Cayetana Rivrera el pasado mes de junio en Sevilla - GTRES

El próximo episodio sobre la estafa del campamento de Tana Rivera se librará en los juzgados

Eugenia Martínez de Irujo va a presentar una demanda conjunta con el resto de jóvenes que asistieron al voluntariado en Ghana con su hija

ABC
MadridActualizado:

Cuando un adolescente se va de voluntariado, con el único propósito de crecer y ayudar, lo que menos espera es que el que tenga que ser ayudado sea él. Este es el caso de Tana Rivera, quien tuvo que ser evacuada del centro donde se encontraba en Ghana con la ONG «Yes we help» por las amenazas de tres guerrilleros armados.

Sus padres, Francisco Rivera y Eugenia Martínez de Irujo, pasaron unos días de horror hasta que tuvieron noticias de primogénita. Tal es así, que han anunciado que va a presentar una demanda conjunta con el resto de jóvenes porque manifiestan que se han sentido estafados.

«Desde luego tomaremos las medidas oportunas, se va a hacer una demanda global de todas las chicas», ha sentenciado la hija de la Duquesa de Alba. Y añade: «Pensamos llegar hasta el final».

Tana asiste a un concierto tras su regreso del horror vivido en Ghana
Tana asiste a un concierto tras su regreso del horror vivido en Ghana - GTRES

En este sentido, Tana se ha convertido en la líder de esta lucha, aprovechando su altavoz familiar. Todo el mundo recrimina que la ONG haya intentado hacer negocio de esta situación, jugando con los sentimientos solidarios de unos adolescentes. «Me parece impresentable que gentuza como esta, que se van las niñas encantadas de la vida con el ánimo de ayudar y toda la ilusión del mundo y te encuentres con esto», ha manifestado Eugenia.

Fraude

Según se ha podido saber, los participantes voluntarios pagaron más de 1500 euros con el fin de colaborar con trabajos de cooperación en África. Sin embargo, cuando llegaron a sus destinos, en este caso, a Ghana, descubrieron que no existían tales actividades solidarias.

Aunque los chicos aguantaron ese engaño, no pudieron hacer frente a los hombres armadas que comenzaron a amenazarles. «Vuestra embajada no tiene poder sobre nosotros», se jactaban los individuos ante los adolescentes. Eugenia ha mostrado su preocupación y enfado al respecto. «Y luego, el episodio de las pistolas, los medio matones estos, los mercenarios, pues en fin», ha concluido.