El líder popular, Pablo Casado, en una intervención en el Congreso de los Diputados
El líder popular, Pablo Casado, en una intervención en el Congreso de los Diputados - EFE

La bancada del PP se rinde ante Casado

Diputados del PSOE y Podemos reconocen a puerta cerrada la potencia del líder popular

MadridActualizado:

El Pleno sobre Cataluña del pasado miércoles en el Congreso dejó una imagen inusual. La bancada del Gobierno aplaudía la intervención de su presidente, Pedro Sánchez, con muy distintos rangos de intensidad; mientras al otro lado del hemiciclo los populares aclamaban con unanimidad las palabras de su líder, Pablo Casado. Tras un debate extraordinario en el hemiciclo, la estampa suele ser la contraria. El grupo parlamentario que apoya al Ejecutivo parte rodeado por una pátina de júbilo por estar en el poder y su orgullo crece fácilmente por la ventaja del tiempo ilimitado que el Reglamento otorga al jefe del Ejecutivo en estos trances. En la bancada de oposición, en cambio, es más fácil encontrar dudas en torno a liderazgos que aún tienen mucho que demostrar.

«Nos acompleja»

Y es que Casado consolidó el miércoles una de las tallas oratorias más elevadas de los últimos años. No solo por el contenido de su mensaje sino por cómo lo articuló. Sin utilizar un discurso escrito realizó una alocución redonda que no dejó ninguna cuestión en el tintero. No tuvo que realizar paradas para reestructurar su mensaje, ni se le atisbaron los nervios que suelen aparecer cuando aún no se han cumplido los seis meses como líder de la oposición. «Nos acompleja», resumía otro parlamentario popular.

Las alabanzas no solo partían de los diputados más cercanos a Casado sino también de parlamentarios que hicieron campaña en su contra, a favor de Soraya Sáenz de Santamaría, en las últimas primeras del PP. El excoordinador general del partido, Fernando Martínez Maíllo, por ejemplo, celebró el discurso de Casado no con la boca pequeña sino de manera pública. «Brillante Pablo Casado» fue el final del tweet que envió al final del Pleno. La sombra creciente de Vox quedaba olvidada por un día.

Elogios del «enemigo»

Las hechuras de Casado eran reconocidas incluso en las bancadas contrarias, aunque a puerta cerrada. Los socialistas más veteranos, y hoy alejados de la toma de decisiones del grupo, admitían el empaque de su discurso y su capacidad para articularlo «de cabeza». «Puedes no estar de acuerdo con las ideas que defiende pero tiene una cabeza y una seguridad indiscutibles. Y acaba de empezar», valoraban. También en Podemos. Diputados de la bancada morada se acercaron al final del Pleno a su parlamentarios del PP para trasladarles su reconocimiento. «No tiene competencia», aseguraron.

Crece el interés

El aplauso de la bancada popular también ha tenido su réplica en los territorios. Las direcciones autonómicas están indicando a la dirección del PP su satisfacción con el discurso de Casado. Tanto quienes estuvieron junto a él cuando se postulaba a liderar Génova como muchos que entonces se posicionaron en contra. La carga ideológica con que el nuevo líder popular dispara sus discursos es recibida con los brazos abiertos en las comunidades, después de haber quedado en un segundo plano durante los casi siete años de gobierno de Rajoy. Y este crecimiento del discurso del PP está teniendo ya efectos entre los afiliados: las intervenciones del nuevo líder se buscan y reproducen cada vez más en las redes sociales. Y hay una pregunta que se repite de manera creciente. «¿Cuándo es el siguiente?».