Rocío Monasterio (izq.) e Isabel Díaz Ayuso, ayer MAYA BALANYÀ

PP y Vox presionan a su «socio» naranja:«Negociar es ceder»

Buena sintonía entre las líderes de PP y Vox en su primera cita, aún sin concreciones

MADRIDActualizado:

Isabel Díaz Ayuso y Rocío Monasterio, cabezas de cartel de PP y Vox, se entienden. O pueden hacerlo. Así se deduce de su primer encuentro para negociar un posible pacto de gobierno en la Comunidad de Madrid. Ambas se vieron ayer con sus equipos por espacio de una hora en la Asamblea de Madrid y concluyeron incrementando la presión sobre Ciudadanos para que se una a los encuentros y haga posible el acuerdo futuro. «Para negociar, todas las partes tienen que ceder», recordaba Monasterio.

En esta primera cita entre ambas fuerzas políticas no hubo tiempo para hablar ni de programa ni de reparto de puestos en un futuro gobierno, ni de la composición de la Mesa de la Asamblea, el primer pacto en que deberá verse hasta dónde llega la política de alianzas entre bloques ideológicos en la Comunidad. Fue, insistieron ambas, «una primera toma de contacto», de la que salieron bastante satisfechas porque lo que desde luego se trasluce es que hay sintonía entre ambos partidos.

«Nos hemos comprometido a que haya un clima de entendimiento y a seguir hablando», explicaba a la salida Isabel Díaz Ayuso. Como insistió una y otra vez, «tanto interés tiene el PP como Ciudadanos y Vox» en que se consiga alcanzar un acuerdo para gobernar Madrid.

Los populares, dijo su cabeza de lista, «somos partidarios de tender la mano para que salga adelante un acuerdo que respete a los votantes de los tres partidos».

Respeto es la palabra mágica para Vox, y eso no se traduce en puestos sino en un trato de igual a igual en una misma mesa. No le vale con hacerse una foto;para eso, señalan, ya tuvieron la de Colón.

«Va a ser largo»

A las puertas de un proceso que «va a ser largo», como reconocía Díaz Ayuso, Rocío Monasterio se decía satisfecha por «haber conocido a uno de los socios de lo que queremos que sea el futuro gobierno de la Comunidad de Madrid». Esa cordialidad con que les trató el PP es la misma que exige a Ciudadanos: «Aguado sabe que para estar cuatro años en un gobierno hay que hablar con los socios de legislatura».

Negó que se hubieran abordado posibles repartos de cargos en ese futuro Ejecutivo: «No estamos en eso», dijo, sino en «conocernos» para, a partir de ahí, «llegar a acuerdos y que Madrid aplique políticas de libertad».

Se mostró dispuesta a «hacer todo el esfuerzo para llegar a un acuerdo:por Vox no va a quedar». Pero también recalcó que «es difícil que haya un acuerdo en el que no te invitan». En todo caso, abundó en que las negociaciones van a ser largas: «Tenemos todo un mes por delante para negociar» algo que quieren que sea mejor que el pacto andaluz, que Cs calificó de papel mojado tras alcanzarlo. «No voy a firmar nada que quede en papel mojado», garantizó Ayuso.