Ana Obregón y Alessandro Lequio arropan a su hijo Álex - GSR

Aléx Lequio busca en Nueva York una segunda opinión sobre su salud

Preocupación por el hijo de Ana Obregón y el conde Lequio, quien se está sometiendo a un estudio médico en Manhattan

MadridActualizado:

Hay imágenes que permanecen grabadas a fuego en la memoria colectiva. Un niño de rizos rubios, disfrazado de diablo, devorando un micrófono a la salida de una fiesta. Aquella instantánea fue sólo una de las múltiples que Álex Lequio (junio de 1992) regaló a los medios, a lo largo de una infancia siempre expuesta a los focos. Álex conoce bien lo que supone llevar a cuestas los pesados apellidos de dos personas cuyas amoríos, desventuras, alegrías y miserias han sido diseccionadas durante décadas. No le dieron la oportunidad de elegir, desde la cuna ya tenía una nube de cámaras persiguiéndole simplemente por ser el hijo de Alessandro Lequio (57 años) y Ana García Obregón (63). Aprendió a convivir con ello, a dar una mala contestación cuando se le agotaba la paciencia e incluso a tirar huevos a los paparazis en el parabrisas.

Cumplida la mayoría de edad y tras estudiar en el Internacional College Spain, situado en la Moraleja (Madrid), vio una salida clara. Huir a EE.UU. para cursar la carrera de Filosofía y Ciencias Políticas en la universidad de Duke (Carolina del Norte). Abrazó ese anonimato tan anhelado y, una vez de vuelta en España, trabajó duro para labrarse una carrera como empresario. Por fin logró respirar más tranquilo y centrarse en sus negocios. «Soy un chico cuya única meta es hacerse un hueco en la élite empresarial de España. Simplemente exijo el derecho de forjar un nombre por mis propios medios. Creo que todos tenemos derecho a ser libres», declaraba en conversación con ABC hace unos meses.

Álex Lequio
Álex Lequio - Belén Díaz

Regreso al primer plano

Esta semana, y de manera involuntaria una vez más, ha vuelto a copar titulares después de que la revista «Diez Minutos» publicase unas imágenes en las que aparecía, junto a Alessandro y Ana, entrando en el Memorial Sloan Kettering Cancer Center, un centro médico en Nueva York especializado en el tratamiento del cáncer. Allí permanecieron toda una tarde. Les acompañaba también la novia de Álex, Francisca González. El Memorial Sloan Kettering Cancer Center es una de la instituciones oncológicas más prestigiosas y antiguas del mundo. Desde 2013, está dirigida por el oncólogo español José Baselga. Lo primero que hizo el clan Lequio al aterrizar en Nueva York fue dirigirse al hotel Bentley de Manhattan, donde se alojan para descansar. Unas horas después tomaron un taxi para dirigirse al centro médico. Según ha podido saber ABC, la familia ya habría visitado a algunos oncólogos en Madrid antes de trasladarse a EE.UU., donde permanecerá al menos durante un mes.

El Memorial Sloan Kettering Cancer Center
El Memorial Sloan Kettering Cancer Center - ABC

A pesar de la sonada separación de Ana y Alessandro hace más de dos décadas, propiciada por una infidelidad del italiano con la azafata Silvia Tinao, siempre han mantenido una buena relación por el bien de su hijo. Proyectan una imagen de unidad y entendimiento. No se pierden ninguno momento importante en la vida del joven, ya sea su graduación en EE.UU. o algún evento relacionado con sus empresas. «Como marido es un desastre, como amigo, maravilloso», repite la actriz como un mantra siempre que le preguntan por su relación con el padre de su hijo.Este contratiempo de salud empaña una de las etapas más dulces del joven empresario. En el plano profesional triunfa al frente de dos empresas; Polar Marketing, una consultora de marketing digital, y Gin Oro, una firma de ginebra inspirada en la figura de su bisabuelo Alessandro Torlonia, fallecido en 1986, pero siempre muy presente en los temas de conversación de las sobremesas familiares. En el aspecto sentimental también marchan bien las cosas para Álex. En 2016 conoció a Francisca González, la mujer que trastocó -para bien- su vida. Desde 2017 comparten un loft de dos plantas a las afueras de Madrid, que mostraron en exclusiva en la revista «¡Hola!». «Nunca había compartido techo con una mujer. Es la primera vez que lo hago y la verdad, se me da bastante bien. Esta relación me ha enseñado a ser mejor persona y a valorar lo que tengo», aseguraba a la citada revista.

Álex y Francisca
Álex y Francisca - GSR

Planes de boda

Tras un año de convivencia, el pasado mes de enero, Álex aseguraba que tenía previsto dar un paso más en su relación. Planea su boda para el próximo año o 2020, aunque aún no hay fecha cerrada, ni tampoco han trascendido más detalles. Por el momento, lo fundamental es su salud. Superar este bache rodeado de los verdaderos pilares de su vida: sus padres y su futura esposa.