Andrea Dovizioso
Andrea Dovizioso - Reuters
MotoGP | GP Qatar

Dovizioso 1 - Márquez 0, por 23 milésimas

Como un calco de las maniobras del año pasado, el italiano supera al español en la última curva del Gran Premio de Qatar

Desestimado el recurso de cuatro equipos contra unas piezas de la moto de Ducati

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Por fin arrancaron las motos en el Mundial de MotoGP 2019. El semáforo dio paso a la primera carrera que siempre está cargada de sorpresas. Porque la pretemporada ha deparado ritmos de todos los colores, pero solo en las carreras se elige a los campeones. Y en el Gran Premio de Qatar, los nervios del estreno dieron paso a las estrategias, el respeto, las ganas y los adelantamientos. Pero la bandera a cuadros marcó lo que se prevé como la tendencia natural: pelea entre Andrea Dovizioso y Marc Márquez. Con la misma estrategia y el mismo guion que el año pasado, se lleva la victoria el italiano, certificando que los duelos con el español son suyos. Si en 2018 fueron 27 milésimas de diferencia, en esta ocasión son 23 milésimas. La vida en MotoGP comienza igual.

Si en 2018 tercero fue Valentino Rossi (esta vez quinto, remontando desde la decimocuarta en otra exhibición de orgullo), Cal Crutchlow logró el bronce después de un error de Álex Rins, que firmó una brillante carrera, con posibilidades de ganar durante varios momentos, y reivindica su candidatura a todo. Para tomar nota, los cuatro primeros han terminado en menos de medio segundo lo que indica la regularidad que se preveía ya en pretemporada.

A Viñales, séptimo y con problemas, se le acabó pronto la sonrisa. Todo el esplendor que recuperó con la Yamaha al conquistar la pole, se evaporó en la salida, relegado hasta la octava plaza en la primera curva en favor de Dovizioso, Márquez, las Suzuki, Petrucci y Crutchlow. A partir de ahí, la primera mitad de la carrera fue una continuación de las incertidumbres que dejaron las pruebas. Nadie supo o quiso marcar la diferencia aunque siempre se mantuvieron en cabeza tres marcas diferentes: la Ducati de Dovizioso, la Honda de Márquez y la Suzuki de Rins.

El piloto barcelonés se atrevió en la rueda de prensa a hablar de victorias y de títulos en presencia del italiano y el de Cervera. No era un farol. Su moto tiene las mismas ganas que sus rivales, y Rins, dulce en las curvas y valiente en los adelantamientos, va cargado de confianza en este principio de curso. A pesar de todo, tampoco pudo desmarcarse de Dovizioso, con mucha más velocidad punta en la recta de meta, y ayudado a mitad de carrera de su compañero Danilo Petrucci, que incomodó a Márquez en la lucha por el podio.

Que las Suzuki funcionan de maravilla también lo corroboró Joan Mir, debutante en la máxima categoría al que apenas se le notó en esta primera carrera. Peleó la cuarta plaza contra Crutchlow y Petrucci. Aunque nadie estuvo cómodo en su posición con un pelotón de ocho pilotos que no dejaron de empujar. No hubo respiro para ninguno.

Y mucho menos en las últimas cuatro vueltas, donde Márquez se vistió de Márquez y planteó batalla a Dovizioso en todas las curvas. El italiano lo esperaba y le dejó maniobrar. En una copia de la estrategia del año pasado, permitió que el español lo superara en la penúltima curva, pero lo venció en la última por el interior y la Ducati todavía tiene un punto más de velocidad en la recta, donde logró las 23 milésimas de distancia para certificar su buen estado de forma física y mental y, de nuevo, su candidatura a arrebatar el liderazgo de MotoGP a Márquez. Los duelos siguen siendo de Dovizioso.

A Jorge Lorenzo le pesó el dolor en la espalda y terminó decimotercero. Fabio Quartararo sufrió la novatada del principiante al quedarse la moto parada justo antes de la vuelta de calentamiento. Tuvo que salir del callejón de garajes, pero su juventud y su ímpetu lo llevaron a atrapar el grupo perseguidor y terminar peleando por entrar en los puntos.