Foto de archivo de Carlota Casiraghi
Foto de archivo de Carlota Casiraghi

La «maldición de las Grimaldi», la trágica historia de sus desventuras sentimentales

Las bodas y devaneos sentimentales de las princesas de Mónaco han ocupado a lo largo de los años millones de páginas ilustradas a todo color

MadridActualizado:

La semana pasada este diario adelantaba que la esperada boda entre Carlota Casiraghi y Dimitri Rassam era anulada, dos meses después del nacimiento de su hijo Balthazar. Tras un año de lo que parecía amor apasionado, llegó a anunciarse la celebración de un enlace civil, que tendría lugar en Mónaco a mediados de diciembre, y una ceremonia religiosa durante el primer trimestre de 2019.

Carlota Casiraghi y Dimitri Rassam
Carlota Casiraghi y Dimitri Rassam - AFP

Una desgracia que alimenta los rumores sobre la conocida como «maldición de las Grimaldi» en lo que respecta a temas del corazón. Un tormento que comenzó con la abuela de Carlota, Grace Kelly, quien dio el «sí quiero» a Rainiero de Mónaco en la década de los 50. Aquel fue un enlace de ensueño, una boda que cambió el rumbo de la historia cuando los príncipes comenzaron a casarse con plebeyas. El trágico accidente que costó la vida a la princesa fue, en su día, un momento álgido de la crónica sentimental. «Fue uno de esos seres especiales que con su sola presencia suscitaba la admiración y el respeto de todos», recordó el Príncipe Rainiero en el año 2002, en vísperas del vigésimo aniversario de la muerte de la actriz. A partir de ese momento, las bodas y devaneos sentimentales de las princesas Carolina y Estefanía ocuparon millones de páginas ilustradas a todo color.

Boda de Grace Kelly y Rainiero de Mónaco
Boda de Grace Kelly y Rainiero de Mónaco - AFP

La menor de las hermanas mantuvo un romance con su guardaespaldas Daniel Ducruet, fruto del cual nacieron Luis y Paulina. A los pocos años de su divorcio, la aparente cordial relación que mantenían se rompió a raíz de la publicación de un reportaje en el que su expareja aparecía junto a sus hijos. Un disgusto para la princesa que luchaba por mantenerlos apartados de la vida pública. «La princesa Estefanía, escandalizada por la explotación comercial que se ha hecho de la imagen y de la vida privada de sus hijos, se reserva el derecho de acudir a cualquier recurso judicial necesario para la preservación de los derechos de éstos», declaró en el año 2000 el abogado de la hija de Rainiero de Mónaco. «Contrariamente a lo que pretende Ducruet, Estefanía reaccionó con cólera, sorpresa y desesperación ante un reportaje consagrado a sus hijos aparecido en una revista y realizado cuando los niños visitaban a su padre», agregó.

Boda de Daniel Ducruet y Estefanía de Mónaco
Boda de Daniel Ducruet y Estefanía de Mónaco

Las tribulaciones y dramas familiares formaron parte de una larga lista de apasionadas historias de amor, hechas y deshechas de manera fulminante. Las desventuras sentimentales de la Princesa Carolina suscitaron incluso tensiones diplomáticas apenas soterradas con el Vaticano. Las históricas relaciones de Mónaco y el Vaticano llevan muchos años sufriendo de la «alegría de vivir» de la familia reinante. La prolija vida sentimental de las princesas suscitó durante muchos años tensiones diplomáticas con la curia romana, poco sensible compatibilidad de las sucesivas «parejas de hecho» con el matrimonio religioso tradicional.

Por su parte, su hermana mayor tuvo un tormentoso romance con Ernesto de Hannover, un príncipe rebelde con el mantuvo una relación de diez años. Su polémica convivencia marital colocaron a la pareja en el foco mediático. Tras su separación en 2009 –aunque nunca firmaron los papeles de divorcio– el príncipe ha copado los titulares de la prensa rosa con sus graves problemas con el alcohol.

Ernesto de Hannover y Carolina de Mónaco
Ernesto de Hannover y Carolina de Mónaco - EFE

Tras ellos, Carlota, la primera hija de Carolina, se convirtió la nueva emergente estrella con sus devaneos amorosos. El último, su repentina e inexplicable ruptura Dimitri Rassam dos meses después del nacimiento de su hijo y con el que pensaba contraer matrimonio en tan solo unos meses.