Vídeo: Argentina enloquece con el pase de su selección a octavos del Mundial de Rusia
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Mundial de Rusia 2018

Maradona, del éxtasis al tormento en el Nigeria-Argentina

Las reacciones y el comportamiento del «Pelusa» vuelven a dar que hablar por su pésima imagen

MadridActualizado:

Diego Armando Maradona pareció empeñado anoche en tomar en este Mundial el protagonismo que por el momento no ha cogido la selección de su país sobre el césped. Nada más terminar el partido se hicieron virales una imágenes grabadas por particulares así como por un canal de televisión del astro argentino en las que este aparecía abandonando el palco indispuesto, agotado, descompuesto y en un estado lamentable que requirió de ayuda para abandonar el palco desde el que vio el encuentro. Algunos medios apuntaron la posibilidad de un aparente estado de embriaguez. Maradona recibió ayuda del personal del estadio y se barajó la posibilidad de enviarle a un hospital para un examen más exhaustivo, aunque finalmente no fue así, como desveló el propio protagonista en Instagram.

«Quiero contarles que estoy bien, que no estoy ni estuve internado. En el entretiempo del partido con Nigeria me dolía mucho la nuca y sufrí una descompensación. Me revisó un médico y me recomendó que me fuera a casa antes del segundo tiempo, pero yo quise quedarme porque nos estábamos jugando todo. ¿Cómo me iba a ir? Les mando un beso a todos, perdón por el susto y gracias por el aguante, ¡hay Diego para rato!»

Ya desde el mismo momento en el que llegó al palco, Maradona se hizo notar. Antes incluso de que los jugadores saltasen al campo, el astro se marcó con un baile con una aficionada senegalesa al ritmo de la música de ambiente, mientras la imagen era mostrada en las pantallas gigantes para regocijo de la hinchada argentina.

Y luego llegó el gol de Maradona. Maradona lo debió sentir con el corazón pues extendió los dos brazos al cielo en una pose más propia de un asceta en éxtasis, mientras numerosos móviles cercanos dejaban constancia de tan mesiánica postura.

Cuando Nigeria empató de penalti, la desesperación se apoderó de Messi. Solo pensar que Argentina podía quedar eliminada del Mundial le puso los pies en la tierra. Sus gestos de desesperación le hicieron mucho más humano. Daba la sensación de que no se creía lo que sucedía en el campo. Luego vino el gol de Marcos Rojo que supuso la eclosión del astro. Pese a intentar se retenido por algunos de sus compañeros de palco, se acercó hasta el mismo borde y despachó «peinetas» a diestro y siniestro con ambas manos. Maradona en estado puro.