Real Madrid

Zidane, repetir el once de Cardiff

El francés analiza con su guardia pretoriana que el once que ganó «la decimosegunda» tiene derecho a defender su crédito ante el Liverpool

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Zidane no se lo ha dicho a los futbolistas. Lo hará el miércoles, antes de volar a Kiev. El entrenador del Real Madrid ha comprobado que todos sus hombres se encuentran a punto para disputar la final de la Champions. Esa es una experiencia más: saber llegar en forma a la gran cita de cada año. Eso se aprende. El club suma tres finales consecutivas de la Copa de Europa, cuatro en cinco años, además de ocho semifinales de la Liga de Campeones desde mayo de 2011.

Supone una enorme sabiduría saber alcanzar una buena forma física y mental para jugar estos grandes partidos que marcan la carrera de un profesional. «Zizou» tiene a sus veinticuatro pupilos listos para la contienda deportiva que definirá su trabajo anual y debe elegir once. En esta situación de igualdad plena, piensa que la final ante el Liverpool la deben protagonizar los once campeones que ganaron hace doce meses en Cardiff el trofeo más importante de Europa. Solo un contratiempo físico en las próximas horas variará el proyecto.

Con Isco, control y trabajo: el andaluz se encuentra recuperado y aporta toque, posesión y presión

Los elegidos son: Keylor; Carvajal, Varane, Ramos, Marcelo; Modric, Casemiro, Kroos; Isco; Benzema, Cristiano Ronaldo. Ellos son los futbolistas que deben defender su victoria en Gales. Golearon 4-1 a la Juventus de Buffon.

Lucas, Asensio y Bale son armas válidas para la reacción en el objetivo de abrir las bandas ante el Liverpool

Asensio, Lucas y Gareth Bale son los otros futbolistas que aspiran a protagonizar el sumo desafío. Los tres son excelentes revulsivos para ejecutar una reacción. El gallego es el mimbre perfecto para llevar a cabo un trabajo extraordinario de presión defensiva y contragolpe raudo con su regate rompedor por la derecha. Asensio y Bale son armas para abrir el campo por las bandas.

El ascenso de Benzema y Bale

El debate interno y externo de las últimas semanas es seleccionar a dos hombres entre cinco candidatos a ocupar esa alineación inicial. Benzema, Isco, Asensio, Bale y Lucas pujan desde hace tiempo por dos posiciones en el equipo titular.

Lucas y Asensio triunfaron ante el PSG en el Bernabéu, donde generaron el 3-1 en diez minutos finales inolvidables. Benzema, discutido durante toda la temporada, se resarció de pitos y críticas con su buen actuación ante el Bayern en el Bernabéu, en su retorno al gol. Marco Asensio demostró su clase en el encuentro de Múnich, en el infierno apagado del Allianz Arena. Y Bale se añadió a la lista de preocupaciones bonitas de Zidane al ponerse a rendir en la Liga después de su suplencia en la Champions. Su buen fútbol y sus goles surgieron frente a Las Palmas, el Leganés, el Barcelona y el Celta.

El responsable del Real Madrid meditó en su fuero interno que ojalá hubiera disfrutado de todo este cúmulo de estados de forma en septiembre, cuando comenzó a perderse el tren de la Liga. Veintinueve lesiones a lo largo de la campaña han tenido mucha culpa de los fallos en el campeonato español. No son justificación, son realidades. De la misma forma que el francés erró al abordar la Copa del Rey sin los titulares para caer ante el Leganés, que hizo historia en Chamartín con el 1-2.

El hito de «Zizou» y el código de vestuario

En el único torneo donde el Real Madrid no ha fallado es en la Champions. Zidane posee una plusmarca única en la historia, tan extraña como irrepetible. Desde que ascendió al puesto de entrenador del Real Madrid y pudo competir por los trofeos más importantes del mundo solo conoce el éxito en la Champions, en la Supercopa de Europa y en el Mundial de Clubes. Ha conseguido dos títulos de Copa de Europa y ahora ataca la tercera final consecutiva con el objetivo de celebrar la tercera conquista en dos años y medio.

Con este balance, «Zizou» cree en los derechos adquiridos por quienes supieron vencer en el torneo. Si todos están bien, han de jugar quienes le dieron la victoria. Es un código de vestuario. El código da vinci.