Décima jornada del juicio del procés en el Tribunal Supremo
Décima jornada del juicio del procés en el Tribunal Supremo - EP

Ancianos y niños, la excusa de la inacción de los Mossos el 1-O

«Pensábamos que la alineación de Trapero con el govern era total», confiesa Nieto

MadridActualizado:

«Partíamos de confiar en los Mossos pero hubo hechos que nos hicieron dudar de esa confianza. A partir de la junta de seguridad del 28 de septiembre la confianza ya era mínima», confesó ayer ante el tribunal del «procés» el ex secretario de Estado de Seguridad José Antonio Nieto. Quedaban tres días para la celebración del referéndum ilegal y los representantes del Gobierno volvieron a pedir «una y otra vez» a Carles Puigdemont que desconvocase la consulta advirtiendo del «riesgo» de choques violentos, a la vista de lo que había sucedido el 20 de septiembre ante la Consejería de Economía de la Generalitat.

Entre los miembros del «govern» presentes en esa reunión estuvo, además de Puigdemont y Joaquim Forn, el «major» de los Mossos Josep Lluis Trapero. Fue «el momento en el que el surrealismo» de aquellos días fue más evidente, relató ayer Nieto. Los dirigentes catalanes solo se referían a la necesidad de preservar la convivencia, un criterio que había que tener en cuenta a la hora de actuar, pero que no era el mandato judicial (evitar el referéndum). Ese día se dieron cuenta de que los Mossos, agarrados a esa interpretación errónea, no cumplirían el 1-O, con la «excusa» de que habría personas mayores y niños pequeños.

Los peores pronósticos

«Pensábamos que la alineación de Trapero con el gobierno de la Generalitat era total», sostuvo Nieto, quien reconoció que también «tenían muy pocas esperanzas en que la actuación de los Mossos fuera la necesaria». Prueba de ello es que la policía autonómica no llevó a cabo ninguna operación en los días previos de cierre o incautación de material electoral.

Aún así, y aunque no en Trapero, sí confiaron en el resto de mandos de los Mossos, porque «un cuerpo de seguridad jamás se puede poner de espaldas o de canto con un mandato judicial». Por ello, el escenario que se plantearon hasta el último momento fue auxiliar, apoyar a los Mossos, y no tener que sustituirles.

Pero llegó el 1-O, y se cumplieron los peores pronósticos. «Había parejas de mossos, pero no llevaron a cabo ninguna actuación».Nieto admite que ante el escenario que se encontraron, rota la «colaboración y el compromiso» entre los cuerpos, y con un mandato judicial en la mano, la Policía actuó de forma «proporcionada». En la Sala flota un lamento y una afirmación de Nieto que quedará para la historia: «Si los Mossos hubiesen dejado manifiestamente claro que iban a impedir el 1-O, estoy seguro de que se hubiese desconvocado».