El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez - Vídeo: Casado pide a Sánchez que convoque elecciones «antes de que sea demasiado tarde» (EP)

Los líderes políticos pasan al cuerpo a cuerpo en el Pleno y el debate deriva en lluvia de descalificaciones

Soberbio, fascista, muleta, golpista o indecente, alguno de los insultos que se han escuchado esta mañana en el hemiciclo

Pastor interviene y advierte que retirará los insultos del diario de sesiones

MadridActualizado:

Tras elevar el tono contra el independentismo catalán y defender el acuerdo para el Brexit, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha cambiado el paso y ha entrado en el cuerpo a cuerpo con el líder de Partido Popular, Pablo Casado, en el Congreso de los Diputados. Un movimiento que ha causado un efecto dominó y ha arrastrado a todos los líderes políticos que le han seguido en el turno de palabra convirtiendo la segunda mitad del debate en una lluvia de alocuciones broncas, caracterizadas por el todos contra todos y el cruce de descalificativos.

[ Sigue en directo el Pleno monográfico sobre Cataluña]

El jefe del Ejecutivo ha arrancado su segundo turno de intervención en el Pleno sobre Cataluña que se celebra este miércoles acusando de Casado de «soberbia» y exigiéndole «un poco de humildad» porque, a su juicio, ni España ni Cataluña están hoy «peor» que cuando la Generalitat convocó las consultas ilegales del 9-N y el 1-O.

En esta línea, ha considerado que la defensa del líder del PP a un artículo 155 «perpetuo» es reconocer «su fracaso» y su falta de proyecto político para Cataluña. «Es el naufragio de su discurso y de su proyecto nacional», ha sentenciado, apelando a que la respuesta del Estado a Catluña debe ser «proporcional».

Además, según Sánchez, la política de oposición que está llevando a cabo Casado está debilitando al país y no es leal con el Gobierno pero tampoco con el Estado. Por ello, ha vuelto a exigirle, una vez más el mismo sentido de Estado que tuvo el PSOE con el Ejecutivo de Mariano Rajoy provocando las protestas en la bancada popular. Al líder de Ciudadanos el presidente del Gobierno le ha tachado despectivamente de ser únicamente «la muleta del PP».

No hay «moderación»

Por su parte, el líder del PP ha vuelto a la tribuna con un tono más combativo y le ha exigido al presidente del Gobierno que tenga «dignidad» y que convoque elecciones. «Viene aquí a hablar de dignidad con un Gobierno con dos ministros dimitidos, cuatro con problemas en su patrimonio y dos secretarios de Estado igual», ha replicado Casado a Sánchez.

Según el presidente de los populares, Sánchez no puede hablar de «moderación» mientras le sigan apoyando los independentistas vascos y catalanes «Está apoyado por los partidos que quieren cargarse España, que quieren una guerra civil, que escupen a su ministro de Exteriores... ¡Y usted no dice nada!».

Casado, además, le ha querido marcar los pasos al Gobierno señalando que «la vía constitucional» es el único camino. Antes de abandonar la tribuna, Casado ha espetado: «Ponga orden en Cataluña y si no convoque elecciones para que lo pongamos nosotros». La bancada popular le ha recibido en su escaño entre aplausos.

El debate ha seguido subiendo de decibelios. Y a la tribuna ha vuelto Iglesias, que ha negado la «constitucionalidad» de la que alardean Casado y Rivera. El de Podemos considera que ambas formaciones han olvidado la parte de la Carta Magna que habla de derechos sociales. «Ustedes no creen en la Constitución, la convierten en un ladrillo para tirársela a los que no piensas como ustedes», ha expresando, respecto a Casado y Rivera. Según explica, los dos líderes han radicalizado su discurso: el del PP hacía el tono «aznarista» y el de Cs para no quedarse a la sombra del PP.

El secretario general de Podemos ha atizado al portavoz de ERC, Joan Tardà, diciendole que no hable de corrupción cuando la «mayor humillación» de Cataluña es Jordi Pujol. Luego, ha continuado apelando a las fuerzas políticas que recuperar la mayoría de la moción de censura mediante el apoyo a los Presupuestos Generales del Estado. En este contexto, Iglesias ha lanzado una advertencia a Sánchez. «Nosotros hemos hecho nuestra parte, hagan ustedes lo que tienen que hacer, la gente en España necesita los Presupuestos», ha zanjado.

Pastor llama al orden

Tras él ha intervenido el líder de Ciudadanos ha tachado a Sánchez de no ser un presidente «decente», porque si lo fuera acturía en Cataluña. Rivera, además, ha acabado su turno reiterando que los políticos independentistas son golpistas. Una palabra que ha provocado la reacción virulenta de Tardà: «usted es un fascista», ha replicado desde la tribuna de oradores justificando el ejercicio de «autodefensa democrática». Tardà se ha revuelto contra Igleias al que ha acusado de asestarle una «puñalada trapera».

En ese momento, los parlamentarios han empezado a quejarse en alto y la presidenta de la Cámara Baja, Ana Pastor, ha llamado al orden. «Hay libertad de expresión, lo que no hay es libertad de insultos», ha empezado Pastor. «Las palabras fascista o golpista referidas a parlamentarios de esta Cámara serán retiradas por su presidencia, creo que somos adultos, la política no es insultar es construir con la palabra», ha zanjado.