Las parcelas proliferan en los entornos rurales
Las parcelas proliferan en los entornos rurales - FOTOLIA

Cinco pasos a tener en cuenta en la compra de una parcela

En entornos menos saturados es más habitual que se opte por comprar un terreno

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España es un país donde el paisaje residencial está dominado por la edificación en bloque. Las viviendas en altura son más numerosas que las unifamiliares por una simple cuestión de aprovechamiento del espacio, algo especialmente notable en las ciudades con mayor densidad de población. En entornos menos saturados, es más habitual que se opte por la compra de un terreno, construyendo un inmueble completamente personalizado. Si estás pensando en comprar una parcela, toma nota de estos consejos de pisos.com:

1. Selección. Es evidente que la ubicación del terreno tendrá una influencia determinante en su precio. Por norma general, la compra de una parcela suele estar marcada por una necesidad de desconexión del entorno urbano, buscando el contacto con la naturaleza o una urbanización bien comunicada pero más exclusiva. Es muy importante hacer los cálculos y tener en mente la cantidad total de la inversión ya que, si la parcela es muy cara, el presupuesto para la vivienda se verá mermado.

2. Edificación. Es esencial averiguar si la parcela se emplaza en suelo rústico o urbano. El primero cumple todas las condiciones necesarias relativas a la urbanización, acometidas de agua, luz, saneamiento y accesos, mientras que el segundo conlleva limitaciones. Además, se debe analizar la normativa urbanística local y realizar un proyecto. Se deberán tener presentes los retranqueos, la altura máxima de construcción, la inclinación de cubierta, la selección de materiales, etc.

3. Registro. Resulta clave conocer la situación registral del terreno y su realidad urbanística para evitar fraudes. Hay que acudir al Registro de la Propiedad para pedir una nota simple, verificar la identidad del vendedor y corroborar que la finca no tiene embargos. En la consejería de urbanismo del ayuntamiento en el que se encuentre ubicada la parcela se comprobará, por ejemplo, si el suelo donde se ubica es urbanizable o no, si la superficie es edificable o cuántas alturas se pueden construir.

4. Financiación. Al igual que las viviendas ya construidas, las parcelas suelen financiarse por medio de un préstamo hipotecario que suele cubrir entre el 70% y el 80% del valor de tasación. Los plazos no suelen superar los tres años, periodo en el que el banco desbloquea el dinero a medida que se presentan las diferentes certificaciones de obra. Una vez acabada la obra, se firma un préstamo hipotecario normal. No obstante, las condiciones en función de si es primera o segunda vivienda pueden variar.

5. Rentabilidad. Las opiniones sobre si sale más a cuenta la autopromoción que comprar una vivienda de obra nueva están divididas. Lo cierto es que aquellos que optan por una parcela no se guían únicamente por la dimensión económica, sino que valoran más las posibilidades de personalización que les ofrece planificar una vivienda desde el principio, rechazando la idea adquirir un producto producido en serie. Lo que sí se consigue evitar con la compra directa de una parcela y el encargo de la construcción es el pago de los intereses especulativos que puedan existir.