El nuevo CEO de Dia «rescata» a directivos de su etapa en Lidl para su nuevo equipo

Karl Heinz Holland ultima la remodelación del grupo de dirección de la cadena de supermercados

MadridActualizado:

La remodelación total de Dia va tomando forma. Según ha podido saber ABC, el recién nombrado consejero delegado de la cadena de supermercados, Karl-Heinz Holland, ultima una revolución en la composición del equipo directivo. Para ello, Holland «pescará» de Lidl, donde estuvo 23 años y llegó a ser consejero delegado, para rodearse de directivos de su confianza. Según fuentes del mercado, todos los nuevos directivos reportarán directamente al nuevo consejero delegado. Así, Holland pretende emular la fórmula con la que consiguió expandir internacionalmente a Lidl.

De esta manera, el equipo directivo de Dia sufrirá una nueva remodelación tras la sufrida a finales del año pasado, cuando su crisis estaba en plena vorágine. En esa ocasión, el actual director financiero, Enrique Weickert Molina, sustituía a Amando Sánchez, señalado como uno de los principales responsables de la crisis que sufre la compañía. Además, también incorporó a Iván Martín procedente de El Corte Inglés como director de operaciones.

Esta nueva remodelación no pilla desprevenidos a los actuales directivos, ya que la entrada de estos coincidió también con la salida de Stephan DuCharme, ahora presidente de Dia tras hacerse Mikhail Fridman con el control de la cadena a través de su fondo Letterone, y la del propio Holland días después. En ese sentido, tanto Fridman como sus hombres fuertes no confiaban en la capacidad del consejo de entonces para revertire la crisis. Pese a ello, y según las fuentes consultadas por ABC la intención de Dia es no despedir a ninguno de los que conforman el actual equipo directivo, sino «descenderlos de categoría».

Mientras tanto, la comopañía negocia a contrarreloj con los bancos para para que estos le otorguen nuevas líneas de financiación por un importe de 380 millones de euros. A pesar de que el plazo acabó el 15 de junio, aunque desde la compañía insisten en que las negociaciones siguen abiertas y que el acuerdo está cercano.

De no llegarse a un acuerdo, el fondo Letterone (que controla el 70% de la compañía) podría romper el acuerdo preliminar que llegó con los bancos y no acometer la ampliación de capital de 500 millones. Un dinero vital para la supervivencia de la compañía, que debe hacer frente al pago de más de 300 millones en bonos el próximo 22 de julio.