La autora con el libro en el que recopila más de 600 obras de arte que representan a los arcángeles
La autora con el libro en el que recopila más de 600 obras de arte que representan a los arcángeles - A.M.

El rico patrimonio de los arcángeles de la provincia de Sevilla

Rosa Rodríguez recoge en un libro 600 representaciones donde abundan piezas únicas y de gran calidad artística

SevillaActualizado:

Es un estudio singular e inédito que parte de una devoción. A Rosa Rodríguez Cárcela, periodista, la conmovió la imagen de la talla de un San Miguel que conoció en la sacristía de la iglesia de Santa Cruz de Sevilla y a partir de ahí inició un camino de acercamiento a una iconografía tan abundante como desconocida. Los arcángeles son figuras permanentemente presentes en nuestros templos, pero que en la época actual no gozan de la devoción de otras manifestaciones. Su estudio publicado ahora en forma de libro ha deparado numerosas sorpresas respecto al patrimonio sevillano.

Rosa comenzó su estudio por los arcángeles de la capital. En una labor ingente que llevó a un libro encontró 400 tallas. Pero su interés por esta iconografía no quedó saciada y decidió acometer la misma obra en la provincia de Sevilla, ahora también desarrollada en una publicación. Era más complicado y requirió muchas horas. Ha visitado todas las localidades buscando las representaciones angélicas y ha encontrado auténticos tesoros muchas veces olvidados y en otros casos desconocidos, ya que su investigación ha incluido también colecciones particulares. Es un estudio inédito en el que ha quedado catalogado un enorme patrimonio, con descripciones completas y con fotografías, muchas de ellas reproducidas en su obra.

Pero el resultado final es más que un catálogo, la obra de Rosa es la historia de una devoción fuertemente arraigada y que corre pareja a la historia de nuestra tierra. Un relato en el que hay capítulos que pocos conocen y en la que subyace el interés que siempre ha tenido el hombre por las figuras angélicas y su significado. Un trabajo ingente que le ha llevado más de tres años en los que accedido a espacios muy desconocidos como la clausura de varios conventos.

La autora ha seguido la pista de las representaciones de los tres arcángeles canónicos tanto en pintura como en escultura: San Miguel, el guerrero; San Gabriel, el mensajero y San Rafael, la medicina de Dios. El balance arroja más de 600 imágenes, 200 más que en la capital. Están presentes en 74 de los 104 pueblos, lo que da idea de la extensión de la devoción. La mayor parte están en la comarca de La Campiña, que es a su vez la que atesora más patrimonio y en particular Carmona y Écija son las localidades con más representaciones, seguidas de de Marchena y Osuna.

La mayor parte de las representaciones se circunscriben al periodo del Barroco. No es casual, el esplendor artístico que vivió la capital tuvo también su traslación a los pueblos y las representaciones angélicas se convirtieron en uno de los temas autóctonos del siglo XVII. A su abundancia también contribuyó la proliferación de comunidades religiosas sobre todo franciscanas. Pero también y no en menor medida, explica Rosa Rodríguez el fervor que el pueblo llano siempre tuvo a los arcángeles a los que hacían cultos y procesiones. A ellos siempre atribuyó un carácter de figuras protectoras contra el mal, contra las tentaciones y la enfermedad.

San Miguel es el arcángel que más aparece, el gran general que batalla contra el mal y protector de la iglesia, lo que acredita su importancia. Tiene dedicados templos en Castilleja del Campo, Lora de Estepa, Marchena, Morón y Villanueva del Ariscal. Le sigue San Gabriel sobre todo por las representaciones de la Anunciación en las que aparece. Quien menos manifestaciones artísticas tiene es San Rafael. Aún hoy en día se mantienen algunas procesiones con tallas de arcángeles como las de Castilleja del Campo o Isla Mayor, donde la iglesia parroquial tiene la advocación de San Rafael.

No es desde luego un patrimonio menor. Hay obras ejecutadas por autores de la importancia de de Juan de Espinal en Écija, Francisco Pacheco en Villamanrique, Pedro Roldán en Morón y Los Palacios, Ignacio de Ríes en Cazalla de la Sierra, Manuel de Jodar en Estepa, Cayetano de Acosta en Osuna o un hermoso lienzo de escuela flamenca de Pieter van Lindt en la iglesia de la Compañía de Morón. También hay obras de los talleres de Zurbarán, Roldán o Murillo. Incluso en una colección particular ha localizado un cuadro atribuido a Murillo. Hay también piezas anónimas valiosas como el San Rafael niño del convento de Santa María la Real de Bormujo o una anunciación de perfiles góticos en la iglesia de Nuestra Señora de las Nieves de Alanís. Su obra es también una reivindicación de la importancia del patrimonio de la provincia, muchas veces desconocido y abandonado también en otras. En particular considera necesario que la administración atienda a la enorme riqueza que atesoran los conventos que las comunidades se ven incapaces de cuidar como necesitan.

En la investigación de Rosa Rodríguez aparece también el vestigio de una devoción olvidada. Y es que durante mucho tiempo se rindió culto no a tres sino a siete arcángeles. Aparecen citados en libros apócrifos como en el de Enoc o Esdrás pero la Iglesia prohibió su culto al no estar mencionados en las Escrituras. En 1516 aparece un fresco con los siete arcángeles en Palermo. El hallazgo se considera milagroso y se extiende su culto. La Santa Sede lo acepta a mediados del siglo XVI. Además de los tres arcángeles canónicos sus nombres eran Uriel, Baraquiel, Seatiel y Jehudiel. En 1747 la Iglesia decido prohibir su reproducción ya que al no estar reconocidos podían invocar espíritus malignos. Se destruyen todas las representaciones de ellos, pero algunas, muy escasas perduran. En la provincia de Sevilla, hay dos, que son dos joyas, una en el convento de las Clarisas de Carmona, de la primera mitad del XVIII. Fueron borrados sus nombres, pero no las pinturas que los representan. Otras dos en el convento de San Andrés de Marchena, una en pintura y otra en escultura, en el retablo mayor de la iglesia ambas del siglo XVIII. En Écija hay otra serie de lo que parecen ser siete figuras arcangélicas, en pinturas al fresco y también del XVIII.