Perón y Evita durante su luna de miel tras su boda, el 22 de octubre de 1945
Perón y Evita durante su luna de miel tras su boda, el 22 de octubre de 1945 - ORTÍZ

El encuentro entre Evita y Juan Domingo Perón que cambió la historia de Argentina para siempre

Los comienzos de la historia de amor tienen su raíz en una serie de trágicos sucesos que ocurrieron una semana antes de cruzarse sus caminos en la provincia de San Juan

BarcelonaActualizado:

Era el mes de enero, con sus altas temperaturas características del verano porteño. Apenas habían pasado tres semanas del año 1944 cuando, en el lugar menos pensado, el político Juan Domingo Perón –que luego alcanzaría su primera presidencia– conocía a la mujer que cambiaría la historia de Argentina para siempre. Su nombre era Eva María Duarte, pero el mundo entero la conocería más tarde como «Evita».

Ahora que se cumplen 75 años desde aquella fecha que quedaría grabada por siempre en la memoria de los argentinos, ABC recuerda aquel encuentro. En ese momento, Perón –que tenía por aquel entonces 48 años– ostentaba el cargo de ministro de Trabajo y Asistencia Social, mientras que Eva era una joven actriz de apenas 24 años que trabajaba en algunos radioteatros de la época. En ese momento, quien sería el futuro presidente de la nación se encontraba viudo, ya que en el año 1938 había fallecido su primera esposa Aurelia Eugenia Tizón. A partir de aquella noche, Juan Domingo y Eva nunca más volverían a separarse.

El lugar del encuentro que haría historia fue nada menos que el mítico estadio Luna Park, uno de los más importantes de la afamada noche porteña. En su libro «La Razón de mi vida», la mujer más importante en la vida del coronel lo recuerda con pasión: «Aquel fue el día más maravilloso de mi vida».

Amor a primera vista

Los comienzos de la historia de amor tienen su raíz en una serie de trágicos sucesos que ocurrieron una semana antes del encuentro en la provincia de San Juan, donde un terremoto produjo grandes destrozos, dejando como saldo 7.000 personas muertas y más de 10.000 heridas.

En su cargo de ministro de Trabajo y Asistencia Social, Perón organizó un evento en el Luna Park para recaudar fondos para ayudar a los damnificados por los terribles episodios en el interior del país. Se trató de un concierto brindado por los principales músicos de la época. Entre los asistentes a la cita se encontraba una joven hasta el momento desconocida, que soñaba con ser famosa: Eva Duarte.

Existen distintas versiones acerca de cómo se produjo el contacto entre ambos. Una de ellas indica que fue un empleado del coronel quien realizó la primera aproximación. En tanto, otra de las teorías señala que fue Roberto Galán, presentador del evento, el que les juntó en la misma mesa. Lo cierto es que Perón quedó obnubilado por la mujer a quien doblaba en edad: «Había una joven dama de aspecto frágil, pero de voz resuelta, con los cabellos rubios y largos cayéndoles a la espalda, los ojos encendidos como por la fiebre. Dijo llamarse Eva Duarte, ser una actriz de teatro y de la radio».

Un año más tarde de aquel encuentro, en el mes de octubre de 1945 –curiosamente, también un día 22– la pareja se casó por lo civil en la ciudad bonaerense de Junín. En diciembre, bendijeron ese matrimonio en la ciudad de La Plata. Nada se podían imaginar los argentinos que aquel enlace cambiaría la historia del país para siempre.

Una figura que hizo historia

Con el paso del tiempo, la imagen de Eva Perón alcanzó una relevancia mundial tal que, años después, la mismísima Madonna encarnaría su personaje en la película Evita. Cuando Perón ya ocupaba la Casa Rosada, comenzó un progresivo cambio de «look» de su mujer, quien empezó a recibir en Buenos Aires prendas de diseñadores de renombre internacional, tales como Dior, Balmain y Jacques Fath.

Convertida en primera dama del país andino cuando tenía solo 27 años, «Evita» se transformó en líder de los «descamisados» –como llamaba a los más desprotegidos del país–. En 1947, aterrizó en la ciudad de Madrid luciendo elegantes pieles, costosos zapatos y con un estilo que despertó la atención de los medios locales. En España fue homenajeada y recibió, entre otros menesteres, una colección de trajes típicos de la tierra ibérica.

En su país de origen, fue una figura amada y odiada. Hasta el día de hoy, su nombre genera tanta controversia como el de su esposo. Durante la presidencia de Perón, los libros escolares colocaban su imagen junto a la de la Virgen bajo la leyenda «Evita me ama».

El próximo 7 de mayo se cumplen 100 años del nacimiento de la ex primera dama y en Argentina ya comenzaron los preparativos para los festejos. Eso sí: no faltarán quienes se opongan a las celebraciones, ya que la polémica que generó su figura trasciende –inclusive– su propia vida.