El secretario general de Podemos, Pablo Iglesias, en una rueda de prensa, ayer en la sede del partido, en Madrid
El secretario general de Podemos, Pablo Iglesias, en una rueda de prensa, ayer en la sede del partido, en Madrid - EFE

Podemos Andalucía eleva la presión sobre Iglesias para renovar la formación «desde el sur»

Pablo Iglesias no piensa en dimitir tras el varapalo en las locales y autonómicas

MadridActualizado:

Se augura nueva tormenta en Podemos. Desde el pasado 3 de diciembre, un día después de las elecciones andaluzas, el equipo de la sucursal autonómica de Podemos en la Junta de Andalucía tenía una cuenta pendiente con la dirección nacional. Aquel día, la confluencia Adelante Andalucía perdió tres escaños y casi 300.000 votantes y desde Podemos Juan Carlos Monedero se aplicó con ganas en pedir la dimisión de la secretaria general de Podemos Andalucía, la anticapitalista Teresa Rodríguez. Ahora, tras los comicios autonómicos y municipales el proyecto de Adelante Andalucía es el único que mantiene intactos sus cimientos y desde «el sur» ya se preparan para liderar la «renovación» del partido.

En plena resaca electoral, el portavoz de Podemos Andalucía, Pablo Pérez Ganfornina, subrayó ayer que el suyo «es el mejor resultado de Podemos a nivel estatal» y aseguró que el tiempo les ha dado la razón en cuanto al futuro del proyecto del partido, informa Ep. Todo ello, recordó, a pesar de que la cúpula nacional intentara imponer sus exigencias meses atrás. «Se refuerza el planteamiento de Teresa Rodríguez y de Andalucía», resaltó el portavoz andaluz, que considera que la confluencia ha funcionado mejor con IU en igualdad de condiciones y sin el sello morado aunque no gustase a la cúpula nacional.

Así las cosas, con la autoridad que le conceden las cifras, desde Andalucía se permitieron mandar ayer un mensaje directo a Pablo Iglesias: José María González Santos, conocido como Kichi, es «un faro de esperanza desde el sur y el ejemplo a seguir» después de revalidar la Alcaldía de Cádiz, según ellos, el único «buque insignia» que mantiene Podemos. La relación entre Kichi e Iglesias se congeló hace meses cuando el andaluz criticó la compra de su chalé en Galapagar, Madrid, junto a su pareja y número dos, Irene Montero.

Posiciones residuales

Sin que nadie haya viajado allí a pedirlo –que se sepa–, Pérez Ganfornina advirtió ayer de que Podemos Andalucía asume a partir de ahora «la responsabilidad de empujar desde el sur un renacer de esta fuerza política a nivel estatal», después de la pérdida de representación nacional, autonómica, municipal y europea, y con el menoscabo de más de un millón de votos con respecto a las elecciones generales del pasado 28 de abril.

La formación ha pasado a ocupar posiciones residuales en territorios en donde los últimos cuatro años han sido una fuerza determinante. Por ejemplo, en Castilla y León han pasado de tener diez a escaños a uno; en Asturias de nueve a cuatro; en Extremadura de seis a cuatro; en Aragón de 14 a cinco, y en Madrid de 27 a siete. Unidas Podemos ha perdido representación en las doce comunidades en las que hubo elecciones autonómicas el domingo. En Castilla-La Mancha y en Cantabria, incluso, ha desaparecido del arco político porque sus listas no han logrado rascar ni un solo escaño.

En la región manchega el golpe es particularmente duro porque los últimos dos años el socialista Emiliano García-Page y el secretario general de Podemos Castilla-La Mancha, José García Molina, han gobernado juntos. Pero esa fórmula ha condenado a Podemos a ser absorbidos de pleno por los socialistas. Ayer desde Podemos Andalucía recordaban también que desde el primer momento ellos se opusieron a que el partido pasara a formar parte del Ejecutivo del PSOE en la región.

No es un caso particular. Desde Podemos Andalucía también rechazan un gobierno de coalición con Pedro Sánchez a nivel nacional. Así se lo trasladaron los andaluces a Iglesias durante el último Consejo Ciudadano Estatal (CCE), celebrado tras conocerse los resultados del 28-A. En aquel momento, Pérez Ganfornina aseguró que nunca hubo debate ni aprobaron ningún cogobierno: «No creemos que gobernar en coalición con el PSOE sea la mejor garantía», aseguró entonces el portavoz.

El debate de la renovación

Al contrario que hizo Monedero aquella noche de diciembre, desde Podemos Andalucía no piden ni la dimisión de Iglesias ni de ningún candidato o secretario regional. «Ahora no toca señalar ni responsabilizar a nadie» sino reflexionar con responsabilidad para salvar los muebles de la formación, explican los andaluces.

Tampoco el propio Iglesias, según explicó ayer durante una rueda de prensa en la sede del partido, prevé dimitir a pesar del descalabro. Podemos ha convocado un nuevo Consejo Ciudadano Estatal para la semana que viene, el segundo en menos de un mes, para valorar los resultados de la triple cita electoral del domingo. Los representantes de Podemos Andalucía llegarán a Madrid para abrir de nuevo el debate de la renovación, y plantar cara a la cúpula nacional y al núcleo duro del secretario general. Este fin de semana tienen Consejo Andaluz para ponderar qué mensajes trasladar a la capital.