Tramo de la AP-7, uno de los principales activos de la compañía española
Tramo de la AP-7, uno de los principales activos de la compañía española - ABC

Atlantia y Abertis, a las puertas de crear un gigante europeo

La italiana retoma el proyecto de fusión de 2006 y plantea una opa «amistosa»

MadridActualizado:

La propuesta de la fusión entre Abertis y la italiana Atlantia, una operación que crearía un gigante europeo con más de 10.400 millones de euros de facturación, ha sorprendido a los mercados y a los propios accionistas del grupo de concesiones catalán. Se trata de un movimiento que se frustró en 2006 cuando la firma transalpina se denominaba Autoestrade, por las trabas impuestas por el Ejecutivo italiano. Roma, por medio de ANAS, la organización pública que otorga las concesiones de autopistas, obstaculizó la operación, temerosa de que Abertis se hiciera con una mayoría en el capital de la fusionada y que las vías de pago italianas pasaran a manos de inversores extranjeros.

Sin embargo, ambas compañías dejaron, entonces, la puerta abierta a negociar una posible -y, en cierto modo, nebulosa- integración. Expresaron su deseo de se volvieran «a dar las condiciones» necesarias «para reconsiderar el proyecto», pero el proyecto pareció quedar aparcado en un cajón, por miedo a volver a despertar la reticencias del país transalpino. Ha tenido que pasar una década para que se reúnan las circunstancias que permitan retomarlo, si bien la situación ha variado. «No he hablado con nadie (de esta operación), ni yo ni ninguno de los órganos de gobierno que presido», señaló el presidente de Gas Natural y Criteria Caixaholdings, Isidro Fainé, quien pilotó las conversaciones con Autoestrade en el pasado. Fainé evitó referirse públicamente a si tiene o no sentido el proyecto actual. «Hace diez años lo tenía porque la intenté llevar a cabo. Ahora yo que sé», explicó el pasado jueves antes de la junta de accionistas de la gasista. La Fundación La Caixa es el mayor accionista de Abertis con un 24,14% del capital.

La compañía presidida por Salvador Alemany reconoció en un hecho relevante que directivos de ambas compañías mantuvieron una reunión «en la que Atlantia compartió sus ideas preliminares de estructura en relación con una posible operación corporativa». Ante el desafío para el endeudamiento que plantea la operación, la italiana ha puesto diversas opciones, aún de manera informal, sobre la mesa, como fórmulas que incluyen el canje de acciones y parte de una retribución en metálico, «sin llegar a una propuesta concreta al respecto».

Atlantia, muy concentrada en el mercado italiano, ha visto en la fusión con Abertis la posibilidad de diversificar su negocio. Actualmente, el 72% de los ingresos de la italiana proviene de su negocio de autopistas en su mercado doméstico. Al mismo tiempo, le otorgaría una vía de crecimiento en un sector, como el de las concesiones de autopistas, en el que las únicas opciones de expansión nacen de la adquisición de otros activos o de la compra de empresas.

Núcleo de accionistas

Los primeros rumores despertaron las dudas sobre la naturaleza hostil de la oferta. A diferencia de lo sucedido en 2006, cuando existía un núcleo de accionistas de referencia compuesto por Caixabank, ACS, Caixa Catalunya y el holding Sitreba (Banco de Valencia, CAM, Bancaja y Unicaja), hoy en día su accionariado está compuesto por, además de Fundación La Caixa, una constelación de fondos de inversión (Blackrock, Capital Income, Lazard, entre otros) deseosos de maximizar el valor de sus acciones, más allá del 15% al que se han elevado los títulos de la catalana desde el arranque del año. La perspectiva de un baile de opas, azuzado por la aparición de la china HNA como competidor de Atlantia, como publica la prensa italiana, habría supuesto una amenaza para la posición de la entidad catalana. Pero el propio consejero delegado de Atlantia, Giovanni Castellucci, se apresuró a disipar cualquier viso de enfrentamiento el pasado viernes.

«La operación debe concebirse como amistosa para que aporte valor a todas las partes, desde los gestores hasta los accionistas de Abertis, así como a su consejo de administración y a las instituciones españolas», subrayó el ejecutivo. «De lo contrario, no estamos dispuestos a abordarlo».

Lo que no ofrece dudas es que la operación, si llega a prosperar, dararía lugar a uno de los principales grupos del sector con unos 13.600 kilómetros de autopistas en ocho países (Francia, Brasil, Chile, India, Polonia y Puerto Rico, además de Italia y España) y tendría un valor de bursátil de 34.400 millones de euros, lo que colocaría a la firma resultante como la sexta mayor del Ibex, solo por detrás de Inditex, Santander, Telefónica, BBVA e Iberdrola. Otra de las certezas es que Atlantia deberá pronunciarse cuanto antes sobre los términos de la oferta, si quiere evitar la especulación y la confrontación directa con otros inversiones.