Una especialista en Pediatría auscultando a un paciente en una imagen de archivo
Una especialista en Pediatría auscultando a un paciente en una imagen de archivo - EFE
Cómo reordenar la asistencia infantil

«No podemos tener 47 pediatras en Galicia con menos de 500 niños»

Enterrada la figura del especialista «de área», organizaciones profesionales y Sergas abogan por avanzar en la redistribución de efectivos

SantiagoActualizado:

Enterrada la categoría del pediatra de área y reconducido el diálogo entre la Administración sanitaria y las sociedades científicas del sector tras el divorcio transitorio que supuso la inclusión de esta figura profesional en la ley de acompañamiento de los presupuestos para 2019, las partes siguen apostando por la reorganización racional de efectivos como mejor respuesta a los problemas de cobertura de puestos de facultativos especialistas en salud infantil.

A falta de una evaluación completa sobre la experiencia que ya este verano supuso la agrupación puntual de profesionales en centros de cabecera ante la imposibilidad de cubrir una a una las ausencias por vacaciones a lo largo del mapa gallego —la Consellería está dispuesta a extender esta forma de organización si ofrece un balance satisfactorio—, tanto la Sociedad de Pediatría de Galicia (Sopega) como la Asociación Galega de Pediatría de Atención Primaria (Agapap) ven la centralización de recursos como la actuación más necesaria a corto plazo. «No puede ser que haya 47 cupos de pediatría en Galicia con menos de 500 tarjetas», indica al respecto José Ramón Fernández, presidente de Sopega, ilustrando la percepción de que «en algunas áreas más que un déficit de pediatras lo que hay es una distribución poco adecuada desde el punto de vista de la optimización de los recursos», expone.

El planteamiento no es nuevo, ahonda, subrayando cómo a nivel estatal, a través de la Asociación Española de Pediatría, se recomienda intentar la agrupación de todos los pediatras con menos de 600 niños asignados en su cupo, siempre, recalca, actuando desde la «lógica». «No hablamos claro de agrupar con 100 km de distancia, sino en isocronas pequeñas, de 5-10 minutos como mucho de desplazamiento en coche para las familias», encuadra José Ramón Fernández, instando a superar intereses localistas «con el máximo respeto a los alcaldes, todos tenemos que entender que no es viable tener siempre un especialista en la puerta de casa», sostiene— en favor de una mejor continuidad asistencial para los pacientes pediátricos, que optarían a una atención continuada en un punto garantizado, evitando la incertidumbre en periodos de vacaciones o ante bajas de enfermedad.

En la misma línea se pronuncia Amparo Rodríguez , presidenta de la Agapap. «Estamos totalmente a favor de la redistribución y de la centralización», indica, aunque siempre desde un análisis individualizado de cada uno de los cupos a agrupar. Superado el desencuentro generado entre la Administración y los profesionales por el intento de la Consellería de abrir la puerta al traslado puntual de profesionales entre centros de salud y hospitales a través de una categoría de pediatra de área, Rodríguez Lombardía insiste en la necesidad de seguir trabajando en una reorganización seria, con medidas a corto plazo en el campo de redistribución de efectivos para permitir que «todos los niños tengan un pediatra de cabecera, a lo mejor no tan cerca o no en un horario tan amplio, pero sí accesible y garantizado a todos». También, señala la presidente de Agapap, en mejoras a medio y largo plazo, no sólo aumentando las plazas MIR para la formación de nuevos especialistas, dice, sino creando las condiciones para que cuando esos profesionales acaben su residencia quieran quedarse a trabajar en la sanidad pública gallega.