La prima de riesgo lusa acecha a la española ante la convulsión política

Los inversores premian a Portugal y la brecha con nuestro país baja a diez puntos, frente a los cincuenta de mayo

MADRIDActualizado:

España suele mirarse en el espejo italiano para despuntar en Europa: si Roma incumple con ahínco las reglas fiscales y cuenta con un Ejecutivo populista, Madrid no llega a esos niveles, pese a sus propios desmanes, y eso se deja notar en las primas de riesgo -esto es, la diferencia entre el interés de los bonos a diez años de ambos países con Alemania-. Mientras la deuda italiana tiene una prima de 259 puntos la de España está en 104, una brecha récord. Sin embargo, en la propia Península Ibérica, Portugal está sacando partido a contar con una situación política más estable que la de España, lo que le está sirviendo para atraer inversores y recortar distancias con nuestro país. La prima de riesgo lusa, que ayer cerró en 114 puntos, está en una distancia mínima con la española, de escasos diez puntos.

Se trata de su menor distancia desde enero de 2010, justo antes de que Grecia pidiera el rescate a la UE y se desencadenara la crisis de deuda en la Eurozona . Para observar cómo Portugal ha sacado ventaja del panorama político español solo hay que repasar su evolución de los últimos años. En las elecciones de junio de 2016, Portugal tenía una prima de riesgo de 301 puntos, el doble que los 137 puntos de España. En mayo de 2018, la brecha ya se había reducido a cincuenta puntos.

Desde las últimas elecciones lusas, en octubre de 2015, España habrá celebrado tres el próximo 28 de abril. BBVA Research calcula que la incertidumbre sobre la política económica ha restado 10.000 millones de euros al PIB español en los últimos cuatro años, dos décimas de media menos de crecimiento cada ejercicio.

Frente a los gobiernos en minoría y la convulsión política en España, Portugal ha tenido un Ejecutivo estable desde 2015 con una coalición de socialistas y marxistas que, pese a todo, ha reducido el déficit público hasta el 0,5% del PIB. Porque los mercados también premian la consolidación fiscal. Si en 2017 España tenía un déficit del 3,1% del PIB y Portugal del 3%, desde entonces Lisboa ha pisado el acelerador y Madrid lo ha frenado. Pese a ello, la deuda pública lusa es del 122% del PIB y la española, del 97%.