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Ana Obregón rompe a llorar al recordar la enfermedad de Álex Lequio

Durante todos estos meses la bióloga no se ha separado de su hijo en ningún momento y acudió a Nueva York junto a él para que este recibiera tratamiento

MadridActualizado:

Acaba de cumplirse un año desde que Ana Obregón y su hijo, Álex Lequio recibieran la que posiblemente sea la noticia más dura de sus vidas. El 10 de abril de 2018 estará marcado para siempre en los calendarios de ambos y de sus seres queridos, pues fue entonces cuando le diagnosticaron cáncer.

Durante todos estos meses la bióloga no se ha separado de su hijo en ningún momento y acudió a Nueva York junto a él para que este recibiera el tratamiento allí. Ahora que parece que la «pesadilla» -tal y como ella lo llama- ha terminado, no puede evitar emocionarse al hablar del proceso.

La actriz ha acudido a recoger un galardón en la última edición de los ‘Premios Naranja y Limón’ y ha dedicado un emotivo discurso a Lequio. «Este ha sido un año en el que he intentado, a pesar del momento que estoy viviendo por mi hijo, he intentado tener el mayor respeto y el mayor cariño. Entonces me dan por eso el ‘Premio Naranja’ y yo le daré también un ‘Premio Naranja’ a la prensa, por el cariño y por el respeto», comenzaba diciendo.

«Hace un año que comenzamos el calvario, gracias a Dios y gracias a oncólogos maravillosos, a los tratamientos y gracias a investigadores, que son los que curan el cáncer porque investigan y dan solución. Gracias a ellos, todo va fenomenal», ha afirmado intentando dar algo de información sobre su actual estado de salud.

Ha reconocido también lo difícil que fue en un primer momento que la noticia se filtrara a los medios pero ahora asegura estar agradecida: «Tengo que dar las gracias porque creo que el ejemplo que ha dado mi hijo, la lección de vida a muchas personas que están pasando lo mismo, ha sido tan bonito haberlo hecho público y recibir el cariño, el respeto y los ánimos que de verdad que nos han dado la vida».

«La que está orgullosa como madre soy yo, mi hijo me ha dado una lección de vida. Con 25 años ha afrontado esta enfermedad tan dura, de una forma de luchadores», ha dicho sin poder contener las lágrimas.