Mark Zuckerberg junto a su esposa, Priscilla Chan
Mark Zuckerberg junto a su esposa, Priscilla Chan - ANDREW GOMBERT

Mark Zuckerberg: La tierra es solo mía

Zuckemberg pretende salvaguardar la seguridad de su estado hawaiano forzando a familias a vender su tierra en una subasta pública al mayor postor

Corresponsal en Los ÁngelesActualizado:

Pocos «me gusta» debe recibir Mark Zuckerberg de sus vecinos hawaianos. El fundador de Facebook ha presentado una denuncia contra un centenar de familias propietarias, aunque sin registro que lo avale, de lotes de tierra aledañas a su mansión en la isla de Kauai. Según las leyes de Hawái, los descendientes de la tribu Kamaaina tienen el privilegio de heredar la tierra, exista o no un documento legal que así lo establezca. Zuckerberg pretende, de esta manera, reforzar la seguridad de su terreno de 282 hectáreas, y por el que desembolsó más de 93 millones de euros en 2014. Para ello, a mediados del pasado año comenzó la construcción de un muro «opresivo e inmenso», que les impide disfrutar de una «vista que ha estado disponible y ha sido muy apreciada por la comunidad local durante años», según los afectados. Fue precisamente entonces cuando comenzó la disputa.

Los denunciados acusan al CEO de Facebook de intentar forzarles a vender al mejor postor, y en subasta pública, la tierra que ocuparon sus ancestros durante generaciones.

El meollo de la cuestión está en una ley que se remonta a 1850, por la que la tierra pasa directamente a los herederos y, en ausencia de estos, a generaciones venideras. Sin embargo, existe una acción legal denominada «título de propiedad silencioso y partido». Según explica un portavoz de los vecinos afectados, el problema está en que «la tierra al final se divide y la comunidad pierde la conexión con un lugar sagrado para ellos».

Mark Zuckerberg, a través de varias compañías bajo su control, presentó el 30 de diciembre una denuncia contra esos «propietarios», algunos de ellos desconocidos y otros fallecidos, que habían heredaron la tierra. A partir de entonces, los denunciados tenían 20 días para presentar la documentación que avalara su derecho sobre la propiedad. De no hacerlo, la perderían automáticamente. Muchos dueños sin títulos necesitarían más de un 230.000 euros para costear la restauración de la propiedad a su nombre.

La operación del magnate de la tecnología serviría para identificar a los dueños de aquellos lotes que no están registrados, quienes se verían forzados a subastar la tierra en la que han vivido toda su vida y que él compraría.

Obsesionado con crear un refugio personal, el multimillonario está llevando a cabo continuas obras en la mansión, además de instalar una potente red de fibra óptica, con los consiguientes ruidos. Enfadados con la situación, buena parte de sus vecinos ya han utilizado Facebook para declarar que «no son amigos» de Zuckerberg.