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Rio 2016 | Natación La noche más loca de Ryan Lochte que acabó en una falsa denuncia por atraco

El nadador dijo que sufrió un atraco a punto de pistola en una gasolinera, pero fue una tapadera para ocultar una trifulca provocada por su estado de embriaguez

Video: la cámara de seguridad de la gasolinera desmonta la versión de los nadadores

Los cuatro nadadores estadounidenses que esta semana denunciaron haber sufrido un atraco en Río de Janeiro no fueron, efectivamente, víctimas de tal asalto sino que mintieron para que no se diera a conocer que tuvieron un enfrentamiento con agentes de la Policía en una gasolinera de la ciudad.

Ryan Lochte, Gunnar Bentz, Jack Conger y James Feigen salieron el pasado fin de semana de fiesta por Río de Janeiro y denunciaron haber sufrido un asalto armado por parte de atracadores que se hicieron pasar por policías. No obstante, Conger y Bentz --el primero, uno de los dos atletas a los que se impidió embarcar en un avión a Estados Unidos el miércoles después de que la Justicia brasileña pidiera que no salieran del país-- han desmentido la versión inicial que difundió Lochte, según ha informado Agencia Brasil.

Todo parece ser una tapadera inventada por el famoso nadador, campeón olímpico este año en la prueba de 4x200, para ocultar una trifulca provocada por su estado de embriaguez. Lochte y sus compañeros acudieron el sábado por la noche a una fiesta en la Casa de Francia tras acabar sus pruebas en la piscina olímpica. Los cuatro disfrutaron de la velada, subieron vídeos a las redes sociales y bebieron. Bebieron mucho.

Poco antes de las seis de la mañana, los deportistas abandonaron al fiesta y cogieron un taxi para volver a la Villa. En el camino de cerca de 40 kilómetros que separaba ambas localizaciones, hicieron una parada para ir al baño. Veloso ha explicado que las imágenes y los testimonios presentados indican que los deportistas se destuvieron en una gasolinera en Barra da Tijuca donde, debido a su estado de embriaguez, provocaron algunos daños materiales: arrancaron una placa del puesto, rompieron espejos y hasta la propia puerta del baño.

Los empleados de la gasolinera, alertados por los destrozos, llamaron a la Policía para que impidieran que estos salieran del local ya que los deportistas pidieron al taxista que les llevara a la Villa. El conductor, asustado por la escena, rechazó hacerlo. Si bien no hubo ningún enfrentamiento físico, uno de los agentes de seguridad de la gasolinera llegó incluso a apuntar con un arma a los nadadores para que no huyeran. Según testimonios recogidos por la agencia, Lochte estaba «exaltado, agresivo y en estado de embriaguez». Tras este breve enfrentamiento, los cuatro fueron liberados previo pago de 100 reales y 20 dólares estadounidenses por los daños provocados en las instalaciones.

Disculpas a Brasil

Poco después de las siete de la mañana, los cuatro deportistas volvieron a la Villa. Tal como recogieron las cámaras de seguridad, todos ellos parecían mantener una actitud tranquila pese a que, según su primer testimonio, habían sufrido apenas minutos antes un atraco. Llevaban, además, todas sus pertenencias encima. Lochte llamó a su madre y le contó la historia del asalto, lo que provocó la angustia de la mujer. Pocos minutos después, los medios de todo el mundo recogían la noticia.

Veloso ha indicado que aún no han concluido «las medidas necesarias» para averiguar qué fue exactamente lo que ocurrió porque aún están recogiendo testimonios de lo sucedido. Los nadadores podrían llegar a tener que responder ante la Justicia por falsa comunicación de un delito y por daños al patrimonio.

Por su parte, el jefe de la Policía ha señalado que lo propio y «digno» sería que los deportistas «pidieran disculpas a los cariocas», en referencia a los locales de Río de Janeiro, «que han tenido que ver la imagen de su ciudad manchada por una historia de mentira».

De momento, las disculpas han llegado por parte del Comité Olímpico de Estados Unidos (USOC, por sus siglas en inglés) por el «inaceptable». El presidente del comité, Scott Blackmun, ha asegurado en un comunicado que la forma de actuar de los atletas «no representa los valores» de la delegación estadounidense y ha explicado que desde dentro evaluarán la cuestión y la posibilidad de «potenciales consecuencias» para los deportistas.

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