Doña Cayetana en 2012, durante una sesión de fotos para ABC en el Palacio de las Dueñas
Doña Cayetana en 2012, durante una sesión de fotos para ABC en el Palacio de las Dueñas - Raúl Doblado

Dinero del pueblo para recordar a Cayetana de Alba: Un monumento sustituirá la fría lápida tras la que reposan sus cenizas

Las aportaciones para la obra, en la sede de la Hermandad de los Gitanos de Sevilla, han oscilado entre los 3 y los 10.000 euros

MADRIDActualizado:

El próximo lunes se cumplen tres años de la muerte de Cayetana Fitz-James Stuart y hasta Sevilla se desplazarán sus seres queridos para asistir a la misa funeral que oficiará el sacerdote Ignacio Sánchez Dalph en la Iglesia del Valle, sede de la Hermandad de los Gitanos. Tal y como siempre manifestó en vida la duquesa de Alba, quiso que sus cenizas estuvieran en Sevilla, concretamente en ese templo, y su deseo se cumplió a medias ya que Carlos, su hijo mayor, decidió que parte de las cenizas también reposaran en el panteón de los Alba en la localidad de Loeches.

Pero Sevilla no solo no olvida a Cayetana sino que ha querido que su recuerdo se mantenga vivo, para lo que la Hermandad de los Gitanos encargó un monumento que sustituya a la fría losa donde están sus restos y para sufragarlo decidieron hacer una cuestación popular. La Cofradía de la Madrugá mandó un comunicado donde expresaba que es «un honor poder dar este paso y devolver de este modo el agradecimiento que la cofradía tiene con quien ha sido la embajadora más grande que haya podido tener Sevilla y la hermandad».

Aunque Cayetana fue una mujer sencilla en muchos de sus gustos, lo cierto es que en Sevilla muchos se preguntaban cómo era posible que la fría losa que se realizó en un primer momento no fuera sustituída por un monumento funerario que sirviera de homenaje. De ahí que la Hermandad, en armonía con amigos íntimos de la difunta así como su hijo Cayetano, encargaran al escultor José Antonio Navarro Arteaga que realizara este monumento, que el lunes verá definitivamente la luz y que ha costado 112.000 euros.

Desde el momento que se supo que había una cuestación popular fueron muchos los sevillanos que se sumaron a esta iniciativa, que también ha contado con la generosidad de algunas empresas y entidades bancarias, como Caja Rural y La Caixa, donde además se abrieron dos cuentas, así como Caja Sol, la Asociación de Enganches, la firma Morera y Vallejo Azvi, Porcelanosa, la revista «¡Hola!» y otras entidades. «La Hermandad no podía hacer frente a este coste porque tiene más proyectos de ayuda social, pero sí han trabajado para que todo el mundo que quisiera agradecer a Cayetana lo que ayudó y quiso a tanta gente y la ciudad de Sevilla pudieran colaborar. Hay quien ha aportado 3 euros y quien ha donado 10.000. Cada uno con su esfuerzo y cariño y dentro de sus posibilidades», asegura uno de los organizadores.

«Recuerdo vivo» de la duquesa

La obra que ha diseñado Navarro Arteaga y que está realizada en mármol es una alegoría sobre los gustos y pasiones de la duquesa y de ahí que haya elegido seis ángeles, que representan a sus seis hijos, cada uno portando elementos que definen la personalidad de la duquesa. Desde la Giralda, en un guiño a Sevilla, a una montera por su afición taurina, pasando por una herradura de caballo, por lo mucho que le gustaba montar. Sin duda, un homenaje «que le habría encantado», como asegura su íntima amiga Carmen Tello, que junto a Curro Romero siempre tienen recuerdos imborrables de Cayetana. «Me acuerdo de ella muchísimo. Me enseñó muchas cosas y eso es algo que jamás olvidaré. Pasados estos años hoy la pena del primer momento se ha ido diluyendo y son los recuerdos bonitos lo que ahora guardo en la memoria. Todo lo que nos reíamos juntas, nuestras conversaciones, los momentos buenos y malos que pasamos… El tiempo ha hecho que me quede con lo alegre y vaya olvidando la última imagen que me quedó, cuando en el hospital me suplicó que hiciera que la llevaran al palacio de Dueñas. La trasladaron y esa misma noche murió en su casa. No sufrió y se quedó tranquila al volver a su dormitorio», comenta Tello.

La esposa de Curro Romero sabe cómo el pueblo de Sevilla quería a Cayetana. «Cuando voy por la calle mucha gente se acerca para hablarme de ella. Este monumento mantendrá su recuerdo vivo», comenta. Feliz con sus seis nietos y muy pendiente de su madre y del propio Curro, Carmen hoy hace una vida más tranquila y familiar. «Iba a muchos sitios con ella porque me pedía que la acompañara, pero ahora prefiero estar con mis hijos y mis nietos. He cambiado el chip», asegura.

Es Cayetano Martínez de Irujo quien no sólo ha promovido este monumento sino quien también se ha reencontrado con muchos amigos de su madre a los que ha recuperado tras su fallecimiento. «Durante un tiempo hubo personas que me manipularon y me hizo equivocarme con algunas personas. Los últimos seis años de vida de mi madre fueron muy reconfortantes para mí en el sentido de que aprendí mucho de ella y me dio consejos muy importantes que hoy mantengo», declara. Conde de Salvatierra y duque de Arjona, Cayetano fue el elegido por su madre para que se encargara de gestionar parte del patrimonio y sobre todo pusiera orden en la Casa. «Me tocó una labor muy difícil, ya que había un desorden absoluto en muchas cosas y tuve que cortar con muchos gastos. Mi madre respetó todas mis decisiones y gracias a ese esfuerzo se pudo organizar todo bien. A su muerte me encontré con reacciones que no esperaba y me ví muy solo, pero los hombres se forjan en el sufrimiento y hoy puedo decir que estoy bien, tranquilo y reorganizándome tras tres años muy complicados tanto en lo físico como en el plano psicológico», asegura.

Cayetano ha querido avalar este monumento en caso de no alcanzar la cifra estimada, aunque dejarán la cuestación abierta hasta final de año por si más gente quisiera sumarse a una iniciativa que ha contado con las aportaciones de todos los hijos de Cayetana, a excepción de Jacobo. Algunos amigos de la duquesa, como son Tomás Terry o Loli Reina, han querido destinar algo de dinero para el monumento. Por supuesto, quien también ha aportado es el duque viudo, Alfonso Diez, que el lunes estará en Sevilla junto al monumento.