Tribunal y acusados escuchan la declaración de Dolors Bassa, el pasado miércoles, en el Tribunal Supremo
Tribunal y acusados escuchan la declaración de Dolors Bassa, el pasado miércoles, en el Tribunal Supremo - EFE

El Supremo retoma el juicio al «procés» con Rajoy y otros 19 testigos

Cuixart y Forcadell pondrán fin hoy a las declaraciones de los acusados

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MadridActualizado:

El juicio del «procés» se reanuda esta semana con la testifical de una veintena de políticos, entre los que destaca el expresidente del Gobierno Mariano Rajoy; la exvicepresidenta Soraya Sáenz de Santamaría; el lehendakari, Iñigo Urkullu, o los diputados de ERC Joan Tardà o Gabriel Rufián. Todos ellos forman parte del medio millar de testigos solicitados por las partes. Empezarán a declarar a partir de mañana, una vez finalizadas las declaraciones de los acusados. Hoy es el turno de los últimos: la expresidenta del Parlament Carme Forcadell y el presidente de Òmnium Cultural, Jordi Cuixart.

La convocatoria de las elecciones generales para el 28 de abril, y el riesgo de que su declaración pudiera acercarse a la precampaña electoral, ha llevado a la Sala a anteponer la citación de los testigos más políticos a aquellos otros que no tienen ese perfil y cuya comparecencia, desde esta perspectiva, no urge, como es el caso de los agentes de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado.

Aunque a priori pueda parecer que la tribuna del salón de plenos del Supremo se va a convertir en un altavoz de alegatos independentistas, el marco legal en el que se desenvuelve la comparecencia de un testigo es muy estricto. Tanto, que el tribunal no puede permitir que declare sobre hechos ajenos a la causa: tiene que hacerlo precisamente sobre aquellos que justifican su presencia en la vista. De hecho, cuando las partes solicitaron la comparecencia de estos testigos tuvieron que justificar por qué la consideraban necesaria. Y en el auto de admisión de prueba el propio tribunal estableció una línea roja al rechazar a quienes solo podían aportar valoraciones de los hechos y no una percepción directa de los mismos.

En este sentido, el paso de los políticos esta semana por el Supremo no va a tener nada que ver con los alegatos de los acusados, que, en su legítimo ejercicio del derecho de defensa, sí pudieron hacer todas las consideraciones políticas que estimaron necesarias, entre otras cuestiones porque algunas de ellas podían llegar a ser causa de exclusión de antijuridicidad.

Veinte testigos en dos días

Prueba de que el tribunal del «procés» tiene claro que la declaración del testigo está acotada es el hecho de que en solo dos sesiones, la del miércoles y la del jueves, los magistrados han citado a veinte personalidades de la órbita política y que entre la declaración de una y otra sólo transcurre media hora. Todos tienen la obligación legal de decir la verdad; lo contrario les llevaría a incurrir en falso testimonio.

Mañana abrirá esta nueva fase del juicio el diputado de ERC Joan Tardà. Le seguirán el presidente del Parlament, Roger Torrent; el expresidente de la Generalitat Artur Mas (condenado por el 9N), la exvicepresidenta del Gobierno Soraya Sáenz de Santamaría y el exministro de Hacienda Cristóbal Montoro. A las cuatro de la tarde será el turno de Rajoy, de la coordinadora del PDECat Marta Pascal y de los diputados Núria de Gispert, Eulàlia Reguant y Antonio Baños.

El jueves le toca al lehendakari Iñigo Urkullu, al exdiputado de ERC Gabriel Rufián, al político argentino y exmiembro de Podemos Albano Dante-Fachín, a Ernest Benach y a la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau. Ya por la tarde comparecerán el exministro del Interior Juan Ignacio Zoido, el exportavoz de En Comú Podem en el Parlament Xavier Domènech y los parlamentarios Josep Ginesta, Francesc Iglesias y Adriá Comella.

El protagonismo de Vox

Especialmente importante será esta semana para la acusación popular Vox, que después de haber permanecido en un segundo plano durante las primeras seis sesiones de juicio (ante la negativa de los acusados a responder), abrirá el interrogatorio al expresidente del Gobierno. Lo hará en un momento crucial, a las puertas de los comicios, lo que intentará aprovechar para poner de manifiesto la debilidad con la que, a su juicio, actuó el exjefe del Ejecutivo ante la aplicación del 155. Aunque la mención a Rajoy en el escrito de la Fiscalía es con motivo de las dos cartas que envió al expresidente Puigdemont instándole al cumplimiento de sus obligaciones constitucionales y a que acatara la legalidad, todo apunta a que Vox preguntará al testigo por las supuestas «conversaciones a tres» que reveló durante la instrucción Artur Mas.

El jueves pasado el exconsejero Santi Vila declaró que los «contactos» con el Gobierno central se mantuvieron abiertos hasta el día anterior a la declaración unilateral de independencia.