Michelle Obama, durante su intervención en la Fundación Obama, el pasado verano
Michelle Obama, durante su intervención en la Fundación Obama, el pasado verano - GTRES

El mensaje feminista más aclamado de Michelle Obama desde que dejó la Casa Blanca

La mujer de Barack Obama cumple 54 años mientras sigue centrada en promover «Lets Girl Learn», el proyecto con el que pretende que todas las niñas del mundo tengan acceso a una formación académica

MADRIDActualizado:

El próximo 20 de enero se cumplirá un año desde que Donald Trump fue proclamado presidente de los Estados Unidos y, por tanto, también hará un año desde que Barack y Michelle Obama abandonaran el 1600 de la avenida de Pennsylvania, en Washington D. C.. Los Obama decidieron entonces trasladarse a la isla de Tetiaroa, en Tahití, para desconectar y disfrutar de un mes de vacaciones en el atolón polinesio. Al mismo tiempo, se supo que el matrimonio había firmado con la editorial Penguin Random House un contrato de 60 millones de dólares para publicar sus memorias y así contar cómo fueron sus ocho años en la Casa Blanca.

Barack Obama ya publicó en 1995 «Dreams from My Father: A Story of Race and Inheritance» y en 2006 «The Audacity of Hope: Thoughts on Reclaiming the American Dream». La ex primera dama, por su parte, publicó en 2012 «American Grown: The Story of the White House Kitchen Garden and Gardens Across America».

Además de estar inmersa en la redacción de sus memorias junto a su marido, este último año, Michelle Obama, que cumple hoy 54 años, no ha dejado de estar involucrada en todos los proyectos que inició en la Casa Blanca. Consciente de que todos los focos estaban sobre ella y que podía desviar la atención de los medios hacia distintas causas sociales, se ha visto cómo Michelle Obama reinventó los menús de los comedores escolares de todo el país y promovió una campaña de alimentos saludables. Para estos proyectos tuvo todo el apoyo de Sam Kass. El que fuera cocinero de la Casa Blanca durante casi todo el mandato de los Obama, que la propia Michelle contrató para que se encargara de cocinarles platos saludales durante su etapa presidencial, también fue el encargado de poner en marcha en el huerto ecológico de Michelle Obama, que hoy ya es todo un emblema de la Casa Blanca.

Tras incidir en las conductas alimentarias, favoreciendo la reducción del hambre infantil en Estados Unidos, en 2015, Michelle Obama lanzó «Lets Girl Learn», su proyecto más ambicioso. Con él ha viajado por todo el planeta promoviendo la educación de las niñas de todo el mundo, fomentando la igualdad de género, la educación igualitaria y que las niñas sigan formándose más allá de la secundaria, para que así lleguen a ocupar cargos de responsabilidad en empresas y organismos en el futuro.

«Todo empieza con la educación», comentó en junio de 2017 durante la WWDC, la conferencia de desarrolladores de Apple, que tuvo lugar en San José, y a la que acudió para promover la educación de las mujeres en el sector tecnológico, uno de los entornos más masculinizados del panorama laboral. Y añadió: «Hay millones de niñas en todo el mundo que no tienen acceso a la misma. No solo por falta de recursos o porque no tengan acceso a las escuelas, sino por las barreras culturales que mantienen a las chicas al margen». Esta intervención en la WWDC fue una de las más aclamadas de Michelle Obama en los últimos tiempos, que terminó erigiéndola como todo un icono feminista.

Este activismo de Michelle Obama se ha visto en cada uno de sus discursos. Ha defendido que las mujeres deben aprender a valorarse a sí mismas, y no le ha temblado la voz cuando ha tenido que atacar a su propio país por la notable brecha salarial que existe entre hombres y mujeres. Otro de los discursos de más calado de Michelle Obama lo realizó en la Fundación Obama el pasado 2 de noviembre. Allí aseguró que el problema fundamental que existe en la actualidad es que se educa a los niños para ser bebés, mientras a las niñas se les dice que sean fuertes, que van a tener que luchar contra muchas adversidades. «El problema del mundo hoy en día es que queremos a nuestros hijos y educamos a nuestras hijas. Las educamos para que sean fuertes y en ocasiones tenemos demasiado cuidado de no dañar a los hombres. Y creo que pagamos un alto precio por ello», dijo. Aprovechó entonces para recordar que todo se puede cambiar gracias a la educación: «¿Protegemos demasiado a nuestros hijos y después ellos se sienten como tontorrones, con todo el derecho a hacer lo que quieran? Pero, eso en cierto modo, está en manos de las mujeres y las madres porque halagamos a los hombres y les pedimos a las mujeres que sean perfectas».

La ex primera dama terminó su intervención lanzando una propuesta a los hombres que muchos tildarían de osada: que se apoyen en sus amigos, que no hace falta que se crean ese mito de que todos son Superman. «Hablad entre vosotros, porque esa es la otra cosa que [nosotras] hacemos: nos hacemos más fuertes con respecto a algunas cosas gracias a nuestras amigas».

Desde que dejara la Casa Blanca, Michelle Obama ha continuado promoviendo iniciativas para «Lets Girl Learn» y dedicando una parte de su tiempo a sus memorias. Pero también pasa más tiempos con sus hijas, Malia y Sasha, y con su marido. El pasado mes de septiembre, la ex pareja presidencial acompañó a Malia a la Universidad de Harvard, donde estudió Michelle, para ayudarla a instalarse en el campus. Hace tan solo unos días, se podía ver a Michelle disfrutando de un día de playa en Miami con la joven Sasha. Sin duda, las niñas tienen a quien parecerse. Quizá ellas cojan el testigo de su madre en un futuro y sigan combatiendo contra el machismo.