Diego Urdiales
Diego Urdiales - Raúl Doblado

Real MaestranzaToros en la Feria de Abril de Sevilla 2019: Teorías sobre el tres y la música

El público protestó que la Banda de Tejera no tocara en las faenas de Morante y Urdiales, que dio una vuelta

Toros en Sevilla 2019: Carteles de la Feria de Abril

SevillaActualizado:

Tres minutos tardaron los toreros en salir al ruedo desde que sonaron los clarines. El paseíllo se hizo de rogar más que de costumbre. Parecía que no había prisa en este lunes de farolillos, antiguo lunes de pescaíto, y no había bulla por llegar a las casetas. Tres minutos que hicieron presagiar que la corrida de Juan Pedro iba a pesar como tres cruces.

Cerca de tres horas duró el festejo que acartelaba a una más que rematada terna que logró colgar el «no hay billetes» por tercera vez en la temporada. De tres parecía que iba a ir la corrida, por buscar el algoritmo del encierro en el que vimos, con muchos matices, a tres toreros dispuestos.

Tres toros tuvieron que salir al ruedo para ver una imagen poco habitual, la de los areneros regando el ruedo antes de que saliera el cuarto. Así que en el ecuador del festejo, y a petición de Morante de la Puebla que era el director de lidia, la manguera empezó a funcionar para los terreros de sombra. No sabemos si el riego tuvo alguna relación, pero el caso es que hicieron falta que salieran tres toros para que asomara el pañuelo verde en el palco.

A la tarde le podríamos aplicar alguna teoría sobre el tres y también otra sobre la música ya que no fue igual para los tres toreros a la hora de arrancar el pasodoble. O así lo entendió parte del público que abarrotó los tendidos maestrantes que censuraron a la banda de Tejera cuando lo creyeron conveniente. Veamos.

Para Manzanares, el gran favorito de Sevilla, era su tercer y último paseíllo de la Feria de Abril. Y tres pinchazos nada habituales en él dio antes de que la espada entrara en el tercero de la tarde. Casualidades o no, ahí queda para la estadística que el toro escuchó una «Sinfonía» de pitos en el arrastre y el torero fue silenciado.

Le quedaba el sexto, el último toro, donde el alicantino suele arreglar sus ferias. Para prepararlo todo aparecieron el picador Pedro Morales «Chocolate» y el banderillero Daniel Duarte. La Banda de Tejera inició el pasodoble que siempre acompaña a sus faenas, «Cielo andaluz», con las protestas del público, pero la espada, no entró.

No tuvieron la misma fortuna sus compañeros de cartel. Ni Morante de la Puebla ni Diego Urdiales contaron con el siempre positivo acompañamiento que la música aporta a las faenas. El sevillano y el riojano interpretaron distintas y estupendas versiones de verónicas templadas, sobre todo el de Arnedo que hizo lo mejor de la tarde y es el que ha toreado más despacio en lo que va de feria. A su primero, que remató en los tres burladeros, lo recibió con un ramillete de verónicas ganando terreno sensacionales. Suya fue la única vuelta al ruedo ya que con el nulo quinto comprobó que tiene que tener una otra oportunidad. Era su quinto paseíllo en la Maestranza, el segundo con figuras, así que debe ser en el tercero cuando por fin consiga el triunfo.

Para Morante era el segundo de los tres paseíllos que hará en este mes de mayo pero tendrá que esperar al último. Estuvo valiente y dispuesto con el cuarto bis, al que toreó en tres terrenos distintos, cuando todo parecía apuntar a que le daría tres antes de tomar la espada. Hubo censura para la banda que estimó que aquello no era para tocar. Esperaremos a que a la tercera vaya la vencida.