Georgina Rodríguez
Georgina Rodríguez - Oscar Gonzalez

Georgina se despide de un padre con el que apenas hablaba

Jorge Rodríguez, «suegro» de CR7, murió ayer en Argentina. En España dejó a sus dos hijas y un oscuro pasado

BarcelonaActualizado:

Casi como si fuera un presagio, días atrás Georgina Rodríguez visitaba Buenos Aires precisamente en la semana en la que cumplía 25 años. «Caprichoso destino», escribía en su cuenta de Instagram, en referencia a su paradójica relación con la capital argentina. El mismo lugar donde su padre, Jorge Rodríguez, falleció a primeras horas del viernes debido a las secuelas del infarto cerebral que sufrió tiempo atrás. Tenía 70 años.

La relación entre la novia de Cristiano Ronaldo (33) y su progenitor era tensa desde hacía mucho, y la comunicación entre ambos resultaba más bien escasa. La vida de Jorge Rodríguez fue polémica y su oscuro pasado salió a relucir en los medios británcos, al tiempo que comenzaba el mediático noviazgo de su hija y el delantero portugués, que, por aquel entonces, militaba en el Real Madrid.

Diez años en la cárcel

Originario de la ciudad de Buenos Aires, Jorge Eduardo Rodríguez Gorjón tuvo un escandaloso paso por España, de donde fue expulsado en 2013 tras pasar más de una década en prisión por delitos vinculados al narcotráfico. Finalizada su condena, se le obligó a regresar a su país natal.

Las acciones por las que el porteño acabó entre rejas, según publicó en su día el «Daily Mail», fueron tráfico de cocaína -fue condenado en 2003- y de resina de cannabis -el juicio tuvo lugar en 2010-. Además de él, otras seis personas fueron se vieron implicadas. En el año 1999, Rodríguez y sus cómplices fueron detenidos cuando circulaban en las cercanías de la capital española. El destino del coche en el que viajaban era Niza, donde debían encontrarse con un socio italiano apodado «Spaghetti». Durante la persecución policial intentaron deshacerse de más de 3 kilos de cocaína a través de la ventana del vehículo, pero fue tarde y las fuerzas de seguridad pudieron detenerles. Ese fue el primer incidente que llevó al «suegro» de CR7 a las cárceles españolas.

Un compañero de prisión del argentino relató ante las cámaras de «Sálvame», el pasado año, que la relación entre Jorge y sus hijas inicialmente era buena; sin embargo, acabó acusando a Georgina y a su hermana Ivana de haber abandonado completamente a su padre durante los últimos y más penosos años de su existencia.

Pasión por el deporte

Pese a la gran ausencia de la figura paterna en buena parte de su vida, algún resabio de su presencia habría quedado en su corazón, ya que Georgina eligió como pareja a alguien que compartía una gran pasión: el fútbol. De hecho, Jorge Rodríguez conoció a la murciana Ana María Hernández Escarabajal, madre de Georgina y de su hermana Ivana, cuando corría el año 1984 y formaba parte del CF Jacetano, club de fútbol de Jaca (Huesca), del que más tarde se convirtió en director. Más adelante, el progenitor de la modelo cambiaría el rumbo de su vida para dedicarse a una actividad que le destinó a ser condenado y, posteriormente, enviado de vuelta a su país de origen, lejos de sus hijas.

Jorge Rodríguez se encontraba en un estado muy delicado desde hacía más de dos años, debido a un ictus. A fines de 2018, cuando los tabloides británicos sacaban a la luz su oscuro pasado, Rodríguez no tenía movilidad propia y había perdido la capacidad de hablar. En su hogar en Argentina, se encontraba al cuidado de un familiar cercano.

A este lado del océano, y pese a la distancia que mediaba con su familia porteña, la novia de Ronaldo jamás se ha sentido sola: siempre tiene a su hermana Ivana a su lado. Ahora, ambas despiden a su padre en la tierra que le vio nacer.