(De izda a dcha) El comisario europeo de Asuntos Económicos y Financieros, Pierre Moscovici; el presidente del Eurogrupo, el portugués Mario Centeno; y el director gerente del Mecanismo Europeo de Estabilidad (MEDE), Klaus Regling,
(De izda a dcha) El comisario europeo de Asuntos Económicos y Financieros, Pierre Moscovici; el presidente del Eurogrupo, el portugués Mario Centeno; y el director gerente del Mecanismo Europeo de Estabilidad (MEDE), Klaus Regling, - EFE

La UE decide dar un paso más en la unión bancaria de la eurozona

España insiste en seguir en solitario en la fiscalidad a las grandes tecnológicas

MadridActualizado:

Los ministros de Economía del Eurogrupo lograron cerrar un acuerdo de mínimos para que los jefes de Estado o de Gobierno puedan bendecir un nuevo paso en el reforzamiento de la unión monetaria para dotarla de instrumentos en una futura crisis. La negociación duró más de 18 horas, con una noche entera entre lunes y martes de negociaciones de los ministros, y el acuerdo permitirá poner en marcha una red de seguridad para el caso de quiebra de grandes bancos sistémicos y el uso del Mecanismo de Estabilidad (MEDE) como gestor de los rescates, casi como una especie de FMI europeo.

Sin embargo, se ha quedado fuera del acuerdo un Fondo Europeo de Garantía de Depósitos y un seguro de desempleo comunitario, esta última una de las principales aspiraciones del actual gobierno socialista.

Después de la maratoniana reunión de los ministros de los países del euro, la reunión ayer de todos los miembros de la UE, el consejo Ecofin, tampoco pudo llegar a un acuerdo sobre otro de los asuntos pendientes y que interesan mucho al Gobierno de Pedro Sánchez, como es el impuesto a las compañías tecnológicas, que es la nueva fuente de ingresos en la que muchos países han puesto todas sus esperanzas.

Cortafuegos de seguridad

Los ministros acordaron poner en marcha el cortafuegos o «backstop» del Fondo Único de Resolución bancaria, por si este no fuera suficiente para afrontar la quiebra de uno de los grandes bancos. El Fondo Único está compuesto por aportaciones que han ido haciendo los propios bancos, pero se considera que debería haber una fórmula para evitar que tuviera que volver a usarse dinero público en caso de una situación en la que entrase en juego una gran entidad, como las que pueden desarrollarse cuando los bancos europeos empiecen a operar de forma transfronteriza.

Ese dinero vendría del MEDE en fórma de crédito a devolver, con condicionalidad específica y como «el último recurso». El plazo para entrar en vigor se ha fijado para 2024, aunque se puede adelantar si se dan pasos para reducir los riesgos. Ayer precisamente se anunció un acuerdo entre el Consejo y el Parlamento europeo para endurecer los requisitos prudenciales de las entidades financieras, para avanzar en este campo.

Mas funciones para el MEDE

El Eurogrupo ha decidido por fin darle más poder al Mecanismo de Estabilidad en la vigilancia económica de los países, como ya figuraba en el acuerdo de cooperación al que ha llegado con la Comisión Europea. En el fondo se trata de renacionalizar una parte de las competencias que ahora tiene exclusivamente el ejecutivo comunitario para que sean asumidas por un organismo que depende de los gobiernos nacionales. Ahora el MEDE podrá emitir líneas de crédito precautorias para los gobiernos en dificultades, que se activarían antes de tener que acudir a un rescate total, también con «un nivel apropiado de condicionalidad». El MEDE será también el encargado de gestionar los rescates, para desvincular en parte a la Comisión también de ese papel desagradable que representan los «hombres de negro».

Sostenibilidad de la deuda Los ministros acordaron, asimismo, poner en marcha un proceso para «promover la sostenibilidad de la deuda» pública, a través de la introducción de cláusulas de acción colectiva con cláusulas de agregación simple (CAC en jerga financiera) en las emisiones de bonos soberanos a partir de 2022.

El impuesto a las tecnológicas

En la reunión del Ecofin, los ministros de todos los países estudieron una propuesta franco/alemana para establecer un impuesto general a las empresas que operan en internet dentro de Europa. La propuesta, tachada de electoralista, se limita a las actividades relacionadas con la publicidad, que es la más sencilla de definir, pero no convenció a casi nadie.

La ministra Nadia Calviño dijo que España piensa en una ley más robusta y de más ámplio espectro y que su intención es la de ponerla en marcha en solitario, sin fijarse en lo que hagan otros países. El comisario de Economía, Pierre Moscovici, cuya propuesta es prácticamente la misma que la española, le pidió que aplace su puesta en marcha para ver si otros países de la UE se alinean. El Gobierno la utiliza como su único recurso para aumentar la recaudación.