Auxiliadora valora mucho los ratos que puede escaparse a su localidad de origen, Utrera
Auxiliadora valora mucho los ratos que puede escaparse a su localidad de origen, Utrera - A.F.
CIENCIA

Talento y trabajo utrerano para ayudar y mejorar la vida de los enfermos que padecen cáncer

La utrerana Auxiliadora Gómez España es oncóloga médica en el Hospital Universitario Reina Sofía de Córdoba

UtreraActualizado:

Pasea tranquilamente por su pueblo cada vez que su trabajo se lo permite, y no olvida ni un segundo sus buenos ratos en la feria o la sobriedad de la procesión de El Silencio recorriendo los rincones de Utrera cada tarde de Jueves Santo, pero la vida diaria de la utrerana Auxiliadora Gómez España está en Córdoba, cerca del corazón de los pacientes que atiende en el Hospital Reina Sofía de Córdoba.

Como suele ocurrir en numerosas ocasiones, la utrerana vivió en su juventud una experiencia en su familia que le marcó y que fue clave para elegir su futuro profesional. Una tía suya padeció cáncer de mama, y desde ese instante Auxiliadora sabía que ella quería formar parte de ese grupo de elegidos que trabajan todos los días para mejorar la calidad de vida de las personas que padecen esa enfermedad. En la actualidad es Oncóloga Médica, cuenta con numerosas publicaciones científicas y ha recibido varios premios que reconocen su trabajo.

Desafortunadamente, en los últimos años la sociedad se ha tenido que acostumbrar a convivir con el cáncer en sus múltiples variantes. Una palabra que ninguno queremos tener cerca, pero sobre la que todavía es necesario demandar información veraz y contrastada. La evolución con respecto al enfoque está cambiando y la utrerana asegura que «cada vez más la palabra cáncer está dejando de ser un tabú, mi consejo es que busquemos siempre a los profesionales para encontrar la información correcta, en este campo es muy peligroso acercarse a la Internet para buscar información». Y es que como ocurre con tantos sectores en la actualidad, es primordial acudir a profesionales cualificados para poder escapar de bulos y de informaciones incompletas que pueden acarrear muchos problemas a los pacientes.

«Todos los que nos dedicamos a este mundo soñamos con encontrar algo que cure el cáncer»

Al poner encima de la mesa una enfermedad tan complicada como es el cáncer, uno de los conceptos básicos sobre los que es necesario incidir es sin lugar a dudas la investigación científica, un campo en el que Auxiliadora trabaja con ahínco. Su mirada se ilumina cuando asegura que «tanto yo como todos los profesionales que nos dedicamos a esta rama de la Medicina, soñamos todos los días con descubrir algo que sirva para curar el cáncer. En los últimos años hemos dado muchos pequeños pasos que han servido para mejorar la calidad de vida de los pacientes, tenemos que seguir investigando para avanzar».

Indudablemente no existe ninguna guía que nos indique como podemos encarar de la mejor manera posible una enfermedad como el cáncer, aunque en este sentido los profesionales coinciden a la hora de asegurar que lo mejor es la naturalidad. «Tenemos que aprender a convivir con el cáncer, tratarlo como una enfermedad más, las instituciones tienen que apoyar más la investigación y los ciudadanos sumarse a las campañas de detección precoz y apostar por una alimentación sana y un correcto estilo de vida», aconseja Auxiliadora.

Compartir emociones

Así, uno de los caballos de batalla de estos profesionales es conseguir que el cáncer se «cronifique», y sea tratado por la sociedad como otras enfermedades con las que nos hemos acostumbrado a convivir, como es el caso de la diabetes o la hipertensión.

Al margen de lo que ocurra en los laboratorios y en las pruebas necesarias para seguir investigando, la dimensión humana es fundamental en profesionales como Auxiliadora, que tienen que enfrentarse cada día ante situaciones verdaderamente complejas. Por eso Auxiliadora explica que «compartir las emociones con los pacientes te hace sentir cercano», algo fundamental para que los médicos puedan servir como apoyo de todas las personas que padecen cáncer, un apoyo humano que termina siendo casi igual de efectivo que el mejor de los tratamientos.