El sevillano en la Maestranza, donde tomó la alternativa en 2017
El sevillano en la Maestranza, donde tomó la alternativa en 2017 - JUAN FLORES
ENTREVISTA

Pablo Aguado: «Hay que seguir entrenando como si fuera a torear mañana»

El sevillano analiza cómo ha sido su primera temporada como matador de toros. Dos festivales y cinco corridas, tras cortar una oreja en Sevilla

SevillaActualizado:

Su nombre está entre los toreros que interesan a la afición. Hace casi un año que Pablo Aguado (Sevilla, 1991) tomó la alternativa en Sevilla pero sufre el parón de un sistema injusto.

Hace un año hablábamos de su alternativa en Sevilla. ¿Cómo ha sido su primera temporada?

Empezó de forma positiva pero después de Sevilla esperábamos haber toreado algo más. Como la situación es así siempre digo que no vale de nada quejarse sino que hay que acoplarse.

¿El sistema va por un lado y los gustos de los aficionados por otro?

La reducción de festejos hace que los puestos en las ferias estén muy limitados. No hay sitio para todos los que tomamos la alternativa y aunque tengamos un triunfo como el de Sevilla es insuficiente para entrar en los carteles. Supongo que hay que pasar este primer año como un peaje.

Ha estado parado cuatro meses…

Sí, cuatro meses. Después de Sevilla toreé el 11 de agosto en Baeza. Luego una sustitución en Sabiote y Bayona que lo tenía hecho. Lo único que he logrado ha sido eso y Utrera.

¿Qué supone estar en una terna como la de este sábado?

Es un cartel muy rematado con dos figuras del toreo a caballo y a pie. Tengo que agradecérselo a la empresa y a Hermoso de Mendoza y Cayetano, que se abran a los toreros jóvenes. Me hace mucha ilusión y más estando tan cerca ya que se prevé que haya buen ambiente y que vayan a ir aficionados de Sevilla.

En Sevilla dejó ambiente. ¿Le falta convencer a las empresas?

Siempre he notado el apoyo, la ilusión y ese calor de la gente pero este año mucho más. Con el cartel de Utrera se ha transformado en movilización del aficionado para ir a verme lo que me crea mucha responsabilidad como ocurrió con el festival de La Algaba. Sé que tengo que estar como mínimo al mismo nivel.

¿Es esta una profesión en la que no puede equivocarse ningún día?

Tomar la alternativa ya era un plato muy fuerte y además con dos figurones como Ponce y Talavante al lado con una corrida brava y exigente. La siguiente corrida fue también en Sevilla, a jugármelo todo, lo que te prepara y te hace fuerte de mente. Esto es así pero en mi caso he sido capaz de hacerme a esas circunstancias.

No ha notado el paso del novillo al toro y le vemos mejor que antes.

Siempre he tenido una pelea conmigo mismo entre querer mostrar lo que soy como torero y lo que quiere ver el aficionado a un novillero que suele ser ganas, arrojo… en esa búsqueda de un punto intermedio no terminaba de encontrar mi relajo ni lo que sentía. A raíz de la alternativa ha sido distinto. El ambiente de las corridas y el de los compañeros es otro. Quizá me ha cuadrado todo más en la cabeza. Me siento mucho más ahora.

¿Qué se exige?

Siempre entrega, es el primer paso y cada uno la hace según su concepto. A ningún torero le gusta definirse y decimos que debe ser la gente quien lo haga. Me gusta el toreo de siempre. Luego ya veré si soy capaz de hacerlo o en qué grado.

¿Qué hay después de Utrera?

Nada. Hay que seguir entrenando como si fuera a torear mañana. El secreto de mi éxito quizá sea ese: no saber cuándo vas a vestirte de luces hace que te prepares a conciencia.La temporada sigue y me pueden llamar.