María Jesús Montero, Carmen Calvo y Adriana Lastra, equipo negociador del PSOE, ayer a su llegada a la reunión con Unidas Podemos
María Jesús Montero, Carmen Calvo y Adriana Lastra, equipo negociador del PSOE, ayer a su llegada a la reunión con Unidas Podemos - Jaime García

PSOE y Unidas Podemos rompen y abocan a nuevas elecciones

Solo la rendición de una de las partes puede evitar en estos momentos el 10-N

MadridActualizado:

El muro que separa a PSOE y Unidas Podemos es cada vez más grueso y difícil de atajar. Ayer volvió a fracasar la reunión de los equipos tras casi cuatro horas encerrados en el Congreso para desbloquear la formación de Gobierno. Ninguna parte quiso verbalizar la ruptura total, pero, por el momento, no hay previstas más citas entre las negociadoras ni entre Pedro Sánchez y Pablo Iglesias. PSOE y Unidas Podemos dejan espacio para que la otra parte se repliegue en el último minuto, aunque los dos ya trabajan la narrativa electoral.

«La conclusión es que el PSOE no se mueve de su planteamiento de formar un Gobierno de partido único», expresó ayer el negociador de Podemos, Pablo Echenique. Además, acusó al PSOE de amenazarles con dinamitar las negociaciones si no avalan sus condiciones: «Nos han planteado que si no aceptamos entienden que no debe volver a haber reuniones», añadió. Echenique expresó que la postura de los socialistas «es un error» que «aboca definitivamente» a una repetición electoral el próximo 10 de noviembre. «Nos hace sospechar que ésta era su intención desde el principio de las negociaciones. Esperamos que rectifiquen y expliquen por qué lo que era posible en julio ya no lo es», aseveró. El reproche más usado.

La primera parte de la reunión del pasado jueves la empleó Unidas Podemos en interpelar a la ministra de Hacienda en funciones, María Jesús Montero, para que explicase por qué «ha caducado» la propuesta de una vicepresidencia social y las carteras de Vivienda, Sanidad e Igualdad que les hicieron en julio. Fuentes de Unidas Podemos explicaron a ABC que ahora «no tendría sentido» aceptar una oferta menor y que por tanto ayer en la reunión plantearon al PSOE renunciar «o a las políticas activas de empleo o a las competencias en materia de Medio Ambiente» para llegar a un acuerdo. No hubo avances en esa dirección.

«Si el PSOE vuelve a la propuesta de julio y añadimos las políticas de Empleo o materias en Transición Ecológica, estamos dispuestos a buscar el acuerdo», dijo Iglesias, minutos antes de la reunión, en una entrevista en Carne Cruda. «Si hacen esa propuesta creo que es cuestión de horas que pudiéramos llegar a un acuerdo, estamos dispuestos a ser flexibles», insistió. El líder de Podemos también subrayó que no apoyará «gratis» la investidura de Sánchez porque sus bases «han votado un Gobierno de coalición».

El grupo confederal aguanta el pulso del PSOE, porque, según expresó ayer el propio Iglesias, creen que es «posible» que en «el último momento» Sánchez ceda y «acepte gobernar con Podemos». Aunque eso no quita que exista una profunda desconfianza recíproca, que se percibe en el tono acusador que usan los morados con los socialistas. Ayer, durante el debate para despenalizar la eutanasia, la portavoz de la Ejecutiva de Podemos, Noelia Vela, criticó que su grupo se había sentido «incómodo» por culpa de «los términos profundamente electoralistas» usados por el PSOE en Pleno del Congreso.

«Sin salida a la situación»

Tras las palabras de Echenique fue el turno de la vicesecretaria general del PSOE, Adriana Lastra, que daba por cerradas las puertas de un acuerdo: «Hoy constatamos tras casi cuatro horas que no hay un vía para alcanzar un acuerdo (...) Hoy por hoy no vemos salida a esta situación», dijo Lastra. La portavoz del PSOE descartó como Iglesias que pueda darse el caso de una investidura «gratis», es decir, sin acuerdo programático. Algo que los socialistas rechazan por completo. Lastra expresó que no ve «una salida» a la negociación con Unidas Podemos porque «se ha negado en todo momento» al acuerdo programático. «Ellos han dejado claro que no quieren investidura gratis. Nosotros tampoco. Queremos un acuerdo programático». Podemos se niega.

Las dos partes ensayan ya el relato electoral culpando a la otra del fin de las negociaciones. Si Echenique culpaba al PSOE por amenazarles con levantarse de la mesa, Lastra no dejaba más opción para evitar el 10-N que no fueran que Iglesias cambie de opinión: «Unidas Podemos tiene que reflexionar sobre lo que no se merece este país, que son nuevas elecciones. Y si va a permitir que haya un Gobierno progresista o va a impedirlo otra vez. Nos sentaremos las veces que sean necesarias».

Aunque la portavoz del Gobierno, Isabel Celaá, dijo el pasado viernes que al final habría una reunión entre Sánchez e Iglesias, ayer la vicesecretaria general del PSOE descartó esa posibilidad: «Los líderes se verían solo para firmar un acuerdo, pero no existe, por tanto, la reunión no se dará, es evidente». Los socialistas ya venían condicionando desde el domingo esta reunión a lo que sucediese en los contactos entre los negociadores. «Siempre estuvo en el aire», dijo Echenique. El grupo de trabajo no funciona y la única alternativa es que los líderes cambien el guión.