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«Gracias a Dios, Tana está a salvo, pero la ONG es un fraude»

Fran Rivera denuncia que el proyecto en Ghana en el que su hija participaba no contaba con medidas de seguridad

Pilar Vidal
MadridActualizado:

El pasado miércoles Tana Rivera Martínez de Irujo llegaba a Madrid procedente de Ghana. La hija de Eugenia Martínez de Irujo y Francisco Rivera se encontraba en este país participando como voluntaria con la ONG «Yes we help» y tuvo que ser evacuada junto a medio centenar de jóvenes españoles tras ser amenazados en plena noche por tres guerrilleros armados en el campamento situado en la localidad de Winneba, a casi dos horas de la capital.

Tanto el torero como su esposa Lourdes Montes confirmaban que «Tana está bien gracias a Dios, pero ha sido un fraude. Es una pena que ocurran este tipo de cosas con fines solidarios».

Pero no sólo ella ha sido estafada en esta aventura solidaria. Muchos padres se quejan de falta de medidas de seguridad, de una alimentación escasa y un alojamiento que distaba mucho de lo ofertado.

Fue a principios de semana cuando los padres, alertados por los mensajes enviados por sus hijos, empezaron a contactar con la embajada española en Ghana para trasladar su angustia. Esta se movilizó de inmediato hasta el punto de que el miércoles se presentó la encargada de Negocio en el campamento custodiada por la policía local.

Una vez tanteado el terreno ofreció a todos los jóvenes que lo desearon abandonar el país. Y así fue como Tana y otro centenar de jóvenes decidieron dar por terminada antes de tiempo esta aventura convertida en pesadilla. Otros participantes, prefirieron continuar, pero bajo su responsabilidad.

La organización «Yes we help» nació en 2016 en Ghana, y ofrecía, al menos hasta hoy experiencias de voluntariado a jóvenes entre 16 y 35 años durante tres semanas por un importe de entre 2.000 y 3.000 euros en concepto de vuelos, visado y vacunas. El del país africano ofertaba cuatro proyectos a los que sumarse; educativo, daycare, salud y deporte.

Los participantes aseguran que estos no existen. Todas las miradas están puestas en su fundador Yago Zarroca, un joven que ahora echa balones fuera, pero con un pasado dudoso en el mundo empresarial. Desde ayer está en paradero desconocido.