Abel Caballero, alcalde de Vigo
Abel Caballero, alcalde de Vigo - EFE

«Súper Abel Caballero», el alcalde de los récords

El regidor de Vigo ganó en todas las mesas y dejó a la oposición con 7 asientos de 27

Santiago de CompostelaActualizado:

«Emocionado». Así se definía en las últimas horas el ya conocido como «Súper Abel Caballero», que enlazará su cuarto mandato consecutivo a cargo del Ayuntamiento de Vigo. Caballero amplía una mayoría absoluta que convierte a la oposición en aún más testimonial en el Pleno de la ciudad, con unos datos que son la envidia de cualquier político («los más altos de una gran ciudad en la historia de la democracia en España», afirmó): su 67,6% de votos y 20 escaños de 27 (la mayoría es 14). El escrutinio arrojó también una victoria del PSdeG en todas las mesas, lo que le hizo barrer al resto de candidaturas.

Así, el PP solo pudo rascar cuatro ediles de los siete que dejó libres el socialista, mientras que la Marea de Vigo obtuvo dos y el BNG consiguió volver a la Corporación con uno, tras no conseguir el 5% mínimo en 2015.

Ahora Caballero afirma tener ya trazado en su mente el plan para los próximos años. Y aunque tiene el deseo de empezar a ejecutarlo ya mismo, ayer se dio una pequeña licencia: llegar al Ayuntamiento una hora más tarde. Una victoria de tal calibre bien se merecía una celebración hasta altas horas, habrá pensado.

Pero mientras esas políticas no llegan se recordarán otros momentos de estos últimos años, como el conocido «dinoseto», un seto con forma de dinosaurio que llevó a Vigo a miles de turistas, y que posteriormente tuvo un hijo llamado «Dinosetiño». También por las luces de Navidad, que hicieron que Vigo tuviese una «Navidad top», que según el regidor es la envidia de París o Nueva York. Caballero no tuvo reparo en dirigirse al mundo en inglés para felicitar las fiestas, en un vídeo que se hizo viral en las redes sociales.

Aunque no todo son luces en su mandato. La oposición le recrimina que quiere instalar un «régimen» en la ciudad, la más grande de la Comunidad. La candidata popular, Elena Muñoz, acusó al alcalde de creer que es «el dueño de la ciudad» y de una «deriva antidemocrática». A Caballero le sacudieron otras polémicas, como la amenaza de que el Celta dejase de jugar en la ciudad.

Contra la Xunta

Al mismo tiempo el alcalde se reivindica como contrapeso del presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, que también tiene mayoría absoluta. Caballero agita la famosa bandera del maltrato a la ciudad por parte de la Administración autonómica, mientras que alaba que el actual presidente en funciones, Pedro Sánchez sí cuida a Vigo, a pesar de haber apoyado a Susana Díaz en las primarias socialistas. Tanto es el protagonismo del alcalde vigués que en la campaña de 2015 su candidatura pidió debatir directamente con Feijóo. Lo consideraban el «candidato oculto».