Pedro Sánchez y Susana Díaz, en un encuentro en Sevilla en enero de 2018
Pedro Sánchez y Susana Díaz, en un encuentro en Sevilla en enero de 2018 - Efe
Ferraz prepara el terreno

Un plan para minar a Díaz y lograr su caída

En menos de un año las posiciones de fuerza se han dado completamente la vuelta, con el acceso de Sánchez a La Moncloa y la salida de la andaluza de la Junta

MadridActualizado:

Desde que Pedro Sánchez recuperó la secretaría general del PSOE en junio de 2017 empezó un calvario político para Susana Díaz que se ha acelerado de un modo que pocos podían imaginar. La relación de poder ya cambió por aquel entonces, pero en menos de un año las posiciones de fuerza se han dado completamente la vuelta, con el acceso de Sánchez a La Moncloa y la salida de Susana Díaz de la Junta de Andalucía. En Ferraz se considera que el liderazgo político de Díaz «está amortizado» y por eso tras el mal resultado electoral ya se lanzó un primer aviso. El propio Sánchez fue muy claro al aseverar que en Andalucía «acababa un ciclo político».

Mientras, el plan de Díaz y su equipo es resistir, con la previsión de recuperar San Telmo por la esperanza de que estemos ante una legislatura corta por la dependencia de Vox. Ese eventual escenario podría salvar a Díaz del intento de Ferraz por sustituirla. Pero la dirección federal tiene otros planes. Con la elaboración de las listas, Pedro Sánchez ha relegado a los más afines a la líder andaluza para potenciar a los suyos. Allí, el sanchismo no es un movimiento homogéneo y faltan referentes que proyecten una imagen a futuro.

Aunque figuras como Alfonso Rodríguez Gómez de Celis, Francisco Salazar o Quico Toscano quizás no den el perfil para liderar el proyecto, son piezas fundamentales sobre las que Sánchez quiere fomentar su crecimiento en territorio enemigo. Aunque ella insiste en público y en privado en que no aspira al cargo, la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, es la favorita del presidente del Gobierno para tener un liderazgo amable en Sevilla, que no suponga un contrapeso a su poder.

Díaz no puede permitirse un mal resultado en mayo, pero Ferraz cree que su liderazgo está acabado

Porque la federación andaluza, aun privada del poder institucional, aglutina a uno de cada cuatro militantes socialistas. «Un secretario general que tenga en contra la federación andaluza siempre tendrá que mirar por el retrovisor», resume un histórico dirigente. La cercanía de las elecciones de mayo, la ausencia de estructura en Andalucía y la posibilidad de un adelanto de las generales que ya rondaba la cabeza de Sánchez animó a Ferraz a posponer la batalla.

Las municipales del 26 de mayo serán claves. También el resultado que el PSOE tenga en las generales allí. Si son mejores que los obtenidos por Díaz en Andalucía la lectura será clara, y casa con lo que piensan en Ferraz, y es que incluso en Andalucía Sánchez «tiene más tirón electoral» que Díaz. Pero a la vez, Díaz tampoco puede permitirse un mal resultado que deje a los socialistas sin poder municipal y ahonde en la sensación de descomposición del socialismo andaluz. «Nos jugamos todo», resume una persona de la dirección de Díaz que rechaza que vayan a fomentar la desmovilización el 28 de abril para lastrar a Sánchez. Aunque sí se deja caer que existe «desilusión» en la militancia por la «limpia» que Ferraz ha hecho en las listas electorales.

Andalucía no puede permitirse otro mal resultado, pero a la vez, que Sánchez deje la presidencia sería un escudo para Díaz. Lo venía a aceptar un alto mando de la dirección esta semana cuando aseguraba que «a Ferraz se le puede retar, pero a Moncloa no». Si una vez pase el 28 de abril y el 26 de mayo, Pedro Sánchez sigue en Moncloa y Susana Díaz fuera de San Telmo, la operación para su sustitución solo requerirá de fecha y momento. Con los cambios en las listas Ferraz no solo ha intentado colocar a los suyos, sino que ha intentado ganar adeptos favoreciendo a candidatos municipales ante las imposiciones que les quería hacer la dirección regional.

Además, privada del poder institucional, Díaz ha perdido su blindaje orgánico. La decisión de ser la candidata del PSOE ya no es suya. El artículo 226 del reglamento que desarrolla los estatutos establece que para instituciones que «estén gobernadas por el PSOE» solo se celebran primarias si lo solicita el comité autonómico o más del 40% de la militancia». Pero al haber perdido el cargo el proceso de primarias es automático, siendo mucho más sencillo para Ferraz promover una alternativa.