FERTILIDAD

La píldora masculina, cada vez más cerca

Un estudio elimina 54 genes candidatos posibles para su diseño y estrecha el círculo para desarrollar un anticonceptivo para los varones

MADRIDActualizado:

La infertilidad afecta a alrededor del 15% de las parejas en todo el mundo. La fertilidad de una pareja depende tanto de la capacidad del macho para aparearse, que se basa en miles de genes que funcionan correctamente, como de la hembra. En el ratón macho, más de 1.000 genes se expresan predominantemente en el testículo, pero sus funciones particulares en la reproducción son todavía un misterio. Ahora, una investigación que se publica en « PNAS», un equipo de investigadores del Colegio Baylor de Medicina, Universidad de Osaka, Universidad de Oulu y el Wellcome Trust Sanger Institute han descubierto que 54 de los genes presentes en el testículo del ratón, que también se expresan en los seres humanos, no son necesarios para la fertilidad masculina.

«La infertilidad es una enfermedad grave que afecta a aproximadamente el 10% de los varones que están tratando de tener descendencia, y muchos de los genes responsables de la infertilidad en los hombres siguen siendo desconocidos», señala Martin M. Matzuk, del Colegio Baylor.

Saber qué genes son necesarios para la fertilidad masculina es el primer paso para entender mejor los cambios genéticos que conducen a la infertilidad masculina y así diseñar estrategias para superarlos. De esta forma, sabiendo qué genes afectan la fertilidad se podrían ayudar a diseñar fármacos anticonceptivos masculinos, algo de gran interés dadas las proyecciones de crecimiento de la población mundial con casi 9 mil millones para 2050.

Hace 50 años

Hasta ahora el peso del control de natalidad ha recaído en las mujeres. A la espera de la ansiada píldora masculina, las mujeres pueden, desde hace más de 50 años, controlar su capacidad de reproducirse. Por tanto, es importante conocer todos los genes que causan la infertilidad y también de todas las proteínas que podrían ser ‘dianas’ para una píldora masculina. «Nuestro nuevo estudio en ratones sugiere que estos 54 genes identificados y sus correspondientes proteínas no jugarían un papel importante en la infertilidad en hombres y no serían las dianas más idóneas para la píldora masculina», apunta Matzuk.

Creo que los investigadores deben concentrarse en aquellos genes esencialesMasahito Ikawa

Además, saber qué genes no están involucrados en la fertilidad masculina es importante, dicen los investigadores, ya que permite a los científicos no invertir perder el tiempo con ellos. «Creo que los investigadores deben concentrarse en aquellos genes esenciales», destaca Masahito Ikawa, profesor de la Universidad de Osaka (Japón). Este trabajo ayuda a reducir el número de posibles genes implicados en la fertilidad masculina.

El estudio de los genes de fertilidad en modelos animales se ha visto revolucionado por el desarrollo de técnicas para crear ratones knockout. Estos ratones se han modificado para que no expresen un gen en particular. Hasta ahora ha sido difícil crear estos modelos knockout de ratón, pero gracias al ‘corta-pega’ genético o CRISPR / Cas9 es mucho más encillo hacer estudios sobre las genes de fertilidad. «Nuestro laboratorio introdujo el sistema de CRISPR / Cas9 que nos permite generar ratones knockout de una manera fácil, rápida y rentable. Así hemos generado 31 líneas ratón knockout y analizamos su fertilidad en un corto período de tiempo», dijo Ikawa.

Redundancia

Los investigadores comenzaron sus estudios sobre los genes que se expresan predominantemente en los testículos de ratón y que están presentes tanto en ratones como en humanos. A continuación, diseñaron ratones knockout de los genes individuales para determinar su efecto sobre la fertilidad de los animales.

Redundancia sería permitir que el animal permanezca fértil después de un gen falle porque otro gen reemplazaría su función

«Nuestros resultados indican que las mutaciones en estos 54 genes no son una de las principales causas de la infertilidad masculina», señala co-primer autor Haruhiko Miyata, de la Universidad de Osaka.

El estudio también sugiere la posibilidad de redundancia en las funciones de las proteínas de los testículos. Redundancia sería permitir que el animal permanezca fértil después de un gen falle porque otro gen reemplazaría su función. Los investigadores consideran que serían necesarios más estudios para explorar esta posibilidad.