy versátiles en la cocina, son una importante fuente de betacarotenos, unas sustancias antioxidantes que, entre otros beneficios, protegen la vista y mejoran el aspecto de la piel, ya que le dan un pigmento más anaranjado.

  8. Ciruelas

    De sabor muy dulce, son ricas en fibra y contienen sorbitol, por lo que, en casos de estreñimiento, se convierten en buenas aliadas para mejorar el tránsito intestinal.

    La presencia de antocianos, unas sustancias que le proporcionan color a las variedades rojizas, son la razón de su poder antioxidante.

    Además, tienen un alto contenido en potasio, cuya ingesta se ha relacionado con una reducción de la presión arterial. Una mayor ingesta de este mineral se ha vinculado con un riesgo un 24% menor de accidente cerebrovascular en los adultos.