Benidorm, repleto de bañistas - AFP

El agua del Mediterráneo y del Cantábrico alcanza temperaturas de récord

Las mediciones por satélite sitúan el mar hasta 4º por encima de lo normal, mientras la red de boyas registra máximas para Tarragona, Barcelona o Bilbao

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Igual que si fuera una piscina en calma. Así se ha caldeado la superficie del mar Mediterráneo y del Cantábrico oriental durante el reciente episodio de ola de calor. Esta semana, las mediciones por satélite de la temperatura del agua han arrojado valores cercanos a los 30ºC en el Mediterráneo y los 25ºC en el Cantábrico oriental. Es decir, entre 3 y 4 grados por encima de lo habitual para la época en ambas zonas, según la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet). Los datos de la Administración Nacional Atmosférica y Oceánica de Estados Unidos (NOAA), en línea con los datos europeos, arrojan también anomalías en el Mediterráneo de entre 3 y 4,5º.

La gran estabilidad atmosférica y la fuerte insolación del episodio de calor extremo que finalizó el oficialmente el lunes justifican los registros. Con el viento en calma, explica el portavoz de la Aemet, Rubén del Campo, el agua del mar no se ha «movido» y su superficie ha alcanzado niveles de récord, según muestran los mapas satelitales del Centro Europeo de Predicción a Medio Plazo. Si viene temporal, eso sí, el mar volverá a enfriarse con rapidez.

El calentamiento del agua en el Mediterráneo se ha adelantado a otros años: suele alcanzar sus temperaturas más altas a mediados de agosto, aunque el año pasado por estas fechas -cuando ya se habían registrado cuatro olas de calor- también se rozaron los 30 grados a principios de agosto.

Más allá de los datos satelitales, y a una profundidad mayor, los registros provisionales de la Red de Boyas de Puertos del Estado también ofrecen varios récords absolutos de temperatura del agua. Todos alcanzados durante la ola de calor.

Aunque los registros aún deben ser verificados, la boya de Tarragona midió hasta 29,1º el pasado 7 de agosto; la boya costera de Bilbao II captó 26,2º el 5 de agosto; y la boya Barcelona II, 28,8º el día 6. Según los datos históricos de la Red de Boyas, sería la primera vez que captan estas temperaturas.

Ayer, cuatro días después haber finalizado el episodio de la ola de calor, los datos situaban en 27,7º el agua de la boya de Valencia, en 29º la de Andratx y en 28º la de Cabo de Palos y Tarragona. En Santander, la boya daba 23,5º y la de Bilbao costa, 22,7º.

No obstante, pese al calor del agua del Mediterráneo, la Aemet explicó que «en contra de la creencia popular, una temperatura anómalamente alta no tiene por qué desembocar necesariamente en episodios de lluvias torrenciales», la popularmente conocida como «gota fría». «El mar caliente no provoca esas lluvias, pero es verdad que si el mar está más cálido y las condiciones atmosféricas son las adecuadas, puede generar que haya mayor cantidad de agua», explica Del Campo. Este fin de semana, de hecho, con la entrada de una vaguada de aire frío, podrían darse chubasco en el área mediterránea, dice Del Campo.

El Báltico, a seis grados más

El Mediterráneo y el Cantábrico no son los únicos mares que han visto temperaturas excepcionalmente altas este verano. A principios de julio, cuando el norte de Europa se encontraba en plena ola de calor, el mar Báltico llegó a estar más caliente que el Mediterráneo. Según la Organizacion Meteorológica Mundial (OMM), sus aguas estuvieron hasta 6 grados por encima de lo normal.

«Esto ha llevado a la proliferación de algas más severa registrada en el mar Báltico en décadas, lo que ha resultado en agua venenosa para los seres humanos y los animales», comunicó la OMM. Finlandia vivió el julio más caluroso su historia y el lago Saimaa, el mayor del país, llegó a registrar temperaturas de 27º a un metro de profundidad.

Calentamiento

Al igual que ocurre con la temperatura de la superficie, cada vez es más frecuente que la capa más alta del mar esté más cálida de lo normal. «Varios estudios han constatado el aumento de la temperatura del Mediterráneo en los últimos años», asegura Del Campo.

En este sentido, el Quinto Informe del Panel de Expertos de Cambio Climático de la ONU constató que la temperatura del agua del mar está aumentando a una media de una décima de grado por década y estima que el nivel medio del mar a nivel global ha crecido 0,19 metros en entre 1901 y 2010.