Jardín Botánico
Jardín Botánico - Eduardo Nave

Adiós al estrés en el Botánico

Los veranos de su infancia los pasó en la casa de sus abuelos en Cadaqués. Desde que se mudó a España en los años 90, su descanso estival está ligado a Madrid

Claude Bussac
FranciaActualizado:

Mis veranos en España son una constante desde mi infancia. Aunque nací en Narbona, Francia, mis abuelos maternos eran catalanes. La situación política en España los llevó al exilio y no sería hasta 1975 cuando volviesen a la región del Ampurdán de la que eran originarios.

En esos años, mis padres compraron una vivienda en Cadaqués en la que pasábamos todos los veranos. Por tanto, pensar en las vacaciones estivales es echar la vista atrás y recordar mi infancia, profundamente enraizada en las tradiciones españolas.

Desde los años 90, establecida ya laboralmente en España, mis veranos siempre han estado muy relacionados con las distintas actividades profesionales que he desarrollado.

A mi memoria viene, en primer lugar, el Festival de Teatro Clásico de Almagro, que a día de hoy sigue siendo una de mis escapadas culturales preferidas y que recomiendo a todo el mundo. Durante la celebración del Festival, descubrí que el verano se vive de noche, la energía y vida que tiene la ciudad a la caída del sol. Familias, jóvenes y niños de todas las edades disfrutan de la Plaza Mayor de Almagro de forma muy diferente a las noches de las pequeñas ciudades francesas.

Es esta forma de disfrutar de las noches lo que más me llamaba la atención como francesa y sin duda, una costumbre que adopté rápidamente.

Agenda madrileña

Mis veranos, principalmente ligados a Madrid y por supuesto, a PHotoESPAÑA no me traen recuerdos de vacaciones, pero sí de conciliación del trabajo y el ocio. En este sentido, siempre me ha gustado disfrutar de la extraordinaria oferta cultural de Madrid en los meses estivales y constatar que el mismo espíritu noctámbulo de Almagro y tantos otros pueblos de España es una de las señas de identidad del verano madrileño.

Durante el día, enseguida descubrí a las que se convirtieron en unas de mis principales aliadas para soportar el calor, las piscinas municipales de la ciudad. Las familias con hijos pequeños sabrán muy bien que se convierten en el lugar en el que estar estos meses de altas temperaturas.

Si tuviera que elegir una actividad de la que conservo los mejores recuerdos, no me puedo olvidar de las noches en los Jardines de Sabatini, marco incomparable para increíbles espectáculos musicales al aire libre. Últimamente, me gusta asistir a las sesiones de cine al aire libre dentro de la programación de los Veranos de la Villa. Y fuera de la capital, también intento hacer alguna escapada a Alcalá de Henares en las fechas que coincide con el festival de teatro clásico de la ciudad.

Sin duda, si tuviera que escoger uno de mis rincones favoritos de la ciudad, en cualquier época del año pero sobre todo en primavera y verano, ese es el Real Jardín Botánico. El Jardín Artístico, y Monumento Nacional, es uno de mis enclaves preferidos en Madrid, un lugar para pasear y disfrutar, en el que dejar atrás las preocupaciones y el estrés.